Columnas Luis Velázquez

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Escenarios

•Crimen impune

•Reportera ejecutada

•Caso Regina Martínez

Luis Velázquez

19 de febrero de 2021

UNO. Crimen irresuelto

De los 19 reporteros asesinados en el sexenio de Javier Duarte, más los 3 desaparecidos, ningún homicidio tan ventilado en la cancha pública como el de Regina Martínez.

Quizá porque era corresponsal de Proceso en Veracruz. Pero ocurrido en el mes de abril del año 2012, todavía sigue impune.

Y lo más indicativo y significativo, tratándose del caso más conocido en el mundo, ningún resultado con hechos específicos ha tenido el cabildeo en Veracruz, el país y el extranjero.

DOS. 14 años de complicidad

El último campanazo fue reclamando a la Fiscalía General de la República el documento completo, vía el Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información.

El penúltimo fue cuando cien periódicos del mundo publicaron un reportaje sobre los asesinatos de reporteros en el planeta, todos en la impunidad, y en donde incluyeron el caso de Regina Martínez.

Y, sin embargo, ningún trascendido a la fecha.

Habremos, sin embargo, de tener esperanzas, basándonos en que catorce años después, la reportera, escritora y activista, Lydia Cacho, mirara su lucha traducida con la captura del góber precioso de Puebla, Mario Marín, aquel que detuviera y torturara luego de la publicación de su libro, “Los demonios del Edén”.

TRES. Peores homicidios

Gravísimo el asesinato de Regina Martínez. Degollada. Asfixiada. En su departamento.

Pero en aquel entonces, hubo asesinatos peores.

Por ejemplo, la reportera de la fuente policiaca, Yolanda Ordaz, secuestrada en su casa. Desaparecida. Asesinada. Decapitada. Y su cadáver y cabeza tirados en una calle en Boca del Río una madrugada.

Por ejemplo, el columnista Miguel Ángel López Velasco asesinado al mismo tiempo que su señora esposa y su hijo en la casa familiar.

CUATRO. Días sórdidos

El reportero Gregorio Jiménez fue secuestrado afuera de su casa, desaparecido, obligado a cavar con una pala su propia tumba, asesinado hasta con el tiro de gracia y sepultado en despoblado.

Otros también con saña y barbarie. Días sórdidos y siniestros que se vivieron. Incluso, que se padecen hoy cuando en el sexenio de la 4T van tres reporteros asesinados (una mujer y dos hombres) y la impunidad sigue.

Más número incalculable de agravios a reporteros, incluso amenazas de muerte, documentadas por la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas, CEAPP.

CINCO. CEAPP, maniatada

Una vez más, la semana anterior, el caso de Regina Martínez en la trinchera pública.

Nueve años después, mucho se duda de que la autoridad haga justicia.

Pero, bueno, la familia y los activistas continúan abriendo el surco de la posibilidad.

Quizá sería saludable que atrás de la justicia, la CEAPP pudiera abanderar la causa.

Claro, significaría un riesgo, digamos, audaz y temerario, porque de entrada equivale a enfrentarse y confrontarse con el gobierno del Estado.

Y como la CEAPP depende de la buena voluntad del góber y de la secretaría de Finanzas y Planeación, ni hablar, “calladita te ves más bonita”.

Finalmente, desde su fundación con Miguel Alemán Velasco, entonces, Comisión de Periodismo o Periodistas, parece, siempre ha sido así.

SEIS. Violento tsunami

El oleaje de violencia contra los trabajadores de la información (nunca contra los dueños de los medios) inició, por ejemplo, con Miguel Alemán Velasco.

Y desde entonces, en cada tiempo constitucional se han repetido, unos más, otros menos, como con Javier Duarte cuando Veracruz fue convertido “en el peor rincón del mundo para el gremio reporteril”, por encima de Somalia y Afganistán.

Lo peor que sucederá es que tantos crímenes sean usados como “carne de cañón” para protestar e inconformarse, sin la mayor trascendencia.

Expediente 2021

Ojo por ojo…

Luis Velázquez

19 de febrero de 2021

En el caso de los Yunes azules, la vida es “ojo por ojo y diente por diente”. Quizá, el más radical, Miguel Ángel Yunes Márquez. Quedó claro con la contienda interna en el PAN para elegir candidato a presidente municipal.

El rafagueo fue concreto y específico. Por ejemplo: el señalamiento de que su adversario, Bingen Rementería, tenía con su padre, el senador Julen Rementería del Puerto, un pie en MORENA. Mejor dicho, en el gobierno del Estado.

Y en el mismo bombardeo partidista y mediático, que en su tiempo de alcalde azul, Julen Rementería entregó la presidencia municipal al PRI, a través de su primo, Jon Rementería.

Más en un Julen Rementería nombrado secretario de Infraestructura y Obra Pública por Miguel Ángel Yunes Linares y luego el deslinde, la lejanía, se ignora si la deslealtad y la traición.

Más cuando Julen tomó partido por Joaquín Guzmán Avilés, presidente del CDE del PAN.

Más cuando el Tribunal Electoral validó en un clásico sabadazo a los más de cuatrocientos nuevos panistas para que votaran el domingo 14 de febrero, como todo indicaba, por Bingen.

Miguel Ángel Yunes Márquez, tan bragado y peleador callejero como el padre. Quizá, más radical. Intenso. Volcánico.

Vientos huracanados que anuncian, entre otras cositas, el peor de los mundos para Cuitláhuac García Jiménez y los suyos… si es que Miguel Ángel Yunes queda con la candidatura y gana en las urnas porque, entonces, su candidatura a gobernador en el año 2024 será inminente.

Y si es así, y gana, caray, el penal de Pacho Viejo será insuficiente para las tribus guindas y marrón.

La furia de Yunes Márquez es, será, sería, imprevisible. Descarrilada.

Ojo por ojo. Diente por diente. Vida por vida.

La contienda, hoy, por la nominación a la alcaldía es movimiento borrascoso.

Más, mucho más allá, por ejemplo, de la simple defensa de la parcela boqueña, y en donde la yunicidad quedó manifiesta.

Juan Manuel de Unanue fue candidato de unidad.

CERCO YUNISTA

Los días y noches explosivos de la semana anterior que terminaron el domingo pusieron todos los ojos políticos sobre Yunes Márquez.

Más que el año 2022 es el año 2024 el que está en juego.

Y nada pone al góber obradorista en la antesala de fulminante paro cardiaco como el regreso de Miguel Ángel Yunes Márquez al palenque electoral.

Igual, igualito, digamos, que Ricardo Anaya con su programa delineado de recorrer mil municipios en el primer tramo para la carrera presidencial del 2024.

Y si el buen karma le dura entonces significará la peor pesadilla para Cuitláhuac.

Desde luego, en la maniobra participaron el padre, Miguel Ángel Yunes Linares, y el hermano, Fernando Yunes Márquez, el alcalde.

Y el alcalde en funciones, jugándose el todo por el todo para entregar la estafeta y el báculo al hermano mayor, luego de par de ocasiones gobernando Boca del Río.

La política, en el pragmatismo puro.

La vida intensa y frenética en un país donde desde 1929 quedó clara la herencia del poder política entre familias.

El cerco yunista, entonces, es de pronóstico.

Más cuando Fernando, el alcalde, también sueña con el 2024 y aun cuando rechazó alguna candidatura pluri a diputado, estableció que terminará el tiempo edilicio y a partir del año 2022 recorrerá Veracruz en misión religiosa por la candidatura del PAN a la gubernatura y en donde enfrentará, todo indica, la oposición interna con Joaquín Guzmán Avilés, presidente del CDE, el senador Julen Rementería y su hermano.

Pero los Yunes azules constituyen un gran frente. Y de hecho y derecho han rebasado a los parientes.

Por ejemplo, Miguel Ángel Yunes Linares está en el palenque desde el sexenio de Rafael Hernández Ochoa, 1974/1980, seis cargos públicos desempeñados en menos de un sexenio, y desde entonces, encumbrado, y con fuego volcánico, erupcionando lava.

Un paso de gigante únicamente aparejado al de Fidel Herrera Beltrán y Dante Delgado Rannauro.

En su tiempo como secretario de Educación de Javier Duarte, Adolfo Mota Hernández, precandidato del PRI a la diputación federal, decía que Dante Delgado, Fidel Herrera, Ignacio Rey Morales Lechuga y Yunes Linares “nos quedaron a deber la presidencia de la república pues pelearon entre sí y la esperanza se desmoronó”.

Ahora, los Kennedy de Boca del Río van de nuevo. Si Miguel Ángel Yunes Márquez amaciza el triunfo partidista electoral del domingo 14 de febrero, entonces estará a un paso, como su hermano, de la candidatura a la gubernatura.

Y Cuitláhuac y los suyos… que se cuiden. Para ellos será el Día del Juicio Final cuando los muertos resuciten…

Barandal

•Infierno migrante

•Huir de la pobreza

•Huir de la violencia

Luis Velázquez

19 de febrero de 2021

ESCALERAS: Pueblo huyendo de la miseria, la pobreza, la jodidez, el desempleo y la violencia, los migrantes de Veracruz, el país y de América Central (Guatemala, Honduras y San Salvador) a Estados Unidos tienen los siguientes destinos trágicos:

Uno. Luego del camino al Gólgota atravesando el país y para entrar a EU y enfrentando a los polleros, los policías y los carteles, la feroz persecución de la política migratoria.

PASAMANOS: Dos. Una vez establecidos, y luego de pasar, por ejemplo, un semestre, un año, dos meses sin regresar al pueblo de origen para estar con la familia, ni siquiera, vaya, en fin de año con todo y el programita de “Guadalupe Reyes”, conocen allá a una mujer, por lo regular de América Central, y empiezan a vivir y convivir con ella.

Tres. El desenlace resulta esperado. En tales circunstancias, los migrantes se olvidan de la familia primigenia, la esposa y los hijos y hasta de los padres ancianos que dependen de sus remesas, y construyen nueva vida, nueva pareja, nuevos hijos.

Y por añadidura, la terrible y espantosa desintegración familiar.

CORREDORES: Cuatro. Entonces, a veces, la esposa parte a EU a buscar al marido para aclarar paradas, porque con frecuencia, la pareja allá suspende el envío de la remesa mensual.

Y deja a los hijos con los abuelos, con riesgo de que tampoco ella regresa.

Cinco. Entonces, en ocasiones, los hijos de unos diez a quince años agarran camino y se incorporan a los ejércitos de niños de América Central y del país camino a EU para buscar a los padres.

BALCONES: Seis. Y en Estados Unidos, la policía migratoria tiene la orden de detener a los niños y encerrarlos en albergues, si bien les va, y en donde quedan sin identificar.

Pero, por lo regular, el destino final se desconoce como, por ejemplo, los más de cinco mil separados de sus padres ahora en la transición de Trump a Biden.

Siete. En el mejor de los casos, el migrante regresa un fin de año a casa, pero enfermo de VIH, pues ha estado uno, dos, tres años, sin relación sexual con la esposa, sin duda con relaciones con trabajadoras sexuales en el otro lado.

Y cuando llega al pueblo de regreso sostiene relaciones con la esposa y la contagia de SIDA.

Y el mundo se desbarata.

PASILLOS: Ocho. Entonces, el marido migrante sabe que tiene Sida. Y ha de vivir con su pareja original. Y someterse a tratamiento para ver si la libra.

Y durante meses y meses, vivir con la medicina en el buró para aplicársela en tiempo y forma, en tanto, la esposa igual.

Por lo pronto, la relación conyugal rota, descarrilada, sin esperanza.

Nueve. El migrante, de regreso a casa, pero con VIH, enfrenta el peor mundo familiar. Simplemente, sin un ingreso fijo, seguro, estable.

Y de ñapa, la esposa infectada.

El peor de los peores mundos.

VENTANAS: De acuerdo con los expertos, la migración tiene dos orígenes fundamentales.

Uno, la miseria y la pobreza, debido a una errática política económica.

Y dos, el oleaje de violencia con una inseguridad descarrilada, fallida política de seguridad pública.

Pueblos donde todos los días hay secuestros, desapariciones y asesinatos.

Al día de hoy, existen en Estados Unidos un millón de habitantes de Veracruz como migrantes, la mayoría, sin papeles. Y la mayoría con una escolaridad baja, apenas, apenitas de escuela primaria. Y la mayoría, empleados en trabajos informales, desde el campo hasta carpinteros, pintores, jardineros, meseros y cocineros.

Malecón del Paseo

•La tarea de escribir

•Disciplina de famosos

•Un trabajo solitario

Luis Velázquez

19 de febrero de 2021

EMBARCADERO: El hombre, decía aquel, “es un animal de costumbres”… Por ejemplo, los escritores, la mejor hora en que suelen escribir y el número de horas por día… Omar Cabezas, el guerrillero y poeta salvadoreño, decía que tenía dos tiempos para escribir… Si escribía antes de hacer el amor, sus textos estaban llenos de violencia física y emocional… Si escribía después de, sus textos estaban repletos de ternura, digamos, en lo que el sicólogo llama “El reposo del guerrero”…

ROMPEOLAS: Hay quienes, como Gabriel García Márquez, escribían como en una jornada laboral… De 8 ocho de la mañana a dos de la tarde… A las dos en punto tenía invitados a comer en casa… A las 4 en punto leía los periódicos y revistas… A las 6 de la tarde, revisaba las páginas escritas en la mañana… A las 8 de la noche, se reunía con la familia y cenaban… Y hacia las diez, once de la mañana, se acostaba… Ernest Hemingway escribía de las 6 de la mañana a las doce del día, y siempre, mil palabras por día… Incluso, las contaba…

ASTILLEROS: A las 12 del día, Hemingway iba a sus bares preferidos en Cuba… Y luego de dos horas, las 2 P.M., trepaba a su yate para pescar con Santiago, el pescador en quien se inspirara para escribir su famosa novela de “El viejo y el mar”… Unas veces cuando escribía y tenía visita, la dama en turno, por lo regular, una actriz, lo esperaba desnuda nadando en la alberca con par de botellas de champagne enfriándose…

ESCOLLERAS: Con frecuencia, agarraba la borrachera con su pareja y bebían una mezcolanza… Desde vino para iniciar la cena hasta Bacardi y whisky… Hacia las 2 de la mañana le paraban y hacían el amor… Y a las 6 de la mañana, en punto, se levantaba a escribir… Y Martha Gellhorn lo miraba y admiraba mucho más… “¿Cómo le haces con tu gran capacidad para beber, hacer el sexo y levantarte a escribir?”, le preguntaba… Y Hemingway dejaba de escribir y otra vez le hacía el amor… “A tu lado, le decía Gellhorn, la vida es perfecta”…

PLAZOLETA: Una tarde lluviosa en París, donde vivía, Mario Vargas Llosa pasó enfrente de un café en el bulevar a orilla del río Sena… En el café-bar, par de peruanos tomaban… Eufórico, uno de ellos se levantó de la mesa y salió corriendo atrás de él… Se presentó… “Somos peruanos, te invitamos un café, una copa”… Gracias, dijo Vargas Llosa, otro día, tengo prisa”… “¿Por qué tienes prisa”, reviró el paisano… “A las 6 de la tarde tengo que estar escribiendo”… Y el Premio Nobel de Literatura se perdió en la marabunta urbana…

PALMERAS: Víctor Hugo decía para que escribir se necesita 90 por ciento de inspiración y diez por ciento de disciplina… Don Alfonso Reyes decía que 90 por ciento de disciplina y diez por ciento de inspiración… Sea como sea, ninguna novela, cuento, poema, reportaje, crónica, se escriben solitos… Además, ningún trabajo en el mundo necesita tanta soledad como la escritura, seas novelista o reportero… La soledad es la madre de la creación literaria… Y el escribidor es la persona más solitaria del mundo cuando está frente a la máquina… Más, porque muchos años después, sabrá el chamán si aquel texto sobrevivió al tiempo, el espacio y la historia, o si por el contrario, murió antes de nacer y nunca fue leído… O en todo caso, leído, pero luego enseguida, olvidado…