Columnas Luis Velázquez

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Escenarios

•”Ya chole”
•Altura política
•Vivir con AMLO

Luis Velázquez
23 de febrero de 2021


UNO. “Ya chole”

López Obrador, el primer presidente de izquierda en el siglo XXI en el país, sigue acuñando frases bíblicas, memorables, citables, imborrables y recordables.
La penúltima es la siguiente: “¡Ya, chole!”.
La expresó para defender una vez más a Félix Salgado Macedonio, acusado de 5 ultrajes, abusos y acosos por igual número de mujeres en Guerrero, y precandidato a la gubernatura por MORENA.
“¡Ya chole” dijo desde la conferencia mañanera como si su palabra presidencial fuera el non plus ultra para que a partir del momento, las mujeres inconformes y sublevadas a la nominación de Macedonio, se aplicaran ellas mismas la Ley Mordaza y obedientes y sumisas, ajá, se disciplinaran.
Quizá desconoce la enseñanza de la señora madre de Fidel Herrera Beltrán cuando saliera de Nopaltepec y le diera la bendición con la siguiente experiencia de vida:
“Nunca te pelees con una mujer porque es pelearse con doscientos hombres al mismo tiempo”.

DOS. AMLO, folclórico

López Obrador recurre a la filosofía popular cuando los argumentos le son insuficientes para convencer a la población electoral. Y de paso, revirar, filoso, a los conservadores, enemigos, adversarios, opositores y críticos.
Entre otras grandes frases del anecdotario popular que ha convertido en propias están las siguientes: “No somos iguales”, para marcar la raya de los priistas, panistas y perredistas señalados de corruptos.
“Yo tengo otros datos”, para revirar a los críticos, incluso a reporteros, cuando le preguntan en la mañanera sobre temas prohibidos, pero más aún, riesgosos.
“Es ofensivo que nos comparecen” para insistir en que ellos, la 4T, las tribus guindas, son honestas “a prueba de bomba” y los demás, pillos y ladrones.
“Eso calienta” cuando ha perdido el control de las emociones, pero más aún la serenidad ante analogías canijas.

TRES. Sabiduría popular

El sexenio lo inició decretando que para los carteles y cartelitos, sicarios y pistoleros, malandros y malosos, una política de “abrazos y no balazos” y que, bueno, de pronto, dejó de pronunciar quizá por la decisión errónea, acaso porque como elemento distractor dejó de funcionar, quizá porque únicamente se divertía y le había fastidiado.
Durante muchos años, en el Foxismo, su anecdotario preferido fue la frase de “¡Ya cállate, chachalaca!” con la que volvió a Vicente Fox trapo de cocina.
Un sexenio donde el presidente de la república gobierna y ejerce el poder, digamos, con la sabiduría popular.

CUATRO. Diccionario picaresco

La frase de “¡Ya chole!”, tan exitosa por cierto en las redes sociales, fue para defender a su candidato a gobernador en Guerrero. “Rata de dos patas” que le cantaría Paquita la del barrio. “¿Me estás oyendo, inútil!” que le reiteraría.
La frase, sin embargo, se encarta en aquellas de “Nosotros no somos iguales”, tantas veces repetida quizá porque como decía Joseph Goebbels, el súper Ministro de Información de Adolf Hitler. “Una mentira mil veces repetida se convierte en verdad”.
Pero por lo pronto, con su diccionario picaresco, López Obrador hará felices a uno que otro militante probado y comprobado de MORENA, entre otros, y como escribió el gran cronista Francisco Ortiz Pinchetti: Manuel Bartlett Díaz, Elba Esther Gordillo, Alfonso Durazo Montaño, Carlos Romero Deschamps, Miguel Barbosa Huerta, René Bejarano Martínez, Pío López Obrador, la famosa prima incómoda, Ricardo Monreal, Irma Eréndira Sandoval.
Se ignora si también la frase mística llegará a Miguel Alemán Velasco, el ex gobernador de Veracruz recién acusado por la secretaría de Hacienda y Crédito Público de presunto fraude fiscal por el caso Interjet, donde la mayoría de los trabajadores se declararon en huelga de hambre, luego de tantos meses de esperar el pago quincenal.

Expediente 2021

El “güeso” es primero…

Luis Velázquez

23 de febrero de 2021

Si algún ciudadano de a pie creyó en “la purificación moral y la honestidad valiente”, de MORENA, ¡pobre iluso!

Si un elector creyó que con MORENA se alcanzaría la democracia electoral, de seguro habría ganado indulgencias en el más allá.

Si todavía un ciudadano común que vive con sencillez los días y las noches cree que con MORENA todos los militantes tendrían igualdad de oportunidades para un cargo público, están jodidos.

En MORENA son iguales, igualitos a los priistas, los panistas, los perredistas y los verdes, anexos y conexos.

Más, mucho más, en los partidos políticos encaramados en el poder público.

Por ejemplo, en la Ciudad de México, diez diputados del Congreso capitalino, militantes de MORENA, el partido de López Obrador, se registraron para el siguiente cargo público.

Y lo peor entre lo peor, por un par de vías.

La primera, para jugar como candidatos a las alcaldías, las antiguas delegaciones.

Y la segunda, para jugar por la reelección como Asambleístas.

Quedan en una o quedan en otra.

Incluso, en unos casos, contenderán en tres pistas al mismo tiempo pues cabildearán para amarrar la curul pluri, por si las dudas.

Así, “mostraron el diente”. Su identidad. El ADN del priismo. Tiempo aquel de 1929 cuando Plutarco Elías Calles fundara el partido abuelito del PRI, el Partido Nacional Revolucionario, PNR, y repartiera las gubernaturas y diputaciones federales y locales y las Senadurías entre los caciques regionales y locales y los jefes militares, todos generales, a cambio de tener pacificado el país en cada demarcación.

Igual, igualitos los Morenos.

La democracia electoral… descarrilada. ¡Pobres los ilusos que alguna vez en el camino creyeron! O en todo caso, siguen creyendo.

Ningún papel tan deshonroso como en Veracruz donde par de Morenos, Gonzalo Vicencio y Esteban Ramírez Zepeda, convocaron todas las prácticas rojas sucias para adueñarse de la dirigencia estatal de MORENA.

El góber jarocho de López Obrador, tomando partido.

Incluso, ordenando a sus Carteles Mediáticos golpetear a Vicencio, el disidente, el inconforme, el contestatario, el indisciplinado, el renuente.

LA SILLA EMBRUJADA

La lista de los diputados locales de MORENA en la Ciudad de México fue publicada en el periódico La Jornada-México el lunes 8 de febrero.

Todos, bendecidos por la nueva ley, aprobada en el Congreso federal en el tiempo de MORENA, de archivar la leyenda bíblica de Francisco Ignacio Madero, uno de los héroes patrios de López Obrador, de “Sufragio Efectivo, No Reelección”.

Reelección, pues.

Por eso, veintitrés diputados locales guindas de la capital del país apostando a la reelección.

Además, favorecidos con todo. Uno, pueden seguir en la curul mientras juegan de nuevo. Dos, seguir cobrando la dieta. Tres, usufructuar las canonjías. Y cuatro, pasada la elección, regresar a la silla embrujada del palacio.

Ahora sí, como dice el viejito del rancho, Madero “se revolcará en su tumba”.

Sin duda, López Obrador dando el visto bueno para el Sufragio Efectivo, Sí Reelección, pues constituye una estrategia para comprar “lealtades ciegas” y perrunas.

Más, cuando la diputación local y federal significa, primero, estar en el poder y formar parte de las tribus enquistadas. Y segundo, la oportunidad para relacionarse con los más altos niveles del poder. Tres, soñar con el cargo público siguiente. Y cuatro, abrir espacios para la familia. Desde cargos públicos hasta becas para estudiar en el país y el extranjero.

Además, claro, de los negocios lícitos e ilícitos como, por ejemplo, los detallados en la revista Nexos, de Héctor Aguilar Camín, por la fundación “Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad” de María Amparo Casar, por cierto, luego luego rafagueada en la prensa adicta que por evasión fiscal.

EL PINCHE PODER…

En todos los partidos son iguales. Las tribus, dueñas del poder. La militancia, “carne de cañón”. Igual, igualito que la población electoral.

Unos son como personas los precandidatos a un cargo público. Otros, los candidatos. Otros, los candidatos ganadores. Otros, ungidos ya alcaldes o diputados locales y federales, etcétera. Otros, son el primero y segundo año en el poder. Y otros, cuando están “en el ejercicio pleno del pinche poder”.

Se van, pues, transfigurando. “Hay veces, decían los emperadores romanos, cuando me siento Dios”. “Yo soy el Estado” exclamó Luis XIV a los 19 años de edad ungido rey. “Aquí mando yo” dijera la Fiscal General cuando tomara posesión.

Simplemente, lo anterior constituye la biografía sicológica y siquiátrica de las mujeres y hombres en el poder sacrosanto.

Y queda claro, y una disculpa por la repetición, pero en MORENA son igualitos a sus antecesores, priistas, panistas, perredistas, verdes y anexos y conexos.

El sado es el siguiente: 6 de cada 10 mexicanos, en la miseria, la pobreza y la jodidez.

La peor desigualdad económica, social, educativa, de salud, seguridad, procuración de justicia y desarrollo humano en el continente está aquí, en México, campeón mundial en la corrupción política.

Barandal

•Jalón de orejas

•El peor de los mundos

•Manotazo a la vida

Luis Velázquez

23 de febrero de 2021

ESCALERAS: Gran jalón de orejas que la vida está dando a todos. Nunca el mes de enero del año anterior imaginamos los estragos del covid. Se miraba tan lejos… que dos meses después, ya estaban aquí.

Algunos dirán que somos afortunados porque antes de morir hemos vivido y padecido horrorizados una pandemia y que suelen ocurrir cada cien años.

Pero casi once meses después, en todas las familias hay personas contagiadas. Pero más aún, parientes, amigos, compadres, conocidos, vecinos, fallecidos.

PASAMANOS: Lo más peor es que por lo general, han muertos solos. En el hospital. En casa.

Y luego enseguida, y hasta donde es posible, enviados a la funeraria para reducir a cenizas.

Y las cenizas entregadas en urnas a la familia.

En ningún caso, nadie se ha podido despedir, decir adiós, llorar con ellos y ante ellos.

Una de las peores, duras y rudas muertes de que se tenga memoria.

Insólito: hay familias completas donde, y por ejemplo, el padre muere, y al mismo tiempo, deja contagiadas a la esposa y los hijos.

Será jalón de orejas de un Ser Superior. Será la vida que así es, “y ni modo, ¡qué le vamos a hacer!”. Serán los excesos de la vida, sin cuidarse.

Pero el manotazo a la vida es canijo. Nunca antes imaginado.

CORREDORES: En todos los hogares, la misma apuesta. Que ojalá hacia mediados del año el covid esté controlado.

Que toda la confianza del mundo en las vacunas famosas.

Pero el rebrote es implacable. Y en otras naciones del mundo, la autoridad ha recrudecido las medidas.

Y por añadidura, la esperanza diluida. Pulverizada. Hecha añicos.

“Veinte y las malas” que ni el epidemiólogo más competente y serio del mundo daría una fecha tentativa para que todos volvamos a vivir con tranquilidad en cada nuevo amanecer.

BALCONES: Son días y noches duros y rudos.

Por ejemplo, además de los contagios y muertes, la pesadilla con los secuestros, desaparecidos y asesinatos.

El tiradero de cadáveres y de impunidad por todos lados.

El cerradero de negocios, comercios, changarros, empresas y fábricas. El galopante, irrefrenable desempleo.

Las familias, quedándose sin la reserva de los modestos ahorros, sin tener quizá para comer al día siguiente.

Todo, en conjunto, peligroso cóctel explosivo cuyo destino social se desconoce.

PASILLOS: Además, el daño a la calidad educativa. Nunca será igual el rendimiento de las clases presenciales a en línea.

Menos si se considera que en las carreras técnicas los estudiantes necesitan conjuntar la teoría con la práctica.

Más si porque en el caso de los alumnos de semestres avanzados, incluso, listos para egresar, han pasado un año, par de semestres, sin prácticas.

Grave, también, el jalón de orejas con los hospitales saturados. Y las medicinas escasas. Y las enfermeras y los médicos en alto riesgo de vida.

Bueno, hasta las funerarias excedidas para la cremación, sin contar el montón de enfermos fallecidos en casas.

VENTANAS: Un tiempo muy difícil. Casi casi, el peor de los mundos. Cada vez, más ancianos arrastrados por el gran misterio del coronavirus.

Así como vamos, cuando la muerte merodea día y noche cerca, igual como en las películas de horror y terror, quizá convendría formar un Club de Sobrevivientes, digamos, para ver si se logra la solidaridad humana en medio de la desesperación social.

Y es que cuando los estragos sean peores, la única posibilidad de sobrellevar la vida será la misericordia y la compasión entre los seres humanos en los pueblos y las comunidades.

Malecón del Paseo

•Filias y fobias

•Rituales famosos

•Egoteca y ADN

Luis Velázquez

23 de febrero de 2021

EMBARCADERO: Cada quien sus gustos y preferencias, filias y fobias, pero las de algunos famosos fueron, y son, las siguientes… Por ejemplo, el pintor José Luis Cuevas, aquel que desafiara a los tres grandes muralistas (José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera) vivía con la obsesión de que todos los días le tomaran una foto para registrar las diferencias físicas en el día con día… Su primera esposa, Bertha, se las tomaba… Luego, sus hijas… Luego, su última pareja… Y las guardaba en su egoteca…

ROMPEOLAS: Ernest Hemingway era un apasionado de los toros, la caza de leones, tigres y elefantes en África, pescador en el Golfo de México de peces espada, boxeador, playboy, fanático de los caballos de carrera y de los gallos… Todos los días se pesaba en una báscula para graduar su peso, gordito como era, y procurar la alimentación, aun cuando los excesos en el alcohol eran singulares… En los días posteriores a su suicidio, en su finca de Cuba encontraron quinientas botellas de whisky, todas vacías, consumidas, que guardaba como trofeo…

ASTILLEROS: Hemingway también arrastraba como obsesión escribir mil palabras todos los días, menos los domingos, a veces… Y las iba contando… Y sobre la pared blanca las anotada con lápiz… Y todas las paredes en Finca Vigía estaban llenas de tantas fechas… Todas las tardes, en París, sobre el bulevar en el río Sena, frente a los cafés, tan famosos porque los clientes habituales eran pintores, escultores, dibujantes, escritores, actrices famosas, el poeta Paul de Nervard paseaba una langosta, su mascota… Y la arreglaba con todo y moñito como si fuera una niña y amarrada a un cordón de lujo…

ESCOLLERAS: Pancho Villa se casó veintinueve ocasiones y procreó con sus parejas veintiocho hijos… Pero siempre le gustaba casarse hacia las 2, 3, 4 de la mañana, luego de combatir en el campo de batalla… Y su escolta siempre tenía listo a un sacerdote del pueblo para la misa y la bendición… Luego, el bailongo empezaba hacia la madrugada y Villa a bailar, pues le encantaba… Hacia el mediodía, todos se iban a una placita de toros que armaban en cada pueblo y Villa toreaba y que era otra de sus debilidades… Después, seguía el bailongo y Villa “moviendo el bote” con su nueva pareja… Era la noche del día siguiente, hacia la madrugada, el Centauro del Norte comenzaba su luna de miel en el tálamo nupcial improvisado en su casa de campaña…

PLAZOLETA: El poeta Omar Cabezas fue guerrillero en América Central… Tenía dos tiempos para escribir… Uno, antes de hacer el amor y sus poemas era intensos, volcánicos, llenos de fuego y pasión… Y el otro, después de hacer el amor, y los poemas eran tiernos… El llamado “reposo del guerrero”, mientras ella seguía durmiendo en la alcoba, feliz y dichosa…

PALMERAS: En la novela, “Adiós, Hemingway”, del escritor cubano Leonardo Padura, describe a un Hemingway obsesionado con un blúmer negro que la actriz Ava Gardner dejara olvidado en Finca Vigía… Entonces, el escritor la utilizaba para guardar una de sus pistolas diciendo que le traía buena suerte… En los muros de la Universidad de Nanterre, en París, los estudiantes del 68 escribieron la siguiente leyenda… “Entre más hago el amor más ganas tengo de hacer la revolución… Y entre más hago la revolución más ganas tengo de hacer el amor”… Luego de crear el mundo en 6 días, Dios descansó en el séptimo… Y desde entonces, el día obligatorio de descanso para los trabajadores…