Escenarios
•Niñas enjauladas
•De Texas a Chiapas
•Destino de migrantes
Luis Velázquez
UNO. Texas y Chiapas, igualitos
En Texas, Estados Unidos, niñas hijas de migrantes de América Central, enjauladas. Y hacinadas.
En el río Bravo, un niño mexicano ahogado cuando intentaba con sus padres ingresar a EU.
En la frontera de sur de México, en Chiapas de Corzo, los migrantes de Honduras, Guatemala y Salvador, detenidos, hacinados, en jaulas, incluso, niños de 2, 3, 4, 5 años.
¡Vaya destino humano y social de una parte de los habitantes en el continente!
La política de los derechos humanos, en su más alto decibel.
DOS. Enfermos niños migrantes
En EU, los legisladores del Partido Republicano inculpando a Joe Biden que por reabrir la frontera sur a los migrantes.
Y los legisladores del Partido Demócrata inculpando a Donald Trump por violentar la relación con los migrantes.
En México, el Movimiento Migrante Mesoamericano denunciando las cárceles migratorias de México donde todos viven en las peores condiciones.
Las mujeres migrantes detenidas que tienen más de un mes hacinadas en Chiapas sus hijos y quienes padecen ya diarrea, fiebre y vómito.
TRES. El peor tiempo para los migrantes
En las jaulas de Texas, las niñas centroamericanas durmiendo y comiendo en el piso.
Y aun cuando hay literas de hasta tres pisos son insuficientes. Y muchas de ellas duermen y comen sobre un petate tendido en el suelo.
En Chiapas, además, los niños, mujeres y hombres, hacinados en simples bodegas habilitadas como albergue y que dan curso a golpes de calor e insolación.
Además, expuestos a los moscos y los insectos, transmisores de otras enfermedades.
En el tiempo de la 4T, aquella que abandera los derechos humanos en el mundo, y cuando el sacerdote José Alejandro Solalinde Guerra, ex gran defensor de los migrantes ahora chambea en la causa obradorista, los migrantes, en el peor tiempo de todos los tiempos.
CUATRO. No tienen perdón de Dios…
Niñas enjauladas en Texas. Niños enjaulados en Chiapas. La tragedia humanitaria más canija de la historia.
El día cuando la policía del presidente de Perú, Alberto Fujimori, detuvo al guerrillero Abimael Guzmán lo encerró en una jaula y lo expuso al mundo.
El día cuando los realistas detuvieron y fusilaron al padre Miguel Hidalgo, lo decapitaron y exhibieron su cabeza en la Alhóndiga de Granaditas durante tres meses.
La historia repitiéndose. Solo que ahora los niños son enjaulados. El arte de gobernar y ejercer el poder.
Las tribus gobernantes no pueden con la política social para alentar la creación de empleos dignos, seguros y pagados con justicia laboral, entonces, enjaulan a los niños como medida represora e intimidante.
CINCO. Políticos enriquecidos
Y de ñapa, las tribus politizando el asunto migratorio. Todos, inculpándose. Todos, en la disputa y rebatinga por el poder.
El poder político que suele llevar al poder económico y al poder social.
La obsesión de enriquecerse durante un cuatrienio como en Estados Unidos o en un sexenio como en México.
El poder, ejercido con sentido patrimonialista. Digamos, democrático, bajo la filosofía universal de E’to pa’ti y E’to pa’mí.
SEIS. De Porfirio Díaz a AMLO
Antes, detenían y encarcelaban y repatriaban a los hombres migrantes. Después, a las mujeres. Luego, a los jóvenes. Ahora, a los niños.
Con Porfirio Díaz Mori inició la migración de campesinos a la frontera sur. Fue el tiempo cuando EU construía la red ferroviaria.
Pero la parálisis de la política económica es tanta que la migración se ha vuelto apocalíptica, casi casi, el relato bíblico soñando con la tierra prometida.
Y rebasada la autoridad, entonces, convocan la represión como solución, enjaulando a los niños.
Expediente 2021
Desdén por los muertos
Luis Velázquez
Los Colectivos de Veracruz, integrados con padres buscando a los hijos desaparecidos, han “puesto el dedo en la llaga purulenta” de la aplicación de justicia. Denuncian, por ejemplo, que la mayoría de las carpetas de desaparecidos están rezagadas.
Es decir, archivadas, engavetadas, por ahí. Como si fueran un caso cerrado. Como si de hecho y derecho, a la Fiscal General únicamente interesaran, quizá, los desaparecidos a partir del 19 de septiembre del año 2020 cuando tomara posesión. Y/o acaso, ni esos, pues se trata de casos incómodos e indeseables que rompen de tajo su luna de miel con el poder político.
Entonces, los Colectivos han de acostumbrarse a la relación institucional con la primera mujer en asumir la Fiscalía.
De entrada, estaría o está peor que su antecesor Jorge Wínckler Ortiz, famoso entre los Colectivos por el desdén y el menosprecio.
Igual o peor que sus antecesores en el duartazgo, Luis Ángel Bravo Contreras y Felipe Amadeo Flores Espinoza, quienes unas veces expresaban su desdén sin rodeos ni ambages, y en otras ocasiones, “le ponían crema a los tacos” dando “cabeceadas”, sembrando, ajá, esperanzas vacuas y fatuas para una rápida, pronta y expedida aplicación de la justicia.
Sara González, del Colectivo por la Paz Xalapa, madre de Ivanohe Mass González, su hijo de 31 años desaparecido desde hace once años, así lo declaró a los medios.
Incluso, su caso uno de los más cruentos y rudos, pues su hijo fue levantado por elementos de la Policía Intermunicipal de Veracruz-Boca del Río y quienes, desde entonces, 14 de marzo del año 2010, lo desaparecieron.
Duro, entonces, realidad cruenta y adversa que, por un lado, los Colectivos sigan rastreando pistas de los suyos en terrenos con posibles fosas clandestinas, y hallen restos humanos, incluso, cadáveres sepultados, y por el otro, la Fiscalía General archive las carpetas de investigación.
Se trata, dice la señora Sara González, del desdén por la vida. El menosprecio por los muertos. Una bofetada gubernamental a los familiares de las víctimas.
Y es que el peor dolor y sufrimiento humano sobreviene cuando, de pronto, un hijo desaparece. Y nunca más vuelve a casa. Y empieza la búsqueda. Y por más y más que se rastreen huellas, pistas, rastros, por ningún lado.
Y vivir cada día y noche en la incertidumbre y la zozobra. Sin saber el destino del familiar secuestrado y desaparecido.
Si lo estarán tratando bien. Y si está enfermo si le estarán dando las medicinas. Y si ya desayunó, comió y cenó.
Si le estarán dando ropita, sobre todo interior, para bañarse y mudarse.
Si lo estarán golpeando y tratando con respeto.
Incluso, y lo peor entre lo peor, si estará vivo o muerto. Sepultado por ahí en una fosa clandestina.
Y cuando de pronto, los Colectivos encuentran restos humanos en una fosa y cabildean la apertura de una carpeta de investigación y la Fiscalía General la archiva, caray, el más alto desprecio por la vida, por la vida de los familiares, por los derechos humanos, por la decencia humana.
LA POLICÍA SIGUE DESAPARECIENDO PERSONAS
Dijo el Colectivo por la Paz Xalapa: “Los policías continúan desapareciendo personas y trabajando para grupos delincuenciales. Estos dos años del nuevo gobierno no han sido fructíferos para las víctimas”. (La Jornada-Xalapa, Norma Trujillo, 15 de marzo, 2021)
Y si la señora Sara González lo manifestó con tanta firmeza, certidumbre y seguridad de seguro tendrá “más que los pelos de la burra en la mano, la burra completa”.
Grave, gravísimo, entonces, que los policías en el tiempo de la 4T continúen desapareciendo personas igual que en el duartazgo, tan famoso en Veracruz, el país y el continente, por la desaparición forzada y que resulta de la alianza de políticos, jefes policiacos, policías y carteles y cartelitos.
Más cuando la secretaría de Seguridad Pública sigue concentrando más poder como, por ejemplo, que de por sí con el manejo de las cárceles y las delegaciones de Tránsito.
Y más, mucho más, cuando la LXV Legislatura, con mayoría de MORENA, reforma el Código Penal para encarcelar de dos a 6 años a las personas que ofendan, agravien, vociferen y agredan a policías ya participando en una marcha de protesta social, ya en un hecho particular.
La desaparición forzada en el duartazgo fue, habría sido, suficiente para Veracruz. Pero cuando un Colectivo reitera que la práctica sigue, y más, en el tiempo de MORENA, partido político de izquierda, tan famosos en el mundo abanderando los derechos humanos, entonces, nada bueno puede esperarse.
Y si hay fervientes devotos de la capilla guinda y marrón, ni hablar, cada quien tiene su capilla para soñar y “darse golpes de pecho”.
Pero en contraparte, una vez más, como en el duartazgo, el menosprecio total y absoluto por la vida humana.
Además de la miseria, la pobreza, el desempleo y el hambre…
Y del COVID…
Y de la recesión…
Y de la pandemia de la soledad que por ahí viene desde Japón y la Gran Bretaña, donde incluso ya crearon el Ministerio de la Soledad o Para la Soledad, resulta inverosímil que la población de Veracruz deba sufrir la desaparición forzada.
“Los policías, dice el Colectivo de Xalapa, siguen desapareciendo a personas”.
Barandal
•La Santa Muerte
•Ilustre jarocha
•Pólvora en Veracruz
Luis Velázquez
ESCALERAS: La muerte violenta tiene carta de adopción en Veracruz. Casi casi, bien podrían los alcaldes declarar a “La Santa Muerte” como hija predilecta.
Más porque todos los días hay un tiradero de cadáveres, y lo peor, el tiradero de impunidad.
Un asesinato, un secuestro, una desaparición, hacen olvidar los anteriores. Y como el archivo oficial se va llenando de muertos como en un cementerio, entonces, el oleaje de la incertidumbre y la zozobra, convertido en tsunami, descontrola y hace perder los estribos oficiales.
PASAMANOS: Por ejemplo, entre tantos otros crímenes, el martes 23 de marzo, unos profesores del estado de Puebla viajaron a Poza Rica.
Y en el camino, a la altura de Papantla, carretera El Chote-Espinal, fueron atacados por un comando, asaltados y rafagueados.
Una profesora quedó muerta. Un docente más, herido. Otro más, la libró.
Los sicarios los interceptaron. Pero el conductor siguió manejando, tratando de escapar. Y se registró dura, cruenta y ruda persecución.
Desde su unidad móvil, los malandros los tirotearon.
La profesora se llamaba Rocío y tenía 50 años de edad. Y vivía en Huehuetla, Puebla. El herido, Jesús Campos Hernández, de 48 años, profesor, domiciliado en Puebla.
CORREDORES: Desde entonces, el silencio total y ominoso de la secretaría de Seguridad Pública. Ni una palabra. Como si la emboscada y el rafagueo hubieran ocurrido en algún planeta del sistema solar.
Tampoco una sola palabra de la Fiscalía General, apostando quizá ambas dependencias al silencio y que, bueno, dicen los teóricos del lenguaje, es un idioma más indicativo y significativo que el lenguaje hablado o escrito.
Un atentado más. Un feminicidio más, así le llamen simple y común asesinato de una mujer. Así, incluso, en el dato federal, Veracruz registre, ajá, una caída insólita y vertiginosa en el homicidio de mujeres.
BALCONES: Tampoco una palabra de la SNTE, Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Ni de la CNTE, Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.
Ni del góber precioso de MORENA en Puebla.
El tiroteo a tres profesores, visto, considerado, mirado, como un hecho normal más en la vida cotidiana.
Veracruz, un infierno. Uno de los peores rincones del país para vivir. “La Santa Muerte” tiene permiso para hacer y deshacer a su antojo en un Veracruz, dice la secretaría de Turismo, “que se antoja”.
PASILLOS: El atentado en Papantla en contra de los tres profesores da terror y llena y rellena el corazón y las neuronas de miedo y pánico.
La moraleja es clara y lapidaria: los caminos de Veracruz, asolados por la nueva banda, múltiple, de “Los bandidos de Río Frío”.
Casi casi, las películas de “El Llanero Solitario y Toro” combatiendo a los malandros que atracaban a las diligencias.
De noche y de día. Y al mediodía. Y en la tarde que inicia. Y a toda hora.
Recuerda aquel tiempo de “La Sonora Matancera”, cuando los caciques y jefes de los pistoleros les daban un día a la semana para asaltar las carreteras y los caminos de Veracruz y que significaba su salario semanal, levantaran lo que pudieran.
VENTANAS: Incluso, y como en aquel sexenio, Agustín Silvestre Acosta Lagunes, la inseguridad descarriló en todos los órdenes, el presidente Miguel de la Madrid lanzó a Fernando Gutiérrez Barrios, el policía político, el político policía, como candidato a gobernador.
Y en los primeros cuarenta días pacificó la tierra jarocha encarcelando a los caciques y sicarios, en tanto otros huían despavoridos.
Años después, a partir de Patricio Chirinos Calero, “La Santa Muerte” sigue teniendo permiso. Invicta, Inderrotable. Avasallante. Impune.
Malecón del Paseo
•Igualdad salarial
•Mujeres y hombres
•Falacia legislativa
Luis Velázquez/Parte IV
EMBARCADERO: El Congreso de la Unión festinó la aprobación de reformas a la ley para, dijeron, lograr la igualdad salarial entre mujeres y hombres… El objetivo es concreto, específico y macizo… Las mujeres desempeñando el mismo trabajo, la misma tarea y la misma responsabilidad que los hombres tienen el legítimo derecho de usufructuar un salario semejante, digno y cubierto con justicia laboral… Pero la pachanga fue entre ellos… Muchos años, siglos quizá, transcurrirán para que los empresarios y patrones cumplan con la disposición legislativa…
ROMPEOLAS: En el país domina la leyenda real de que las leyes se hicieron “para violarlas” cuando pocos, excepcionales destinatarios las cumplen… Bastaría referir, por ejemplo, que muchos jueces federales han impuesto a familiares en cargos públicos y en la nómina evidenciando el espíritu de la ley en del contra del nepotismo, el tráfico de influencias y el conflicto de intereses… Entonces, tal cual, el machismo sigue predominando en la relación laboral y los hombres privilegiados con salarios, viáticos y prestaciones y el don de mando…
ARRECIFES: El único espacio laboral donde las mujeres y los hombres usufructúan el mismo salario se concita en los medios… Los patrones, dueños de periódicos impresos, hablados y digitales suelen pagar los mismos salarios de hambre a los trabajadores de la información y secretarias… Por ejemplo, en el caso de Veracruz, hay medios donde pagan entre 4 a 5 mil pesos mensuales a los reporteros… Y a quienes va mejor les pagan ocho mil pesos, antes, claro, de la pandemia, y que bien pudo servir para reducir sueldos…
ESCOLLERAS: Pero de allí pa’el real, en las empresas, y también en las oficinas públicas, las mujeres desempeñan las mismas funciones que los hombres y su percepción salarial es mucho menor… Peor tantito si se considera que las mujeres son más inteligentes, más talentosas, mejor preparadas, más productivas, más ordenadas y disciplinadas, y mucho más leales y fieles a la causa empresarial y social que los hombres… Y son pocos, excepcionales, fuera de serie, los patrones que saben reconocer con hechos su labor y les nivelan los sueldos para alcanzar la igualdad salarial…
PLAZOLETA: La palabra, el concepto, la filosofía clave es la igualdad… Siempre, no obstante, la misma cantaleta se ha repetido… Que ante Dios, todos somos iguales… Que ante la ley, todos somos iguales… Que en el trabajo y en los mismos cargos y desempeños, todos somos iguales… Y cuando es la hora del pago salarial, los hombres usufructúan privilegios y canonjías negados a las mujeres… Y en un país donde 6 de cada diez habitantes son mujeres… Y en donde las mujeres viven más, mucho más, que los hombres… Y lúcidas y productivas… Y llenas de experiencia…
PALMERAS: Una porra, ajá, para el Congreso federal por soñar con la igualdad salarial para las mujeres… Pero en el clausulado, digamos, la letra chiquita, se necesita un apartado para que la autoridad laboral, por ejemplo, la secretaría de Trabajo y Previsión Social, a través de inspectores, quizá, incluso, coordinados con las ONG, fundaciones, activistas, vigilaran la aplicación de la ley… Más porque la reticencia de los machos se levanta como un muro de Berlín… Más porque tal cual ha sido desde hace muchos sexenios, quizá, incluso, hasta desde hace cien, doscientos años… El sistema político necesita una sacudida y únicamente puede venir desde adentro, a menos que con la ley por delante, cada mujer reclame sus legítimos derechos en las oficinas y en casa…
