miércoles, marzo 25, 2026

DE PRIMERA MANO

Rolando Quevedo Lara

COLOSIO

  Un 23 de marzo pero de hace 24 años (1994), en Tijuana, ejecutaron a Luis Donaldo Colosio Murrieta en plena campaña política.

  Polvo de aquellos lodos, no obstante, tema de mucha actualidad, en especial por el momento político  que se vive, a 5 días de que se inicien formalmente las campañas electorales; a 95 días, 9 horas, 32 minutos, 45 segundos, del Día “E”.

  Bien vale recordar parte medular de aquel discurso que quizá lo llevó a la muerte, durante el acto conmemorativo del 65 aniversario del PRI, el 6 de marzo de 1994.

Allá por la página 3 de 9 dijo:

  “¡México no quiere aventuras políticas!. ¡México no quiere saltos al vacío!. ¡México no quiere retrocesos a esquemas que ya estuvieron en el poder y probaron ser ineficaces!. ¡México quiere democracia pero rechaza su perversión: la demagogia!

  Sabemos que el origen de muchos de nuestros males se encuentra en una excesiva concentración del poder. Concentración del poder que da lugar a decisiones equivocadas; al monopolio de iniciativas; a los abusos, a los excesos.

  Reformar el poder significa un presidencialismo sujeto estrictamente a los límites constitucionales de su origen republicano y democrático.

  Reformar el poder significa fortalecer y respetar las atribuciones del Congreso Federal.

  Reformar el poder significa hacer del sistema de impartición de justicia, una instancia independiente de la máxima respetabilidad y certidumbre entre las instituciones de la República.

  Reformar el poder significa nuevos métodos de administración para que cada ciudadano obtenga respuestas eficientes y oportunas cuando requiere servicios, cuando plantea sus problemas, o cuando sueña con horizontes más cercanos a las manos de sus hijos.

  Estos son mis compromisos con la reforma del poder. Es así como yo pienso que cada ciudadano tendrá más libertades, más garantías, para que sus intereses sean respetados; para gozar de seguridad y de una aplicación imparcial de la ley”.

“YO VEO UN MEXICO…”

  Después, allá por la página 7 de 9, afirmó:

“Yo veo un México de campesinos que aún no tienen las respuestas que merecen. He visto un campo empobrecido, endeudado, pero también he visto un campo con capacidad de reaccionar, de rendir frutos si se establecen y se arraigan los incentivos adecuados.

  Veo un cambio en el campo; un campo con una gran vocación productiva; un campo que está llamado a jugar un papel decisivo en la nueva etapa de progreso para nuestro país.

   Yo veo un México de trabajadores que no encuentran los empleos ni los salarios que demandan; pero también veo un México de trabajadores que se han sumado decididamente al esfuerzo productivo, y a los que hay que responderles con puestos de trabajo, con adiestramiento, con capacitación y con mejores salarios.

  Yo veo un México de jóvenes que enfrentan todos los días la difícil realidad de la falta de empleo, que no siempre tienen a su alcance las oportunidades de educación y de preparación. Jóvenes que muchas veces se ven orillados a la delincuencia, a la drogadicción; pero también veo jóvenes que cuando cuentan con los apoyos, que cuando cuentan con las oportunidades que demandan, participan con su energía de manera decisiva en el progreso de la Nación.

  Yo veo un México de mujeres que no cuentan con las oportunidades que les pertenecen; mujeres con gran capacidad para enriquecer nuestra vida económica, política y social. Mujeres en suma que reclaman una participación más plena, más justa, en el México de nuestros días.

  Yo veo un México de empresarios, de la pequeña y la mediana empresa, desalentados por el burocratismo, por el mar de trámites, por la discrecionalidad en las autoridades. Gente creativa y entregada, dispuesta al trabajo, dispuesta a arriesgar, que quieren oportunidades y que demandan una economía que les ofrezca condiciones más favorables.

  Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades.

  Veo a ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan. Ciudadanos que tienen esperanza y que están dispuestos a sumar su esfuerzo para alcanzar el progreso.

  Yo veo un México convencido de que ésta es la hora de las respuestas; un México que exige soluciones. Los problemas que enfrentamos los podemos superar.”

  

DEL PRINCIPIO AL FIN

  QUIZAS, TAL  vez, a lo mejor, por ese discurso lo asesinaron… 24 AÑOS después, todo sigue igual, o ¿peor?… ¿QUIEN DE los cuatro candidatos en la actual contienda con mensaje similar, con el mismo valor?… ¿QUIEN DE los cuatro con más amplios proyectos para un México nuevo?… CHIIINNNNNN, el espacio… ¡BIEN! QUERIDO Lorrimer Álvarez Peña por el festejo de tu ingreso a la década de los 60’s. Que Dios te bendiga abundantemente…

Las ideas y opiniones aqui expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de Diario Los Tuxtlas

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