El robo de combustible en México habría evolucionado hacia un esquema industrial con la operación de minirefinerías clandestinas, por lo que diputados de oposición exigieron investigar las redes que permiten que estas instalaciones funcionen y determinar quiénes se encuentran detrás de ellas.
La denuncia surgió luego de que Grupo REFORMA reportara este viernes que el huachicol dejó atrás el modelo centrado únicamente en la perforación de ductos y el traslado de combustible en pipas para incorporar plantas clandestinas capaces de almacenar, separar y procesar hidrocarburos robados.
Oposición acusa una nueva etapa del huachicol
El diputado federal del PAN, Federico Döring, calificó a las llamadas “huachirefinerías” como una nueva fase del robo de combustible y sostuvo que el crimen organizado habría trasladado parte de sus operaciones hacia el procesamiento clandestino de hidrocarburos.
De acuerdo con el legislador, estas instalaciones aprovechan combustible obtenido mediante perforaciones a ductos para posteriormente procesarlo y comercializarlo, lo que, afirmó, representa una evolución respecto al huachicol tradicional.
Döring también relacionó esta actividad con la importación de etanol, al considerar que este producto puede utilizarse durante las etapas finales del proceso de refinación clandestina.
Minirefinerías operarían pese a vigilancia federal
La diputada de Movimiento Ciudadano, Iraís Reyes, advirtió que la existencia de estas plantas demuestra, a su juicio, que las organizaciones criminales han sofisticado sus métodos mientras las instituciones encargadas de combatirlas no han avanzado al mismo ritmo.
La legisladora cuestionó que instalaciones con capacidad para procesar hidrocarburos puedan operar cerca de carreteras y permanecer fuera del alcance de los operativos de Pemex, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República.
Reyes también puso en duda los resultados de los recientes aseguramientos de este tipo de instalaciones, debido a que, según señaló, no se reportaron personas detenidas en algunos de esos procedimientos.
Piden investigar quién protege las plantas clandestinas
La oposición demandó que las investigaciones no se concentren únicamente en decomisar las instalaciones, sino que permitan identificar a los responsables de financiar, operar y proteger las llamadas “huachirefinerías”.
Reyes sostuvo que el robo de hidrocarburos representa un problema que trasciende las pérdidas económicas, debido a que también está relacionado con el financiamiento de actividades criminales y la corrupción institucional.
La legisladora planteó que las autoridades deben determinar cómo estas plantas pueden funcionar durante periodos prolongados y establecer si existe una red de protección que facilite sus operaciones.
El señalamiento ocurre en un contexto en el que el robo de combustibles ha pasado de esquemas basados en la extracción directa de hidrocarburos a estructuras con mayor capacidad de almacenamiento y procesamiento, según el reporte citado por los legisladores.
