•Exhibió ORFIS a Pepe Mancha
•Bajo sospecha 69.3 millones
•Cabezón en la yunicidad
Luis Velázquez
28 de enero de 2019
EMBARCADERO: El ORFIS exhibe a Pepe Mancha, el ex presidente del CDE del PAN que busca la reelección impugnado por Joaquín Guzmán Avilés… Y ni siquiera el senador Julen Rementería lo salvará cuando antes dijera que la obra pública concesionada por la secretaría de Infraestructura y Obra Pública era legal… El revés del Órgano de Fiscalización Superior ha sido canijo… Con cinco empresas, el tuxpeño ambicioso que en menos de dos años se tendiera al piso de Miguel Ángel Yunes Linares, suscribió, de manera presunta, contratos por 69.3 millones de pesos… Peor tantito: el Orfis denunció un hecho priista… «Las presuntas faltas, dijo, ya no aparecieron porque fueron solventadas»… Es decir, el tráfico de influencias y el conflicto de intereses… Y la más burda operación química contable para borrar las pruebas en las secretarías de Educación (Enrique Pérez Rodríguez), Infraestructura y Obra Pública (el impoluto Julen Rementería) y Desarrollo Social (la más impoluta Indira Rosales San Román, premiada, igual con la senaduría)…
ROMPEOLAS: El estercolero fue descubierto en la Cuenta Pública del año 2017, la misma avalada por la Comisión de Vigilancia de la LXIV Legislatura y que exonerara a presidentes municipales bajo aquel principio democrático de si el alcalde de un partido político es purificado, también lo serán los ediles de otros… En el caso de Pepe Mancha, peor tantito, por lo siguiente: su esposita, diputada local pluri… Un primo hermano, alcalde de Tuxpan… Su chofer, regidor en el Ayuntamiento de Coatepec… Un matrimonio amigo de Minatitlán, panistas, regidores en la Comuna local… Su antiguo cargador de maletas, Sergio Hernández, aquel que gastaba el presupuesto en «borracheras, drogas, mujeres y orgías», diputado local reelecto… Y reelecto porque He Man también le concesionó jugoso convenio en la anterior Legislatura para un portal digital y que pusiera a nombre de su señora madre…
ASTILLEROS: El dictamen del ORFIS es demoledor… «Los contratos signados resultaron con observaciones que podrían constituir faltas administrativas graves previstas por la Ley General de Responsabilidades Administrativas»… Y aun cuando, de entrada, digamos, ya fue exonerado, la advertencia es clara: a dos de sus 5 empresas le encontraron «irregularidades que tendrían seguimiento en la Cuenta Pública 2018″… Pero sorpresas que da la vida… La LXV Legislatura con mayoría simple de MORENA, PT y PES ha solicitado revisar la Cuenta Pública del año 2017… Y si la posibilidad se cumple, Pepe Mancha enfrentaría los peores demonios de su vida… Ya se verá si los diputados de la izquierda en el Congreso local actúan y aplican la ley o se hacen tontos, como siempre ha sido la cultura priista y panista…
ARRECIFES: En las cinco empresas de Pepe Mancha tiene como socios a Rosa María Ruiz Gaytán y Monserrat Ortega Ruiz, «su presunta esposa» le denomina el ORFIS… También a José Iván Mota Jiménez… Y a Cristina Sergia Alarcón Pérez, su señora madre, y Jorge Armando Méndez Salazar y Oscar Iván Rodríguez Ortega… Jesús Enrique Rivera Avila es su representante legal en dos empresas, digamos, periodísticas… En la mayor parte de las 5 empresas, Macha Alarcón y su esposa fungen como socios mayoritarios… Así, resulta insólito, primero, su capacidad empresarial para reproducir la imaginación virulenta de Javier Duarte, quien en un sexenio creó y recreó cuatrocientas empresas fantasmas… Y segundo, más inverosímil que la yunicidad le otorgara contratos millonarios, quizá, digamos, a cambio de que puso el CDE del PAN «en bandeja de plata» para que el primogénito de Yunes Linares fuera lanzado de candidato a gobernador… El ORFIS ya denunció el presunto ilícito… Ahora, la Comisión de Vigilancia de la LXV Legislatura ha de proceder con una denuncia penal… Y es que si todo queda en la pasarela parlamentaria y en el rollo mediático significará «una tomadura de pelo» más en el tiempo de MORENA, AMLO, Cuitláhuac García Jiménez y el Congreso izquierdista…
Congreso izquierdoso…
59 días que han estremecido a Veracruz
•Encaramada Cuitlamanía en el potro salvaje de la inseguridad y la impunidad
•Síndrome de Montesori en palacio donde sólo rige el día con día, improvisando
•La SEDECO, concesionada seis años al senador y ex priista, Ricardo Ahued Bardahuil
•La vida, prendida con alfileres y en la indignación social generalizada
Luis Velázquez
28 de enero de 2019
La Cuitlamanía lleva 59 días encaramada en el potro salvaje de la inseguridad. Y de la impunidad, las hermanitas gemelas de la incertidumbre y la zozobra en un Veracruz devastado.
Y en un balance de los primeros casi dos meses, camino a los tradicionales Cien Días, cien días que están cimbrando a los 8 millones de habitantes de la tierra jarocha, el politólogo Ramón Benítez hace un balance.
Por ejemplo, Cuitláhuac, dice, es una mala copia, copia barata de AMLO, el presidente.
Cuitláhuac, por ejemplo, copia todo lo que dice AMLO, incluso, hasta los gestos, y el resultado es que está cuajando el desencanto social, pues en contraparte, ninguna obra pública ha anunciado el gobernador, y solo se achica él mismo a cortar el listón de callecitas reencarpetadas.
En la cancha política de Xalapa, por ejemplo, la fama pública de que Cuitláhuac es un hombre flojo que inicia su vida a las diez de la mañana cuando miles de obreros han entrado a la fábrica a las 7 de la mañana y miles de estudiantes ya tienen tres horas de clase.
Y lo peor, comienza su vida a base de puros tuitazos, tipo Donald Trump, tuitazos para destruir el mundo.
Incluso, el góber se ha entrampado en el síndrome de Montesori, y cuya esencia es el niño que en el día con día improvisa para hacer y deshacer.
Cuitláhuac es el góber que cada día va improvisando sin una brújula política, social, económica, educativa, de salud, de seguridad, de procuración de justicia y desarrollo humano.
De acuerdo con los teóricos en todo gobierno hay una curva de aprendizaje que entre más pronto se cubra mejor para la población.
Y en el caso, la curva de aprendizaje ha entrado a una ruleta rusa, sin ton ni son, y con rasgos característicos que la identifican.
Una de ellas, la ingenuidad de exponerse en el caso de Chinameca, la población indígena enervada, y la ingenuidad de embellecer Xalapa cortando el listón de callecitas arregladas, y de ñapa, declaradas la obra pública más extraordinaria de la Cuitlamanía.
CUATISMO EN PALACIO
La secretaría de Desarrollo Económico, SEDECO, es clave para el despegue económico y social de Veracruz.
Y más, en una entidad federativa donde uno de cada tres jefes de familia llevan el itacate y la torta a casa con el ingreso del changarro en la vía pública y en donde hay un millón de paisanos como migrantes sin papeles en Estados Unidos y en el campo agrícola del Valle de San Quintín.
Y en contraparte, la titularidad de la SEDECO fue concedida al senador Ricardo Ahued Bardahuil, aquel que en un twitter se declaró soldado leal y fiel de Cuitláhuac luego de que en las anónimas redes sociales publicaran que soñaba con quedarse con la silla del palacio ahora cuando el góber fue llamado a un cargo en el gabinete federal con AMLO.
Y sorpresas que da la vida, Ricardo Ahued impuso, primero, como titular de la SEDECO, a su incondicional, Ernesto Pérez Astorga (de la oficina empresarial a la oficina pública donde el interés social ha de prevalecer) y como subsecretario, al fin su parcela, a Enrique Nachón García Villegas, ex panista, exduartista, exyunista, y ahora morenista, todo, quizá, acaso, porque Nachón es sobrino de Olga Sánchez Cordero, la secretaria de Gobernación de AMLO.
Además, impuso como directora Administrativa a Cecilia Coronel, la hija del doctor Pedro Coronel, ex alcalde de Xalapa en 1970, y que fue su tesorera municipal en el Ayuntamiento.
Es decir, el cuatismo y el nepotismo en su dimensión estelar.
Cuatismo, por ejemplo, que luego de la amenaza de Cuitláhuac García de retirar las casetas de La Antigua y Plan del Río en la autopista de Veracruz a Xalapa, el revire, pues ambas casetas fueron concesionadas por treinta años más a la empresa ACCSA, cuyos dueños son los Ruiz Anitúa y Carlos Nachón García Villegas, hermano de Enrique, el subsecretario de Desarrollo Económico.
DEMASIADOS RESBALONES EN TAN POCO TIEMPO
Focos rojos en la Cuitlamanía que encendieron la mecha popular:
Uno. La bancada de la izquierda en la LXV Legislatura, MORENA, PT y PES, fracturada. Y lo peor, desde hace tres meses, incapaz de tumbar al Fiscal Jorge Wínckler Ortiz, evidenciando al gobernador.
Lo peor:
Son 29 diputados de la izquierda y la panista Marijose Gamboa los ha sulfurado.
Ningún parlamentario capaz de bloquearla en su palabra, en su discurso y en su bombardeo en la tribuna y en la declaración mediática.
Claro, en votación, la izquierda gana, pero en la sensación social Gamboa Torales los descarrila.
Y en contraparte, cosas ridículas de la vida:
Días después de que AMLO publicita la Cartilla Moral del escritor Alfonso Reyes, la Contralora de la Cuitlamanía “se desgarra las vestiduras” anunciando el Código de Etica para los servidores públicos de Veracruz.
¡Vaya ocurrencias!
Dos. El desconocimiento del deber legal de los líderes de la izquierda en el Palacio Legislativo. Cuatro secretarios del gabinete legal, por ejemplo, tomando posesión sin la dispensa del Congreso, pues son originarios de otras entidades federativas y la Constitución Política local exige su nacimiento aquí.
Incluso, los diputados locales del PAN entraron al reality-show de los juicios políticos y han llevado al cuarteto de secretarios a la denuncia.
En todo caso, si hubo dispensa fue de manera tardía, ahogado el niño.
Tres. En varias ciudades de Veracruz hubo un paro de autobuses urbanos reclamando un aumento en las tarifas.
Miles de ciudadanos fueron dañados en su tarea laboral y estudiantil, sobre todo, los pobres y los pobres entre los pobres.
Y la Cuitlamanía reaccionó un día después, además, por la vía mediática.
Lo peor, una fallida política de comunicación social a los gobernados para orientar y reorientar posturas.
Cuatro. En la percepción ciudadana priva la versión de que la Cuitlamanía apuesta a que Papá AMLO resuelva los graves pendientes sociales.
Según el politólogo Ramón Benítez, así sucede cuando un hombre de 50 años, solterón, vive con sus padres, pues está habituado a que los padres le solucionen todos los pendientes como si fuera un puberto.
LA VIDA PRENDIDA CON ALFILERES
El peor pendiente social es la inseguridad. La vida prendida con alfileres. Nadie está seguro. Nadie puede cantar victoria, así tenga escoltas y guardaespaldas.
El caso más dramático está en Coatzacoalcos. Además, indicativo. Allá la población se ha sublevado. Está organizada. Plantones, marchas ante el palacio municipal, el alcalde, de MORENA, pertrechado en su oficina, rehuyendo su responsabilidad casi catorce meses después de tomar posesión.
El peor infierno, y de ñapa, el edil “lavándose las manos” que Poncio Pilatos se quedó chiquito.
Y de postre, el gobernador defendiendo al secretario de Seguridad Pública e inculpando al Fiscal Jorge Wínckler de la ola de violencia bajo el argumento infantil de que los malosos han crecido al castigo por tanta impunidad.
VERACRUZ, EN LA INDIGNACIÓN SOCIAL
Casi dos meses después, el nombramiento de los trece magistrados del Tribunal Superior de Justicia, TSJ, en el limbo.
Y tanto tiempo diluido en la nada significa que por ningún lado interesa a Cuitláhuac, con todo y el famoso video publicado en el periódico Reforma y que permitiera al diputado presidente de la Mesa Directiva de la LXV Legislatura, José Manuel Pozos Castro, asegurar que en el palacio de Cuitláhuac hay demonios, traidores y desleales, la peor fauna política del mundo.
Tampoco le interesa, claro, los jubilados en el Instituto de Pensiones, donde un montón de trabajadores han solicitado su pensión y nadie les pela, quizá, porque en nombre de la austeridad republicana la Cuitlamanía quiere ahorrarse unos centavitos aun cuando orille a la indignación social.
Es más, hay en el IPE un montón de solicitudes de viudas de pensionados esperando el beneficio y a quienes nadie pela.
Y lo peor:
Las solicitudes fueron planteadas en la yunicidad y como el ex director, Hilario Barcelata, las cabeceara y bateara, el asunto bien serviría para despotricar contra el bienio azul.
LOCALISMO EMPOBRECEDOR
La Cuitlamanía sigue en el localismo empobrecedor del que hablaba el priista José López Portillo.
El mundo del gobernador es Xalapa, su centro de operaciones para todo.
Y el resto de Veracruz, les vale, a excepción de una que otro girita por ahí, rapidita y furiosa.
Incluso, tan desconocen la geografía local que en la campaña electoral del año anterior, Ricardo Ahued Bardahuil contaba que cuando se lanzaban al interior de Veracruz solían perderse.
59 días después, el potro salvaje de la inseguridad que estremece a la Cuitlamanía ha desembocado en un tsunami social.
