Entre lo utópico y lo verdadero

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Por Claudia Guerrero Martínez

Desgobierno de Cuitláhuac García Jiménez fabrica presos políticos: La historia de Antonio Uribe

Historias, como la del diputado federal electo por el PRD, Rogelio Franco Castán; el candidato a la alcaldía por Tihuatlán, Gregorio Gómez; el candidato a la alcaldía por Minatitlán, Nicolás Ruiz Roset, el interminable encierro del exfuncionario yunista Bernardo Segura Molina, quien ha ganado todos los amparos para llevar su proceso en libertad y se une a la lista de presos políticos la historia de Antonio, hermano de Jesús Uribe Esquivel, quien también fue candidato a la alcaldía por Las Choapas, en la pasada elección del 6 de junio, por la Coalición PAN-PRI-PRD, obteniendo un total de 12 mil votos a favor y perdiendo la contienda, gracias a una mafia en el poder gubernamental, que apoyó a la Dra. Mariela Hernández García, quien compitió bajo la alianza MORENA-PT-Verde, ganando la elección y causando inconformidad entre los ciudadanos, pues Jesús Uribe obtuvo una votación nunca registrada en Las Choapas y donde el Gobierno de Cuitláhuac García metió las manos y todo el cuerpo.

Y en esa mafia de corruptos y mapaches electorales, quien comanda esto es el espurio dirigente estatal de MORENA, Esteban Ramírez Zepeta, oriundo del Cerro de Nanchital, comunidad que pertenece al municipio de Las Choapas, recordando haber sido titular de la Oficina del Gobernador de Veracruz y ahora es delegado-dirigente del Comité Ejecutivo Estatal de MORENA. Como lo dimos a conocer, Esteban Ramírez Zepeta es un oscuro personaje, quien tiene a sus operadores incrustados en todas las dependencias, tanto federal, como estatal en Las Choapas y fue quien impuso a la manipulable y obediente Mariela Hernández García.

Cabe mencionar, que el resultado en la elección municipal, sobresalen infinidad de anomalías registradas antes, durante y después de la contienda, interponiendo un Recurso de Impugnación ante las autoridades competentes, el mismo, aún no resuelven y es ahí donde empieza la persecución política en contra de Jesús Uribe Esquivel, de su hermano Antonio, su familia y colaboradores cercanos.

Con base a lo expuesto, contaremos esta indignante historia. El pasado lunes 12 de julio, circulan audios en chats y redes sociales de vecinos de Las Choapas, asegurando ser de presuntos taxistas, en los cuales, alertan la entrada de un comando armado y encapuchados, invitando a la población a resguardarse y tener cuidado. Unos minutos después, corre el rumor de un levantón o secuestro de dos personas, quienes cenaban en un puesto de hotdogs a la altura del lugar conocido como “El Faro” y solo se sabía ser perpetrado por 5 camionetas, con personas fuertemente armadas, encapuchados, sin portar identificación, sin logos en los vehículos y muy al estilo de los delincuentes. Según testimonios, se escucharon disparos, mientras la gente narraba cómo golpearon a estas personas, desconociendo su identidad y horas más tarde, se dan a conocer los nombres, tratándose de Antonio Uribe Esquivel, hermano del empresario Jesús Uribe Esquivel y Herminio Montiel, amigo y trabajador de estos, reportándolos como desaparecidos.

Los dos hombres levantados o en su caso, secuestrados, no contaban con ninguna denuncia, ni orden de aprehensión, violentando así sus garantías individuales y derechos humanos. La familia se traslada a las instalaciones de la Fiscalía Regional del municipio, donde empleados aseguran no saber nada al respecto, manteniendo incertidumbre toda esa noche, pues no se tenían noticias de ellos y fue hasta el día 13, por la mañana, que se localizaron en el municipio de Nanchital, en calidad de detenidos, para después trasladarlos al reclusorio de la ciudad de Coatzacoalcos, Veracruz, manteniéndolos incomunicados y desconociendo el delito que habían cometido.

Y durante esta historia de violaciones a su proceso, pasaron varias horas hasta que un grupo de abogados lograron obtener información del personal en el penal en Coatzacoalcos, donde se les informa que los acusados fueron remitidos por Ultrajes a la Autoridad, delito de moda en Veracruz, así como presunta portación de armas de fuego y delitos contra la salud, sembrados por los mismos elementos de la Policía Ministerial y que posteriormente, se demuestra en la primera audiencia, con las investigaciones periciales, videos y testimonios reales, siendo éstas desechadas por el juez de control y se les vincula a proceso por los delitos mencionados.

Si bien hubo una primera audiencia, también se realizó una segunda, donde se presentan evidencias más claras y contundentes. De nueva cuenta, vuelven a ser desechadas por la misma juez de control, quien tal parece lleva consigna y se trasladan de vuelta al reclusorio. Al día siguiente, el Gobierno del Estado de Veracruz informa a los medios de comunicación que Antonio Uribe fue trasladado al penal de máxima seguridad de Ocampo, en Guanajuato, lugar donde están presos los delincuentes más peligrosos de nuestro país y hasta ahora, Antonio Uribe Esquivel, hermano del empresario Jesús Uribe Esquivel, permanece detenido pagando delitos sin fundamento, sólo por ser hermano del excandidato y líder en el municipio de Las Choapas.

A partir de la detención de Antonio Uribe Esquivel, la familia y allegados son amedrentados y aterrorizados con el constante acoso de grupos armados en Las Choapas, sin saber hasta hoy, cuál es el motivo de la persecución, pues no se le puede llamar de otra manera.

La intención de este relato, es ser la portavoz de estas injusticias y sean dadas a conocer en el ámbito estatal y nacional, exponiendo la impunidad, inseguridad, ultrajes, así como la violación de garantías individuales, de las que hoy, cualquier veracruzano puede ser víctima. Y Las Choapas, el municipio más grande del estado, también es un bastión de pillos exfuncionarios, como es el caso de Esteban Ramírez Zepeta, un oportunista con poder, para quitar a todo aquel que le estorbe en este municipio.