sábado, mayo 2, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•Niños migrantes

•Niños sin padres

•Drama humanitario

Luis Velázquez

31 de marzo de 2021

UNO. Niños migrantes

Nada taladra más el corazón y las neuronas como las fotos de los niños hijos de migrantes de América Central (Honduras, Guatemala y Salvador) intentado cruzar la frontera de México a Estados Unidos.

En muchos casos, niños con sus padres, quienes huyendo de la miseria, la pobreza y la violencia, incluso, de los huracanes, agarran camino a Estados Unidos desafiando las adversidades del mundo, desde “polleros” y narcos y bandas delictivas en cada entidad federativa hasta la policía migratoria norteamericana.

DOS. Peor drama humanitario

En las últimas semanas, los fotógrafos de los medios impresos y los camarógrafos de los noticieros televisivos se han centrado en los niños como el peor drama humanitario de la vida.

Quizá se deba a que el presidente de EU, Joe Biden, nombró a su esposa titular de una dependencia para empeñar la vida tratando de reunir a los niños detenidos en el estado de Texas con sus padres.

Todos ellos, hacinados en guarderías insuficientes para tantos menores de edad, incluso bebés separados de sus padres a la hora de cruzar al otro lado.

TRES. Niños sin padres

Niños cruzando el desierto. Niños cruzando el río Bravo. Niños a la intemperie bajo el sol del desierto.

Niños desnutridos y anémicos. Niños llorando en medio de un montón de niños.

Niños con la carita llena de tristeza, pero más, mucho más, asustados, perplejos y azorados ante una realidad incomprensible para ellos.

Niños con sus padres. Pero más, mucho más, niños sin los padres y que sabrá el chamán su paradero y destino pues apenas pusieron un pie en el otro lado fueron separados.

CUATRO. Perder la vida en el éxodo

Hay fotos estrujantes. Por ejemplo, un montón de centroamericanos en una caminata. La mayoría, cargando a sus hijos menores sobre los hombres o entre los brazos.

Y atrás, la esposa empujando una carriola con un niño de uno, dos, tres años. Y otro, cargando entre los brazos.

Incluso, la madre visiblemente embarazada.

El éxodo soñando con la tierra prometida, con el paraíso terrenal.

Incluso, conscientes de que en el camino pueden perder la vida, pero de igual manera, conscientes de que si permanecen en sus pueblos la vida también está expuesta.

En el fondo, una realidad apabullante. Cada gobierno, incapaz de garantizar, primero, un trabajo seguro, estable y pagado con justicia laboral.

Y segundo, un gobierno incapaz de garantizar la seguridad en la vida para caminar cada día sin sobresaltos.

CINCO. Cuenta y atroz historia

En muchos casos, niños, adolescentes, que solitos y en grupo con los amigos agarran camino a Estados Unidos para buscar a sus padres quienes migrantes se fueron y nunca regresaron.

Es la tragedia en el continente. Y aun cuando el relato bíblico está lleno de historias más duras y rudas con el éxodo durante treinta años del pueblo judío guiado por Moisés, la historia se repite atroz y cruenta.

SEIS. La zanahoria y el conejo

La historia de los niños migrantes ocupa las portadas de los medios por encima de las mujeres y los hombres.

Niños escondidos en iglesias de EU protegidos por los sacerdotes. Niños esperando el milagro de reencontrarse con sus padres y que de seguro andarán huyendo para evitar ser deportados.

Mientras, los presidentes de cada una de las repúblicas de América Central, y hasta de México, pues en EU hay treinta millones de paisanos, refocilándose con programitas de bienestar social que únicamente son un paliativo, pero sin esperanza de traducirse en un empleo fijo y seguro.

Expediente 2021

La Pandemia de la Soledad

Luis Velázquez

31 de marzo de 2021

Desde Japón, ahora cuando el mundo se ha vuelto más que nunca una aldea global, anuncian nueva y terrorífica pandemia.

Es el virus de la soledad.

La soledad de adentro del corazón y de las neuronas, que tanto carcome y destruye.

En ningún momento, la soledad de afuera, que suele curarse con un cafecito con los amigos, comiendo palomitas en el cine en la oscuridad de la sala, quizá caminando en el bulevar, acaso mirando una gaviota solitaria navegando en el cielo sobre la bahía.

La soledad interior, pues.

El año pasado, y a partir del COVID, en Japón un total de veinte mil 919 personas se suicidaron. Llegó un momento cuando les fue imposible seguir viviendo y se quitaron la vida.

Incluso, en Japón acaban de crear una nueva secretaría de Estado. Se llama Ministerio de la Soledad.

En el Reino Unido, donde también están sintiendo y padeciendo la misma pandemia, ya levantaron la mano.

Desde luego, impacta. Pero desde hace muchísimos años, hace más de treinta años, el fotógrafo Víctor Sevillano Pérez lo decía de la siguiente manera:

“Hay mucha soledad en el mundo”.

Se refería a la soledad del corazón humano, aquella proveniente del desamor, del amor contrariado y de la infidelidad y de perder la emoción social.

Pero andaba en lo cierto. Digamos, se anticipó al COVID, a la recesión su compañera siniestra y sombría, y a lo peor entre lo peor, y lo que quizá pocos expertos habrían vislumbrado, como es la pandemia de la soledad.

En Japón, los expertos la atribuyen a par de razones fundamentales. Una, la desolación, y la otra, el capitalismo salvaje.

En el rubro de la desolación humana incluyen el camino al Gólgota cargando la cruz pesada sobre terreno lleno de espinas y cardos:

El primer paso, el dolor. El segundo, el sufrimiento. El tercero, la tristeza. El cuarto, la ansiedad. El quinto, la soledad. Y el sexto, el suicidio.

Son los seis pasos de la vida a la muerte.

Un pintor famoso en Japón y quien terminara suicidándose aseguraba que la soledad se cura con el sentido del humor, la ironía y “burlándonos de nosotros mismos”.

Cierto. Pero en su caso, la soledad causó el peor estrago de la vida cuando la persona decide suicidarse.

Significa, entonces, que en ningún momento el humor significa el antídoto ideal.

La soledad de adentro, pues, ni siquiera se cura o puede curarse haciendo el amor con la pareja amada.

Sus raíces son más profundas y canijas.

EL VIAJE A LA OSCURIDAD

El arzobispo Hipólito Reyes Larios aseguró en homilía dominical que si las personas observaran los Diez Mandamientos, entonces todos seríamos felices.

Incluso, hasta se acabaría con la infidelidad y que, bueno, forma parte de la naturaleza humana y en todos los niveles, y como dijera el hippie Enrique Peña Nieto, “aquel que esté libre de una infidelidad… que tire la primera piedra”.

El sicólogo del barrio asegura que la soledad nunca llegaría al corazón humano si cada persona estuviera a gusto y en paz consigo mismo, aceptando, entre otras cositas, la vida que le ha tocado llevar.

Pero, bueno, con todo, y como lo decretaran en Japón, el capitalismo salvaje, tan ligado al consumismo, los consumidores impulsivos y compulsivos, bien pudiera significar la punta del iceberg que termina en la soledad.

La soledad que arranca con la frustración cuando el ser humano quiere más y más y más, y por equis razones está limitado, y entonces, brinca a montón de emociones y en un viaje esotérico se suicida.

El caso es que en Japón, con el Ministerio de la Soledad o para la Soledad, los expertos estudian alguna filosofía de vida para evitar, ajá, que la gente se sienta sola.

Caray, Sócrates, predicando la filosofía en la plaza pública, terminó tomando cicuta y suicidándose.

El poeta Manuel Acuña, uno de los hombres más inteligentes del país, lúcido, incandescente, con grandes aptitudes y cualidades, tomó un vaso con cianuro para quitarse la vida luego de que la musa de entonces y de tantos poetas, Rosario de la Peña, eligiera al poeta Manuel María Flores como su pareja.

Cazador de leones, tigres y elefantes, pescador, apasionado de los toros, las peles de gallos y la carrera de caballos, playboy que enloquecía a las actrices más bellas y hermosas, boxeador, Premio Pulitzer en Estados Unidos y Premio Nobel de Literatura, Ernest Hemingway se pegó un tiro en la boca con una escopeta.

Todo lo tenía, pero nunca pudo enfrentar con dignidad la soledad por dentro, aun cuando el sicólogo dice que el ADN del suicidio que arrastraba (con la depresión por delante) lo llevó a fatal desenlace.

El caso es que en Japón y Gran Bretaña se están ocupando más, mucho más ahora de la pandemia de la soledad que del COVID y la recesión.

Así andan por allá las tribus en el poder político. Al ratito, igual, igualito que con el coronavirus, la nueva crisis, más que epidemiológica, neurológica, sicológica, se multiplicará en el resto del mundo y llegará aquí, entre nosotros.

Hora, pues, de “poner las barbas a remojar”. La soledad, el aislamiento, la indiferencia laboral y social, llevan a una vida improductiva.

Y entonces, la vida económica sufrirá revés insuperable, cuando como en Japón, lleguemos a más de veinte mil personas suicidas por año y a lo que el escritor William Styron llamaba “un viaje a la oscuridad”.

Barandal

•Siervos de la Nación

•Llenos de Soberbia

•Peor mal de la vida

Luis Velázquez

31 de marzo de 2021

ESCALERAS: Los chamanes dicen que el peor mal escapado de la caja de Pandora fue la soberbia. Dicen también que se escondió en el rincón más arrinconado de aquella caja porque se resistía a salir, consciente y segura del daño sicológico que suele causar en los seres humanos.

Pero Pandora, la enviada del dios Zeus a la tierra con la cajita aquella, tan bella, tan dulce y tan melosa, la convenció.

Y desde entonces, la peor enfermedad de las neuronas, el corazón y el hígado es la soberbia, aquella que, por ejemplo, hace sentir a la persona la dueña del paraíso terrenal y la tierra prometida y la propietaria única y absoluta del destino humano, y ni se diga, infalible.

PASAMANOS: Por eso el sociólogo del barrio dice que el estilo personal de ejercer el poder de las tribus de la 4T es la altivez y la petulancia.

Primero, se declararon servidores públicos. Pero como era un adjetivo de los priistas y panistas, mudaron a Siervos de la Nación, que así deseó declararse José María Morelos, uno de los 5 héroes patrios del Señor Presidente.

CORREDORES: Antes de la vida normal, antes del COVID, al café de la avenida solía llegar un hombre de apariencia obrero, quizá campesino, de unos cincuenta años de edad, de bajita estatura, que miraba de arriba para abajo a los demás, excedido de peso, la panza prominente bailoteando con sus pasos.

El hombre aquel llevaba un chaleco sin mangas color café con un letrero gigantesco en la espalda informando al mundo lo siguiente:

“Soy Siervo de la Nación”.

De seguro se creía la versión de Morelos del siglo XXI. Quizá paladín de la lucha contra la corrupción priista y panista y perredista. Acaso el Moisés del relato bíblico con el Decálogo de los Mandamientos en la mano.

BALCONES: Muchos burócratas lamentan la soberbia con que los funcionarios de la 4T tratan a los demás.

Primero, se sienten descubridores “del agua tibia” y actúan con desdén imponiendo sus reglas administrativas y sus órdenes técnicas, sociales y políticas.

Segundo, ofenden, humillan, gritonean, explotan y satanizan a los empleados.

Tercero, evidencian a todos y los acusan de estar al servicio de los conservadores y los neoliberales, repitiendo el discurso obradorista.

Cuarto, acosan a los burócratas, poseedores de la verdad única que se creen y sienten.

PASILLOS: El estado sicológico con el que llegaron y continúan las tribus de la 4T en el poder sexenal alcanza el delirio porque con frecuencia suelen acusar hasta de espías a los burócratas.

Más, mucho más, a quienes tienen muchos años de antigüedad, una vida al servicio de las dependencias.

Y como han continuado en el trabajo construyendo la antigüedad necesaria para la jubilación, más los señalan de emisarios del pasado.

De acuerdo con las versiones, muchos trabajadores han tronado y están o estarían a punto de renunciar a su antigüedad y retirarse.

VENTANAS: Todos los días, los agravios a los más elementales derechos humanos en una izquierda que naciera en el mundo abanderando la causa.

Los priistas y panistas eran soberbios (o son) cuando estaban en lo más alto de la cima del poder.

Pero los guinda y marrón son peores porque, además de soberbios, son mesiánicos y actúan como si fueran iluminados, enviados para salvar la tierra.

Y lo peor… es que los jefes de jefes lo permiten y toleran, ellos mismos, incluso, actuando igual, con la petulancia como emblema.

Malecón del Paseo

•Club de Tobi

•Club machista

•La 4T jarocha

Luis Velázquez/Parte III

EMBARCADERO: Cada vez, Cuitláhuac García Jiménez se parece más a Javier Duarte en el estilo personal de ejercer el poder… 1) Duarte encumbró a Veracruz como “el peor rincón del mundo para el gremio reporteril y la 4T en el ranking nacional de los feminicidios… 2) En medio de la desaparición forzada, Duarte aseguraba que “aquí no pasa nada”, y con la 4T, el góber obradorista pidiendo a los reporteros que “no sean alarmistas porque la violencia va a la baja”… 3) Duarte despotricando contra la Auditoría Superior de la Federación porque le jaló la cobija y la 4T jarocha tronando contra ella porque rechazaron documentos probatorios de su honestidad valiente en tiempo y forma…

ROMPEOLAS: Pero hay otro apartado donde parecieran más cerca que nunca… El manotazo para despedir a funcionarios públicos… Duarte, por ejemplo, en menos de un sexenio cesó, cambió y enrocó a ochenta y cinco colaboradores del gabinete legal y ampliado… Y en ningún caso rindió un informe, una explicación, una exposición de motivos, razones y pretextos para el despido en cada caso… Y el góber de la 4T va por el mismo camino…

ARRECIFES: Por ejemplo, al momento, el despido de 5 mujeres y lo que resulta indicativo y expresa la vigencia del famoso Club de Tobi y sus amiguitos, donde el machismo alcanzaba dimensión estelar… 1) El despido de Leslie Garibo como Contralora General, más, luego de que avalara el nepotismo, tráfico de influencias y conflicto de intereses, incluso, del mismo gobernador con su primazo, Eleazar Guerrero… 2) El cese de Verónica Aguilera Tapia como directora del DIF estatal… 3) El despido de Guadalupe Arguelles como secretaria de Trabajo y Previsión Social… 4) El despido de Sofía Martínez Huerta, y vaya despido hasta con juicio político, como magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia… Y 5, el cese de Rebeca Quintanar como la segunda directora del DIF estatal…

ESCOLLERAS: En ningún caso, la consabida rendición de cuentas, pues en todo caso, simplemente, se trata del poderoso gobierno de Veracruz… Más, porque en ningún caso se trata del manejo de una hacienda porfirista con todo y que se vive el Veracruz de un solo hombre a tono con el libro del historiador Enrique González Pedrero sobre Antonio López de Santa Anna, tres veces gobernador de Veracruz y once veces presidente de la república…

PLAZOLETA: El quinteto cubrió un momento histórico en la vida pública de Veracruz… Y como la política “es un tragadero de mujeres y hombres”, entonces, de un día para otro, borradas del mapa… Y más, luego de varios servicios institucionales prestados… Más, porque en el caso las 5

son mujeres… Ningún hombre despedido a la fecha… Un manotazo del góber de López Obrador, suficiente para condenarlas al ostracismo, por lo menos, durante el sexenio que camina…

PALMERAS: En un carril político y social, los feminicidios… En otro, la impunidad… En otro, el machismo arraigándose en el corazón gubernamental… En el otro, los hijos huérfanos… En el otro, los Colectivos buscando los restos de sus hijas secuestradas y desaparecidas… Y de ñapa, el latigazo de la 4T en contra de cinco mujeres… Incluso, y una de ellas, Sofía Martínez Huerta, sometida al escarnio público con un juicio político para inhabilitarla durante 5 años para desempeñar un cargo público y lo que manifiesta la venganza en su más alto decibel… ¡Vaya respeto de las tribus de MORENA a la dignidad femenina!…

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