Escenarios
•Matar a puñaladas
•Poco a poco…
•Y a una mujer
Luis Velázquez
29 de enero de 2021
UNO. Matar a puñaladas
Nada más terrible y horrendo en la vida que matar a puñaladas a una persona, en el caso, a una mujer.
Una puñalada tras otra, con saña y barbarie, muerte lenta, terrible, espantosa. El asesino, disfrutando. La víctima, poco a poco perdiendo la vida. Defendiéndose, pero sin resultado. Gritando quizá, pidiendo auxilio, sin nadie que escuche. O en todo, que escuchando, se vuelva sorda.
Fue el sábado 17 de enero, en Acayucan, hacia las 23 horas. Frente al mercado Miguel Alemán.
DOS. El asesino de la argolla
Unos vecinos hallaron el cadáver de la mujer tendido sobre la calle. Y avisaron a la policía.
Ningún dato sobre la identidad de ella. Solo las heridas en el abdomen. Y que vestía bermuda de color amarillo y playera color azul.
Del homicida, que era un tipo delgado. Y una argolla en la cara.
Desde entonces, en el pueblo le llaman “El asesino de la argolla”.
El reporte policiaco omitió el número de puñaladas. Habrían sido quizá unas cuarenta como la mujer asesinada en un hotel de Córdoba.
TRES. Cóctel explosivo
La vida, en la peor degradación social. Ta’canijo matar a una mujer poco a poco, a puñaladas.
Casi casi como los aztecas cuando sacrificaban vivas a las doncellas en homenaje a Huitzilopochtli, sediento de sangre.
Nunca en el relato bíblico un hombre ejecuta a una mujer de tal manera.
En la vida cotidiana, los hay, claro, y en términos generales, dice el sicólogo del barrio, por los rencores, los celos descarrillados, la venganza, el odio, todo junto en cóctel explosivo.
CUATRO. Gobiernos atroces
Lo más atroz en el sexenio de Javier Duarte, el secuestro, la desaparición, el asesinato y “el pozoleo” de los cadáveres con químicos y ácidos para borrar toda huella.
Y más, cuando las cenizas eran arrojadas a las aguas del río para diluirse y perderse aguas abajo.
Lo más atroz en el sexenio de MORENA y la 4T que camina en Veracruz, el asesinato a puñaladas de mujeres.
Además, mujeres secuestradas, desaparecidas, asesinadas y decapitadas.
Cabezas humanas tiradas por un lado y el cuerpo por el otro.
Cabezas decapitadas abandonadas en las mesas de un antro, una cantina, un bar de mala muerte.
CINCO. “La muerte tiene permiso”
Si con Edmundo Valadés “la muerte tenía permiso”, la atrocidad de igual manera.
Los más ruines y miserables sentimientos de un hombre quitando la vida a una mujer, cuando de entrada, caray, y en términos generales, nunca podrá compararse la fuerza bruta y ruda de un hombre ante una mujer.
En el siglo pasado, éramos felices declamando aquella estrofa de Amado Nervo de que “a la mujer ni siquiera, vaya, puede tocarse con el pétalo de una rosa”.
Ahora, la vida en Veracruz, acaban con su vida a base de cuchilladas.
¡Vaya transformación del ser humano!
SEIS. 8 millones de habitantes
La peor forma de perder la vida porque se trata de una muerte lenta, y más si las puñaladas son en otras partes del cuerpo, menos, digamos, en el corazón para morir luego luego.
Ni hablar, y sin caer en la resignación cristiana, “aquí nos tocó vivir y qué le vamos a hacer”, como exclama un personaje novelesco de Carlos Fuentes Macías.
El sociólogo dirá que la vida, en efecto, es así, en un Estado habitado por 8 millones y cacho de habitantes, donde florecen y germinan todo tipo de sentimientos, emociones, actitudes, afectos, cariños, rencores, odios y venganzas.
Expediente 2021
Cada quien su COVID…
Luis Velázquez
29 de enero de 2021
Cada quien se divierte con su COVID. Lo importante es el sentido del humor. La influencia mágica del Golfo de México (el mar, la sal, las olas, la playa, los castillos de arena, las gaviotas volando bien formaditas, el salitre) sobre el carácter y el temperamento humano. Con todo y que la vida termine como Garrick, el actor de Inglaterra.
Por ejemplo, algunos hechos que llevan, digamos, a tal sabiduría salomónica:
En Cazones de Herrera (el norte de Veracruz) y Minatitlán (el sur), el Ejército suspendió fiestas de quinceaños.
Claro, les ganaron el brinco con una súper boda entre ricos en Córdoba y hasta en la iglesia.
En Huayacocotla, el gobierno municipal anunció que multará con diez mil pesos a quienes circulen en la calle… sin cubrebocas.
En Chalcatianguis, en la Cuenca del Papaloapan, fueron magnánimos y la multa por andar sin tapabocas es de solo trescientos pesos.
En Tamiahua, la alcaldesa Citlalli, aquella que integrara bloque de presidentas municipales para luchar, dijo, contra la violencia, entre otras cositas, ordenó imprimir cubrebocas con su nombre y dispuso que el DIF las repartiera en la población para que los ciudadanos de a pie le hicieran, digamos, promoción, quizá para idolatrar su ego, que será muchísimo.
En Xalapa, aparecieron los Drag Queens con el grito de «Mamona, pónte cubrebocas».
Y para cerrar «con broche de oro» como dice el erudito, el secretario de Salud, Roberto Ramos Alor, rafagueó de nuevo al presidente municipal de Veracruz, asegurando que en el puerto jarocho (al que tanto odia Cuitláhuac García porque aquí perdió en las urnas), hay un peligrosísimo rebote del COVID.
En Coatepec, los bares aglomerados en «la hora (y la deshora) del amigo».
El góber, calificando de «mentirosos, demagogos y protagonistas» a los ediles deseando comprar vacunas anticovid, hasta en Rusia, de ser necesario.
Pero, vaya paradoja, el último reporte del COVID en el país (la tercera semana del mes de enero, 2021, cuando López Obrador ya estaba contagiado) es el siguiente:
La Ciudad de México, en primer lugar, con 21 mil 442 muertos.
El Estado de México, en segundo, con 17 mil 56 fallecimientos.
Jalisco, en tercer lugar, con 7 mil 577.
Y Veracruz, en cuarto lugar, con 6 mil 735.
El país, rozando los 150 mil decesos.
En Estados Unidos han muerto ciento treinta y nueve (139) migrantes originarios de Veracruz, y los cadáveres repatriados a México.
Todos huyeron de Veracruz ante la errática política económica, incapaz de crear y recrear dignas fuentes de empleo.
Dicha total: una jarocha, feliz de que vendiendo empanadas con su esposo, argentino, en Estados Unidos, habló por teléfono con Joe Biden, el presidente, gracias a la vicepresidenta Kamala Harris, la intermediaria, y la pusieron como ejemplo universal de chica luchona.
NADA CUESTA SOÑAR
Hay en el barrio una pareja de novios, furiosos con el coronavirus.
Programaron la boda para el mes de septiembre del año anterior y el Registro Civil de la ciudad jarocha negó el permiso.
La reprogramaron para el mes de noviembre, y de nuevo.
Y para el mes de diciembre, y otra vez.
Entonces, en la cena navideña decidieron que se casarían por lo civil en Tlalixcoyan donde encontraron un padrino para abrir las puertas y conseguir el permiso tanto en el Registro Civil como en la iglesia.
Les urge.
Están ansiosos de ellos.
Las invitaciones están circulando, y si los soldados les llegan a cancelar la posibilidad, o la boda misma, como hicieran en Cazones y Minatitlán, «dispuestos están a luchar» por su felicidad, pues ni modo que el coronavirus les siga perturbando la vida, así López Obrador esté contagiado y confinado en una habitación, oficina, cuarto, en Palacio Nacional.
Lo de menos, dice ella, es casarnos en corto, única y exclusivamente con la rigurosa familia, bajo perfil, o en todo caso, a la orilla del Golfo de México, en la playa, todos descalzos para sentir el buen karma del mar, y oficiada la ceremonia por un chamán.
Pero ella quiere la fiesta, la pachanga, el bailongo, el vals, sus quince minutos de gloria de que habla Wharol.
En muchas escuelas privadas han suspendido ene número de veces la graduación de los chicos egresando del Bachillerato. En una, por ejemplo, van seis ocasiones en que mueven la fecha esperando un milagro celestial con el anuncio de que el COVID ya desapareció de la tierra.
Está en chino, pero, bueno, «soñar nada cuesta».
CEPA MÁS LETAL
La pandemia inició causando estragos en los ancianos, por ejemplo.
Luego, se extendió a la gente madura. Después, a los jóvenes, y a quienes ahora inculpan del rebrote canijo.
Entonces, llegó a los niños.
Nueve sacerdotes fallecidos. El presidente de la república, contagiado.
A la fecha, 4 mascotas de niños en la ciudad de México, más un gorila, con el COVID.
La nueva cepa, anunció el primer ministro británico, Boris Johnson, «parece ser más letal».
La mortalidad en Londres se ha multiplicado, sobre todo, en los ancianos, como al principio, hace más de un año.
La policía de Londres, ni modo, también interrumpió una boda con casi cuatrocientas personas.
Por lo pronto, en sesenta países la nueva cepa ya está, con todo y las crecientes restricciones impuestas a los viajes.
Ahí viene, pues, para México, igual cuando nació en Wahan y llegó hasta el ranchito de Cantarranas, en el municipio de Paso de Ovejas, allí donde nunca, jamás, en la historia, ha estado ni un candidato a gobernador, ni menos un gobernador.
En la Ciudad de México, por ejemplo, montón de sacrificios de los familiares de un muerto por COVID para cremarlo.
Total desesperación de los defeños para comprar un tanque con oxígeno.
Cada vez, más personas contagiadas muriendo en sus casas porque les resulta imposible estar enfermos y conviviendo con más enfermos a un lado, en la misma habitación, el mismo piso.
Con todo, para muchos, el fin del mundo.
Barandal
•41 años en la izquierda
•“Cargada” en MORENA
•Juan Vergel, en la cancha
Luis Velázquez
29 de enero de 2021
ESCALERAS: Desde hace 41 años, Juan Vergel Pacheco es militante de izquierda. Son cuatro décadas empujando la carreta democrática. Y desde ahí ha conocido el sistema político por dentro y fuera. Quizá uno de los pocos, excepcionales casos de lealtad perruna a la idea socialista.
En más de cuatro décadas ha sido regidor, diputado local, presidente del CDE del PRD, director de Gobernación y militante de MORENA, el partido fundado por López Obrador, y quien, vaya paradoja, descubrió la izquierda militando en el PRI del Edén.
PASAMANOS: Sociólogo egresado de la Universidad Veracruzana, está en el palenque político suspirando por la candidatura de MORENA a la presidencia municipal de Xalapa.
Varios meses después de andar en la talacha de colonia en colonia y de casa en casa y de grupos en grupos, mira el bosque al detalla.
Por ejemplo:
Hace una quincena, aprox., trío de diputados guinda (Dorheny García Cayetano, Ana Miriam Ferráez y Rosalinda Galindo) destaparon “en cargada, estampida de búfalos” al senador Ricardo Ahued Bardahuil como su favorito para la alcaldía.
Pero “ellas, dice, no representan al conjunto de MORENA”.
Ellas, pues, “hablan por ellas”.
CORREDORES: Solo que ellas, precisa, soñaban con gobernar Xalapa, más todavía Dorheny García, la diputada federal favorita del góber jarocho de López Obrador, y con quien, aseguran, habría tenido noviazgo en la juventud.
En el camino, el trío tuvo conocimiento de que “no tenían fuerza” popular ni arrastre social en la población electoral y antes de someterse a una encuesta o en todo caso, lanzar la candidatura y fracasar en las urnas, mejor declinaron por Ahued.
Dice Vergel:
“El senador Ahued… solo tiene la invitación de una parte de MORENA (el trío de legisladoras), pero no de todos”.
Y todos en MORENA significa una encuesta donde los militantes decidan con el voto libre, abierto, sin presiones ni represiones, sin compra de lealtades ni de conciencias.
BALCONES: El dedazo, la cargada, la estampida de búfalos, las urnas embarazadas, la compra de votos, etcétera, forman parte del sistema priista tan en boga durante la llamada “Dictadura perfecta”.
Y contra tales vicios del sistema ha luchado Juan Vergel y que ahora, todo indica, enfrenta en el partido obradorista.
Ellas, las tres mujeres, “declinaron de sus pretensiones”, porque simplemente “no les daba”.
En todo caso, y como se afirma, una emboscada para nulificar al senador Ahued de su aspiración por la candidatura a gobernador en el año 2024.
PASILLOS: Ha entregado su vida (41años) a las tareas partidistas desde la izquierda. Desde Fernando Gutiérrez Barrios hasta anoche, se ha mantenido en la izquierda con un total de ocho gobernadores. Y nunca ha caído en las pasioncillas ni tentaciones del poder como, por ejemplo, cuando Rogelio Franco Castán era presidente del CDE del PRD y volvió de color rojo, rojo PRI al partido del sol azteca.
Tampoco cayó en las tentaciones de Javier Duarte, quien le lanzara a su equipo pesado en contra.
VENTANAS: Por eso cuando dice que su “trayectoria de izquierda sea ponderada” (La Jornada Veracruz, Carlos Hernández, 21 de enero) apela a la purificación moral y la honestidad valiente para ser considerado.
La encuesta bien llevada, sin barnizarla ni manosearla, lo definirá.
Pero de igual manera, corre el riesgo de “una mano negra” lo excluya, más si se recuerda la frase bíblica de Juan Maldonado Pereda (4 veces diputado federal y secretario de Educación) de que “en política nunca llega el más capaz sino el que más conviene” a los jefes tribales.
Malecón del Paseo
•Contemplación mística
•Mirar y admirar a la mujer
•Acoso sexual
Luis Velázquez
29 de enero de 2021
EMBARCADERO: Nada hace más dichosos y felices a cierto tipo de hombres como mirar y admirar a una mujer… “Soy feliz, mirándote” dijo Ernest Hemingway a la escritora y reportera Martha Gellhorn cuando se conocieron… Pero hay par de escritores, entre otros, que elevan con fervor religioso la contemplación mística y sicológica de la mujer… El primero, Gabriel García Márquez, en su novela “Memorias de mis putas tristes”… La historia de un hombre que al cumplir 90 años de edad quiere darse un súper regalazo con una chica virgen, de unos veinte años, en el prostíbulo del pueblo y pide el favor a la madrona…
ROMPEOLAS: La madrona tarda unos días, pero la tiene lista el día del cumpleaños del anciano aquel… La cita es de 6 de la tarde a las 6 de la mañana… Y cuando el anciano llega al prostíbulo, la chica virgen está acostada boca abajo en una habitación, desnuda, con la caballera larga escurriendo sobre la espalda y con las manos entrelazadas que le sirven de almohada… El anciano la mira y admira en su belleza… Y la sigue mirando recordando los días y noches idas en la pasión contrariada… Y la deja dormir…
ASTILLEROS: En la contemplación mística del deseo humano, el hombre de 90 años la sigue admirando, pero se queda dormido… Y sin haber probado una gotita de licor de la botella que tiene a un lado… La noche camina inalterable y el viejito sigue dormido y la chica también… Ella, acostada en la cama y el anciano sentado en una silla confortable soñando, imaginando el banquete corpóreo que le espera… A las 6 de la mañana del día siguiente, la asistente del antro despierta a la chica para que se retire, porque la hora de la cita ha terminado… Y ni modo, el anciano se quedó dormido…
ESCOLLERAS: Horas después, el viejito despierta… Y pregunta por la chica… Y le dicen que se retiró a las 6 de la mañana, cuando los gallos cantaban en el patio, porque el tiempo de la cita había terminado… El anciano pone furioso y emberrincha, pero la dueña del congal lo apacigua… Tú, le dice, tuviste la culpa… Yo cumplí, pero te quedaste dormido… Pero, bueno, el viejito tuvo su ratito de gloria mirándola dormir, suficiente para saborear el recuerdo…
PLAZOLETA: El otro escritor que alcanza la felicidad mirando y admirando a la mujer, es el japonés Yasunari Kawata, también Premio Nobel de Literatura… La novela se llama “La casa de las bellas durmientes”, un prostíbulo para hombres viejos donde la única relación sexual es mirar a las mujeres durmiendo narcotizadas ex profeso, acostadas bocaabajo, desnudas, únicamente para la contemplación… El hombre se vuelve un adicto del cuerpo femenino, sin nunca tocarlas, quizá conformándose con olerlas…
PALMERAS: La contemplación mística de una mujer suele darse en las novelas, pues, y como en el caso de Veracruz, está prohibido caer en el acoso visual… De acuerdo con el Código Penal, si una mujer se siente seguida y perseguida con la mirada intensa y frenética de un hombre lo puede denunciar de acoso y someterlo a proceso penal… A tal grado que, por ejemplo, si una mujer se declara acosada o ultrajada por un hombre en automático está vedado para un cargo público… Y mirar, ajá, con discreción a una mujer está en chino, pues todas las mujeres sienten y saben cuando un hombre las mira… Y las mira, además, con deseo y frenesí…
