MÉXICO.-En una muestra de desesperación y en busca de atención a sus necesidades, damnificados de Acapulco que sufrieron los estragos del huracán Otis pasaron la última noche acampando en las inmediaciones de Palacio Nacional. Los miembros de esta caravana instalaron un pequeño campamento en la avenida José María Pino Suárez, justo frente al recinto presidencial, donde esperan ser recibidos por el presidente Andrés Manuel López Obrador en las próximas horas.
Ramiro Solorio, uno de los organizadores de la movilización, explicó: «Son las 5 de la mañana, aquí nos tocó pernoctar, y estamos a la espera de que nos reciban para ser escuchados». La desesperación de los damnificados es evidente, ya que buscan ayuda para reconstruir la actividad económica y turística de Acapulco, dadas las graves pérdidas que sufrieron.
Sin embargo, el presidente López Obrador calificó ayer de «politiquería» la movilización de los damnificados por el huracán Otis. El mandatario argumentó: «Pues es que es suficiente, no hay límite, es todo lo que se necesita para reconstruir la actividad económica y turística de Acapulco, atendiendo a todos, con preferencia a la gente más pobre y necesitada».
López Obrador también señaló la presencia de oportunismo político en la caravana, afirmando que «muchos de los que vienen en la marcha son de los partidos que están en contra de nosotros. El que convocó es este señor Naranjo, del PRD, y la señora (Xóchitl) Gálvez, pero hay recursos». Estas declaraciones se dieron en el Salón Tesorería durante la mañana.
El Gobierno de México estimó el miércoles pasado en 61,313 millones de pesos el costo de las reparaciones y apoyos sociales necesarios tras el paso devastador del huracán Otis por Acapulco. La situación de los damnificados y su lucha por recibir la ayuda necesaria continúa siendo un tema de importancia en la agenda pública.