Escenarios
•En las grandes ligas
•Salma Hayek en París
•Filmes en Plataformas
Luis Velázquez
11 de marzo de 2021
UNO. En las grandes ligas
Salma Hayek Jiménez es una mexicana universal. Bonita. Inteligente. Luchona y fregona.
Nacida en Coatzacoalcos, ha filmado unas cincuenta películas y con famosos de Hollywood y Europa y ha producido otras, y en donde ella lleva papel estelar.
Luego de la exitosa telenovela en Televisa, Teresa, rechazó un contrato de dos años con Emilio Azcárraga Jean, y partió a Los Angeles, para jugar en las grandes ligas mundiales del cine.
En un principio vivió y padeció tanto rechazo que hasta asistía encendida y prendida a las marchas de protestas de los migrantes reclamando los derechos humanos.
DOS. Un castillo en París
En las Plataformas Tecnológicas (Amazon, HBO, Netflix, etcétera), a cada rato trepan sus nuevas películas. Y con algunos de los mejores actores cuyo prestigio alternando con Salma, parece inverosímil.
Y los jarochos, ciudadanos de a pie, se sienten orgullosos de sus éxitos.
Su periplo en el mundo manifiesta su grandeza humana. De Coatzacoalcos, el pantano, donde todo tenía para llevar una vida tranquila y feliz, a la Ciudad de México, a Los Angeles, a París, donde ahora reside con François-Henri Pinault, uno de los 9 franceses más ricos de Europa.
Salma vive en París en un castillo en un terreno gigantesco donde tiene un zoológico. Los monos, sus animales preferidos, uno de los cuales que tanto luciera en la película sobre Frida Kahlo.
TRES. La bruja de Bliss
Su última película fue estrenada en los primeros días de febrero en Amazon. Se llama Bliss y la traducen como dicha, felicidad, paraíso terrenal. Actúa con Owen Willson y ella interpreta a una mujer dotada de poderes sobrenaturales. Una maga. Una bruja. Una hechicera.
Es ciencia ficción, salpicada de romance.
Pero también ha actuado, entre tantos otros, con Antonio Banderas, Penélope Cruz, Pierce Brossnan y Alfred Molina.
CUATRO. Entre EU y Francia
Atrás de un elevado sueño cinematográfico, dejó la comodidad de la hamaca en Coatzacoalcos.
También dejó los vientos favorables en las ciudades de México y Los Angeles y alterna Estados Unidos con Francia.
Incluso, jugando en las más grandes ligas del mundo ha filmado hasta en el Medio Oriente, siguiendo la huella de sus antepasados.
Nada la ha detenido. Incluso, en momento estelar hasta empresa fílmica creó y recreó.
Además, si su pareja, padres que son de Valentina, es un empresario francés, ella también tiene vida independiente y autónoma, como ha sido desde cuando saliera de Coatzacoalcos.
CINCO. Salma se reinventa
De actriz de telenovela al cine y a la producción. De películas en México a Los Angeles y a Europa. De filmes con actores mexicanos a filmes con actores extranjeros.
Más, muchos más años de vivir en EU y Europa que en México.
“Se me hubiera quedado a vivir en México habría sido un borracho” decía Octavio Paz.
Nunca Ignacio López Tarso filmó en Estados Unidos, menos en Europa.
Ernesto Gómez Cruz partió de la ciudad de Veracruz y únicamente pudo llegar a la Ciudad de México.
Oscar Chávez fue el gran caifán… pero mexicano.
SEIS. Mirar lejos
Luego de la telenovela Teresa, Salma miró lejos. Y siguió los pasos, digamos, de Dolores del Río, la primera actriz mexicana en EU, y de María Félix, la primera actriz mexicana en Europa.
Nada la detiene ni la frena. El mundo, su aldea global. Con Frida Kahlo obtuvo un Oscar a la mejor actriz. Ha ganado montón de premios.
Y sigue intentando, fiel y leal a sí misma. Siempre soñando con subir un escalón más de la gran escalera de la vida.
Expediente 2021
Comerciantes de la muerte
Luis Velázquez
11 de marzo de 2021
Es grave la muerte de sicarios y malandros en el fuego cruzado. Pero más grave es la muerte de la población civil. Niños, chicos, mujeres, ancianos. Además, niños huérfanos y parejas viudas. Casi casi, en Veracruz, el Memorial de la Muerte.
Nadie sabe el número de muertos desde hace unos 28 años cuando Patricio Chirinos era gobernador y el primer cartel apareció en Veracruz. Y fue en la ciudad jarocha.
Desde entonces, por un lado, el tiradero de cadáveres. Y por el otro, el tiradero de impunidad.
Pero más todavía:
Desde entonces, digamos, el tráfico de armas. Los carteles y cartelitos, anexos y conexos, con armas sofisticadas para ajustar cuentas y sembrar el terrorismo.
De entrada, habría de recordarse que en el país ha de tramitarse un permiso para andar armado.
Y segundo, y como la más alta producción de armas se ubica en Estados Unidos, entonces, nadie dudaría, como tesis universal, que de por medio se atraviesa el tráfico.
Incluso, y como varios Carteles operando en Veracruz actúan en el resto del mundo y hasta Italia y Rusia llegan, entonces, desde el otro extremo del mundo la compra de armas.
Bastaría referir lo que el reportero Robert Fisk, recién fallecido, publicara en su libro de mil 432 páginas, La Gran Guerra, y donde demuestra que Anastacio Somoza, dictador de Nicaragua, solía comprar a armas a Israel de igual manera como también los Sandinistas y Augusto Pinochet para derrocar a Salvador Allende, el primer presidente socialista llegado al poder por las urnas.
Hay, pues, un obsceno tráfico de armas. Quizá de Estados Unidos a Veracruz.
Y bueno, nadie puede esperar ni pedir moralidad a los traficantes de armas pues equivale a pedir recato a una bailarina de strep-tease, pues su audacia corpórea significa razón natural de ser, existir y proyectarse.
Ellos son, en conjunto, quienes venden y compran las armas, los comerciantes de la muerte.
TRÁFICO DE ARMAS
Sabrá el chamán las armas utilizadas por los malandros en Veracruz.
Pero se antoja y, por ejemplo, que desde Magnums hasta R-15, los famosos llamados “Cuernos de chivo”.
También, bombas molotov. En otros tiempos, incluso, cuando en la vía pública incendiaban automóviles y autobuses de pasajeros, hasta misiles.
En el centro de la república llegaron a usar misiles capaces de tumbar un helicóptero oficial.
Por lo general, dicen los que saben, los carteles están mucho mejor armados que los policías de la secretaría de Seguridad Pública y la Fuerza Civil y los Policías Ministeriales de la Fiscalía General.
Incluso, y como queda claro, entrenados para matar, dispuestos a perder la vida en un rafagueo, fuego cruzado, choque de trenes.
El caso es que del ajuste de cuentas entre ellos riñendo por la jugosa plaza Veracruz se fue contra la población civil, y contra la que disponen de armas sofisticadas.
Hay tráfico de armas y pasan por las Aduanas del país, y las que el entonces subsecretario de Hacienda y Crédito Público con el presidente José López Portillo, Agustín Acosta Lagunes, consideraba un botín político.
Tiempo aquel, y por ejemplo, cuando algunos reporteros consagrados de la Ciudad de México solían traficar con trailers cargados de mercancía para venderse en el interior del país.
Muchos años después, la industria bélica de Estados Unidos sigue teniendo en México la tierra pródiga, la tierra prometida, el paraíso terrenal.
Peor cuando ni los diputados locales y federales ni Senadores de la República cabildean ante el diablo, de ser necesario, para seguir la pista al tráfico de armas.
A lo más que han llegado es, como la profesora y senadora Gloria Sánchez, a descubrir, primero, la existencia de una Conspiración Mediática para tumbar a Cuitláhuac García como gobernador, y segundo, a descubrir otra Conspiración Mediática para derrocar a Félix Salgado Macedonio, acusado de cinco ultrajes y acosos, como candidato de MORENA a la silla imperial y faraónica, embrujada, de Guerrero.
FUEGO CRUZADO Y BALAS PERDIDAS
El tráfico de armas constituye el otro gran negocio colateral en Veracruz, de igual manera como en el resto del país.
Si aquí, de norte a sur y de este a oeste del territorio jarocho operan “casi todos los Carteles”, entonces, el tráfico de armas es, será, cuantioso.
Más, cuando Veracruz ocupa los primeros lugares nacionales en secuestros, feminicidios y extorsiones.
En vez de andar peleando por las vacunas chinas y rusas, los legisladores federales y locales bien pudieran concentrarse en el tráfico de armas de Estados Unidos a México quizá, quizá, quizá, como una posibilidad para, cuando menos, endurecer el tránsito con mayor vigilancia.
Más en un Veracruz con número incalculable de niños huérfanos y parejas viudas.
Y cuando, de ñapa, los panteones municipales son insuficientes para atender tanta demanda, y como en Coatzacoalcos, están sepultando los cadáveres en los pasillos.
Una política restrictiva, aplicada con severidad, vigilada en el día con día y noche con noche, dificultaría acaso el tráfico de armas.
Y las corporaciones policiacas empezarían a ganar espacios.
Y Veracruz, como el resto del país, entraría en la pacificación tan soñada y deseada.
Bastaría referir que resulta extraño y raro encontrar una familia sin un pariente, un amigo, un compadre, un vecino, un conocido que dejara de sufrir un secuestro, una desaparición y un asesinato.
Y de ñapa, asesinado en un fuego cruzado, un ajuste de cuentas, una bala perdida.
Barandal
•Cantaleta del ORFIS
•Que denuncias penales
•Ninguna ha procedido
Luis Velázquez
11 de marzo de 2021
ESCALERAS: Una vez más, la titular del ORFIS vuelve con la misma cantaleta. Las 196 (ciento noventa y seis) denuncias penales interpuestas por daño patrimonial en la Fiscalía General, tiempo ha. Daño patrimonial al erario público por más de 33 mil millones de pesos. ¿Y?
En su comparecencia hacia el mes de diciembre del año anterior, lo dijo.
También lo repitió cuando la Contralora habló de anomalías en el gasto público del gobierno del Estado, digamos, quizá, como elemento distractor.
El jueves 18 de febrero, de nuevo. “¡Ya, chole!”, diría el ideólogo del Edén.
PASAMANOS: Si el ORFIS busca seguir embarrando más a Miguel Ángel Yunes Linares, quizá por el tiempo electoral, desde cuando lo enunciara por vez primera, el objetivo está cumplido.
Pero, caray, ninguna de las 196 denuncias penales se ha traducido en hechos concretos y específicos, a menos que de aquí al mes de mayo aseste campanazos definitivo con montón de detenidos.
Al momento, y luego de que la mitad del gabinete legal y la otra mitad compitieran con las denuncias penales contra sus antecesores en cada secretaría, únicamente hay un detenido.
CORREDORES: Lo primero que llama la atención es la contemplación mística de la Fiscalía General para proceder con las 196 denuncias.
Lo segundo, que el ORFIS se refocila repitiendo como chachalaca el mismo estribillo.
Tercero, el linchamiento político, social y mediático, sin la detención de ningún sospechoso y acusado.
Cuarto, la apuesta oficial, pareciera, a exhibir a los antecesores para remachar que los antecesores son pillos y ladrones y la tribu de la 4T en Veracruz ángeles de la pureza.
El ORFIS, utilizado en ningún momento para combatir modelos de gobernar, sino exhibir a personas.
BALCONES: El ORFIS, caminando por un lado. La Comisión de Vigilancia del Congreso, por otro. La Contraloría, por otro. Y por otro, la Fiscalía General.
Así, llegamos al proceso electoral para elegir a los 212 presidentes municipales y 50 diputados locales y 30 diputados federales, y de por medio, crucificar a la oposición.
Está bien que el ORFIS, Órgano de Fiscalización Superior, cumpla tarea. Pero rara y extraña la pasividad y la contemplación mística de la Fiscalía General.
Bien podría deberse, quizá, al tiradero de cadáveres que únicamente está dejando un tiradero de impunidad.
PASILLOS: Menos de dos años fueron suficientes a Yunes Linares para encarcelar a unos treinta duartistas y a sesenta policías acusados de desaparición forzada.
Más todavía: suficientes para encarcelar al ex gobernador Javier Duarte y exiliar a Karime Macías a Londres, la ciudad más cara del mundo.
Ahora, dos años y tres meses después, el gobierno de la 4T tiene acumuladas 196 denuncias penales del ORFIS en la Fiscalía.
¡Vaya eficiencia y eficacia! ¡Vaya prontitud para combatir la corrupción señalada!
Quizá, claro, solo apuestan al linchamiento social y mediático. Y así son felices. Estrategia, acaso, según ellos, para ganar en las urnas, pero quedando como fanfarrones.
VENTANAS: En su última referencia, el ORFIS detalla hasta con lupa el presunto daño patrimonial. Alcanza “la plenitud del pinche poder”.
Quizá sea la orden superior. Como aquella convocatoria a los reporteros para que “no sean alarmistas… porque desde hace ratito Veracruz ya no se tiñe de sangre”, en tanto Veracruz sigue oliendo a pólvora y sangre.
En la toma de posesión, la Fiscal General dijo: “Aquí, mando yo”.
Y, bueno, si así manda como en el caso de las 196 denuncias penales del ORFIS, ¡vaya desencanto!
Para su fortuna, estando bien con Dios, los ángeles y querubines pueden patalear…
Malecón del Paseo
•Peste peor que el COVID
•La pandemia electoral
•Ofertan la tierra prometida
Luis Velázquez
11 de marzo de 2021
EMBARCADERO: Hay una pandemia peor, mucho peor, que el COVID… Y que la peste negra… Y que la gripe española… Es la pandemia electoral de cada 6 años… La televisión, la radio, la prensa escrita, hablada y digital y las redes sociales, atosigadas, repletas de los anuncios de los partidos políticos… Es una contaminación por todos lados y sentidos… Todos, dándose “golpes de pecho” como los puros entre los puros… Todos, ofreciendo la tierra prometida, el paraíso terrenal, a los pobres y a la gente en la miseria…
ROMPEOLAS: Lo mejor quizá sería dejar de escuchar la radio y de mirar la tele… También, dejar de leer periódicos y hasta de navegar en las redes sociales… Mínimo, durante el tiempo que duren las campañas… Todos los políticos, mostrados y exhibidos como ángeles de la pureza… Los enviados de Dios para salvar al país… Los mesiánicos que llegan a creerse y sentirse… Los puros que nunca han cometido un pecado venial y llevarán vida aburrida…
ASTILLEROS: Es una contaminación social, pero también moral… Ética, pero también política… Podrá el lector imaginar la impresión que los partidos políticos y los políticos aspirantes a un cargo público causan en la población electoral que vive en la jodidez total y absoluta, escuchando tantas promesas vacuas… Además, despotricando contra los enemigos y mostrándose ellos como almas de Dios… Ni Cristo, Buda, Mahoma, Gandhi, Miguel Hidalgo o José María Morelos anduvieron así, tirándose cacayacas…Cada 6 años con los presidentes de la república, gobernadores y senadores, cada 4 años con los presidentes municipales y cada 3 años con los diputados locales y federales, la peor pandemia social de todos los tiempos…
ESCOLLERAS: En cada elección, el desenfreno social y moral… Peor ahora cuando la mitad del mundo y la otra mitad vive enclaustrada, en casa, por el COVID… Entonces, una locura escuchar la radio y mirar la tele… Habrá quienes prefieran leer un buen libro… Otros, navegar horas en el IPAD buscando películas en las plataformas tecnológicas… Y es que los ciudadanos de a pie estamos hartos, asfixiados, atragantados, llenos de asco por tanta propaganda electoral… Inaceptable, por ejemplo, debido a que luego de 79 gobernadores en Veracruz, 6 de los 8 millones y cacho de habitantes viven en la jodidez… Medio millón de paisanos haciendo solo dos comidas al día debido a tanta precariedad…
PLAZOLETA: La autoridad electoral habla de medidas sanitarias ahora con las campañas… Y está bien… Pero en nombre de la salud mental de la población debieran lanzar candados para evitar los estragos de tantos excesos propagandísticos… Incluso, “pasados de tueste” ahora con el coronavirus pues las campañas se reducen a los medios… Siempre, claro, es así… Pero al mismo tiempo, demasiado malo cuando las cosas se miran como normales…
PALMERAS: Con la pandemia electoral sucede lo mismo que con abusos de las televisoras comerciales exhibiendo desnudos y violencia… La tesis profesional de la maestra y periodista, Alicia Celies Berriel, demostró que hacia los diez años de edad un niño ha visto diez mil escenas de violencia en la tele… Y sin embargo, las secretarías de Gobernación y Educación Pública, a cargo de regular los contenidos, siempre se hace tonta… Igual, igualito, que con los excesos electorales con las campañas de los candidatos a cargos públicos… Ni modo, exclamaría el personaje novelesco de Carlos Fuentes Macías, “¡Aquí nos tocó vivir y qué le vamos a hacer!”… Pero de que los partidos políticos y políticos son vomitivos, ninguna duda…
