Escenarios
•Señora estresada
•Clases digitales
•La libido se le fue
Luis Velázquez
06 de octubre de 2020
UNO. Señora con ataque de nervios
La señora R. vive el peor estrés. Con dos hijas, las clases en línea la tienen “en un ataque de nervios”. De hecho, se convirtió en asesora magisterial de sus hijas. De 35 años, hace 29 años terminó la primaria y “todo ha cambiado”, dice. Y no entiende nada.
Ni las hijas tampoco.
La semana anterior varios días se fue la energía eléctrica y quedaron en ascuas. Otro día, se ponchó el Internet y ninguna señal. Otro día, de plano, y como las hijas ni ella entendían nada, apagaron la computadora y la tele y se acostaron a dormir.
DOS. El peor de los mundos
Una hija cursa el segundo año de primaria y tiene 7 años. La otra, el cuarto y tiene 9 años.
Y mientras en la Universidad los profes encargan la tarea a los chicos para entregarse el mismo día y lo que multiplica el estrés, en la primaria la tarea es para entregarse el sábado en la tarde, a más tardar.
Y como el sábado, la carga escolar aumenta sin control, entonces, la señora R. vive el peor de los mundos.
TRES. Estragos del estrés
El padre de las niñas es generoso. Desde casa trabaja en línea y aparta tiempo para ir por el mandado todos los días. Así, disminuye el estrés a la señora R. Pero ella debe cocinar y entonces, son las dos de la tarde, aprox., cuando las clases en línea terminan, y de prisa y con prisa, guisa.
Y el marido y las niñas con hambre, y ella también, el estrés se dispara.
La Organización Panamericana de la Salud ya lo advirtió:
1) El estado de ánimo de la gente cambia con la COVID.
2) El estrés causa estragos en los abuelos, aun cuando se les pasó decir que también en las madres asistentes magisteriales de sus hijos.
Y 3) Las enfermedades mentales se acentúan.
CUATRO. Salón de clases en casa
La señora R. convirtió la sala de la casa, una salita pequeña, en salón de clases.
Allí pusieron la mesa del comedor y sobre la mesa la tele y la computadora.
Entonces, con frecuencia las niñas se distraen mirando las clases de una y otra y la calidad pedagógica disminuye.
Y la señora R. entra en la locura.
CINCO. Guardería en casa
La señora R. solo estudió la primaria. Nunca en un año lee un solo libro. A veces, revistas del corazón
Entonces, y desde hace un semestre, aprox., su vida con un giro de más de 180 grados. Por fortuna, está pensando en que luego del coronavirus cuando las clases de la primaria sean restablecidas pondrá una guardería infantil con clases del primero y segundo año de primaria.
Mira, pues, la vida con optimismo para evitar pasar del estrés a la desesperación y hasta la amargura.
SEIS. La libido se le fue
La señora R. está en el Whatsapp con madres de familia con hijos en la misma escuela. Y se escriben.
Y sus correítos giran alrededor del sistema educativo y entre ellas se apoyan.
Y en vez de andar con cadenas de oración se consuelan con cadenas pedagógicas intercambiando estrategias, mañas, experiencias, consejos.
Pero el estrés es canijo. Por ejemplo, hace un semestre que la libido se le fue tanto a ella como al marido. Ella espera con ansia cada noche para tirarse a la cama pero únicamente a dormir. Sabe que al día siguiente la batalla en línea será dura.
Expediente 2020
Las buenas conciencias
Luis Velázquez
06 de octubre de 2020
De nuevo montón de mujeres de Veracruz se lanzaron a las calles. Resistencia pacífica proclamando la despenalización del aborto. Ellas, legítimas dueñas de su cuerpo, la libertad para decidir su destino personal.
Pero parte de las tribus políticas, ah de MORENA, y las elites eclesiásticas y fundaciones pro vida, ajá, se oponen.
Incluso, con tanta fuerza política y social que las cúpulas religiosas han domeñado a las generaciones políticas encumbradas en el poder y le siguen dando vueltas al tema, como si en verdad, en verdad, en verdad, las mujeres necesitaran el visto bueno de políticos y ministros de Dios, para abortar si así lo necesitan o desean.
Simple y llanamente, con y sin el aborto despenalizado, parte sustancial de mujeres siguen abortando, unas veces, en clínicas privadas en Veracruz y en el país, otras en clínicas en Estados Unidos, y otras, con las famosas comadronas y en donde arriesgan la vida, como es natural.
Además, y en todo caso, si cada mujer con un embarazo no deseado desea aplicarse un legrado, basta y sobra, primero, con su decisión personal, y segundo, si las circunstancias se dan, con el visto bueno de los padres.
Más, y por ejemplo, cuando Veracruz ocupa el primer lugar nacional con adolescentes embarazados y el primer lugar nacional con abortos clandestinos.
Pero, bueno, las buenas conciencias, las conciencias VIP, se dan golpes de pecho y han logrado que en Veracruz, el aborto siga penalizado, a pesar de tantas protestas, marchas, declaraciones mediáticas, foros locales y regionales, inconformidad de académicas y ONG, resistencia pacífica que ningún resultado social y médico ha dado porque en la LXV Legislatura, por ejemplo, en vigor, la mayoría de los cincuenta diputados locales se oponen.
Ellos, mujeres y hombres, dictan su voluntad como si para abortar se requiriera la autorización de ellos.
MUJERES PRESAS POR ABORTAR
La lucha de las mujeres continúa pues, se entiende, la mayoría de los doctores, mujeres y hombres, rechazan aplicar un aborto porque las leyes, hechas y aprobadas por los hombres, lo prohíben.
Incluso, hasta condenan con la cárcel.
Ahora mismo, un montón de mujeres están presas en los penales de Veracruz porque abortaron y las sorprendieron y/o las denunciaron.
Pero, caray, resulta insólito que muchos, muchísimos años después, las mujeres sigan luchando en todos los rincones del país para despenalizar el aborto, pues, y por lo pronto, en diecisiete entidades federativas está penalizado porque así los grupos políticos en turno creen que la iglesia católica y apostólica les garantiza indulgencias en el otro lado del charco para vivir feliz, después de muertos, al lado de ángeles y querubines.
Políticos y religiosos hacen mal.
Bastaría, por ejemplo, con que la ley fuera actualizada dejando en libertad a cada uno de crear y procrear al hijo o abortar, cuando, caray, cada vez más las pasiones amorosas florecen a plenitud desde la adolescencia, sin que al momento, las cruzadas moralinas para controlar la efervescencia corpórea tengan efecto.
Fracasados los operativos para el control natal y domeñar las pasiones del cuerpo y para reeducar a los hijos en materia sexual, entonces, ni modo, cada mujer ha de usufructuar su libertad a decidir.
Más por otro dato indicativo y significativo. Cada vez, el divorcio va derrotando al matrimonio en la mayoría de los jóvenes. Y cada vez, la desintegración familiar. Y los pleitos entre las parejas jóvenes y los abuelos por los hijos.
Resulta insólito, por ejemplo, que mientras en la Ciudad de México, la capital del país, el aborto está permitido en las primeras doce semanas de gestación, en Veracruz sucede todo lo contrario y significa un delito interrumpir la preñez.
Y aun cuando existen par de amparos de activistas de Veracruz en la Suprema Corte de Justicia de la Nación para despenalizar el aborto, la posibilidad es mínima.
PEDIR PERMISO A LOS HOMBRES…
La lucha por los derechos humanos, sin embargo, es así.
Muchos años transcurrieron para que, por ejemplo, el presidente Adolfo Ruiz Cortines otorgara el voto a las mujeres para ir a las urnas, pero al mismo tiempo, plan con maña porque las vetó para ser nominadas candidatas a un puesto de elección popular.
Número incalculable de años pasaron para que las mujeres tuvieran acceso a cargos gerenciales y políticos, aun cuando todavía con un muro encima, pues de los doscientos doce presidentes municipales de Veracruz solo treinta y cinco mujeres alcaldesas.
Y en el gabinete legal y ampliado del gobierno del estado, apenas, apenitas, un 25, 30 por ciento quizá, las mujeres al frente. Y en dependencias menores.
Hay unos nueve, diez partidos políticos en Veracruz y ninguna mujer despacha como presidenta del comité directivo estatal.
Veracruz está convertido en el primer lugar nacional en feminicidios y la mayoría en la impunidad a pesar de que una mujer ocupa la Fiscalía General por 9 años, la primera en la historia local.
Veracruz también mantiene el ranking en el primer lugar nacional en la producción y exportación de trabajadoras sexuales ante la fallida política económica para alentar la creación de empleos y que lleva, en el tiempo del coronavirus y la recesión, a que las mujeres meseras pidan limosna en la vía pública para llevar el itacate y la torta a casa.
Ahora mismo Veracruz remonta en la trata de blancas pues según el Observatorio de la Universidad Veracruzana en los meses del año que galopa han desparecido ciento veinte niñas, menores de edad.
Y de ñapa, el aborto penalizado y las mujeres reclamando su legítimo derecho a decidir sobre sus cuerpos y el destino de sus vidas porque necesitan pedir permiso a los hombres, ¡vaya machismo tan brutal y descarnado, ruin y miserable!
Barandal
•Rebasado Ramos Alor
•No puede con COVID
•“Se lava las manos”
Luis Velázquez
06 de octubre de 2020
ESCALERAS: La COVID está canijo en Veracruz. En un día, el sábado 26 de septiembre, 34 muertos. 4 mil 286 personas contagiadas. Claro, hubo días con 84 muertos. Pero cuando como aquí, todos los días y noches hay fallecimientos, la realidad está canija. La secretaría de Salud, rebasada.
Para su desventura, el titular, Roberto Ramos Alor, quien odia a la prensa porque “ningún chile les embona”, simple y llanamente, está rebasado.
PASAMANOS: No puede. La COVID lo obnubiló. Bastaría recordar cuando en su exposición televisada, el bigotazo por delante del micrófono, inculpó a la población del rebrote, “lavándose las manos” como su admirado Poncio Pilatos.
Ningún municipio está exento. Ni siquiera, vaya, Soconusco, donde el presidente municipal tendiera lona con letrero sugestivo. “Prohibido morir de coronavirus”.
Además del Cristo de 9 toneladas de peso y más de 8 metros de altura, arrumbando por ahí el bustito de Miguel Hidalgo, uno de los 5 héroes de la patria de López Obrador, “amor y paz”.
CORREDORES: La realidad es funesta. La COVID avanza en todas partes del mundo. La autoridad sanitaria es incapaz, ineficiente e ineficaz. Y la población se está rebelando.
Harta del confinamiento. Y lo peor entre lo peor, los millones de desempleados en todas las latitudes.
Entonces, la gente ha decidido salir a la calle, al centro comercial, el cine, el restaurante y el café, el mercado, a su vida común de todos los días y noches.
Y si se contagia y muere, ni modo. En todo caso, morirán contentos, pues “lo bailado nadie se los quitará”.
Por eso, aquel famoso Super Saturday, de Londres, donde los chicos fueron en masa a la disco y los antros.
BALCONES: A partir de ahí, la autoridad sanitaria habría, quizá, de estar pendiente.
Al momento, y debido a tantos contagiados y muertos, significa que ni la sana distancia, el gel, el tapabocas ni las caretas funcionaron.
México, y por añadidura, Veracruz, en uno de los peores lugares del mundo con estragos humanos.
Unas señoras amigas de la manualidad, la zumba y la tarde pastelera, de plano, han dejado de leer en la prensa escrita y de escuchar en la televisión las noticias sobre la COVID.
¿Pa’qué? se preguntan, si todos los días es lo mismo. Más muertos. Más infectados.
PASILLOS: Las informaciones sobre la pandemia se han vuelto una estadística diaria sobre la muerte.
Algunos medios, por ejemplo, publican historias dramáticas y siguen declarando héroes a las enfermeras y médicos fallecidos “en el cumplimiento del deber”.
Por fortuna, el sábado 26 de septiembre, José José cumplió un año de muerto y varias estaciones de radio y televisión dedicaron el santo día a recordarlo contando las historias de sus canciones y reproduciendo canción por canción.
Fue un día imborrable, memorable y citable en el tiempo del COVID. Nadie se acordó de los muertos por la pandemia.
VENTANAS: Más, y cuando ocho meses después del desastre epidemiológico, todavía uno que otro secretario del gabinete del gobierno de Veracruz (los secretarios de Gobierno y Salud, por ejemplo) siguen rafagueando a los alcaldes de otros partidos por las medidas adoptadas para enfrentar la pandemia, como si ellos, ajá, fueran certeros.
La COVID politizado, ningún caso tiene estar pendiente del número de muertos y contagiados por día.
A estas alturas, ha de entenderse y comprenderse que la pandemia arrastra los mismos genes que el Sida y como aquella “música que nació para quedarse”, también tendrá carta de adopción en el mundo.
Malecón del Paseo
•Estrés escolar
•Clases digitales
•Profes, con látigo
Luis Velázquez
06 de octubre de 2020
EMBARCADERO: Hay un estrés escolar en los niños, adolescentes y jóvenes a punto de tronar… La sobrecarga en las clases digitales los tiene con los nervios alterados… Y cada día cuando se sientan ocho horas seguiditas frente a la computadora para recibir clases una tras otra, en paquete y en cascada, sin ningún reposo, va fermentando en ellos el rechazo a los profesores… Incluso, montón de maestros que han sacado el látigo, aquel de que “la letra con sangre entra”, en el tiempo del coronavirus para, según ellos, obtener el máximo aprovechamiento…
ROMPEOLAS: Y es que a las 8 horas sentados frente a la compu sin poder respirar porque si se duermen o levantan al baño, el profe lo registra y enfurece, se añaden otras 4 horas más haciendo la tarea para entregarse el mismo día… Incluso, en decisión cardiaca, los profes establecieron como tope para cumplir con la tarea las doce de la noche… Y entonces, la vida así va girando en ellos… Y están hartos cuando vamos en el octavo mes del confinamiento…
ASTILLEROS: Cada día lo terminan agotados, soñando con tirarse en la cama para olvidar la pesadilla tecnológica… “¡Pinches maestros!” exclaman uno que otro, quizá los más… “Estoy aprendiendo a odiar la escuela” se repiten unos a otros… Se han vuelto unos autómatas del Internet… Los profes hacen como que enseñan y ellos hacen como que estudian y cumplen con la tarea… Y la calidad educativa, por los suelos… Desde luego, nadie duda de que la educación en línea tiene un sentido… Más, cuando de por sí existen posgrados, maestrías y doctorados, digitales… Pero todo indica, parece, que la autoridad educativa continúa improvisando para salvar el curso escolar…
ESCOLLERAS: Con todo y la energía infantil y juvenil, los chicos esperan el domingo para dormir… Agotados en su obra creativa, incansables como son, o eran, antes del COVID… Y si la pandemia ha destrozado los nervios de la mitad de los ancianos y otros más están padeciendo problemas mentales está aniquilando a los educandos… Algo, entonces, está fallando en el sistema educativo en el tiempo del desastre epidemiológico… Quizá todo junto, el confinamiento, la falta de convivencia con los amiguitos, los padres estresados, la sobrecarga educativa, los maestros atorados con una salida pedagógica y sicológica y las tensiones propias y naturales…
PLAZOLETA: En algunas naciones decidieron volver a las clases presenciales… Y mientras en el país seguimos improvisando, caray, lo más lógico sería que la SEP y la SEV miraran con toda la humildad del mundo hacia las escuelas extranjeras con experiencia tecnológica probada y aprender la técnica para aplicarse aquí, entre nosotros… De entrada, y por ejemplo, disminuir la carga laboral de cada día… 8 horas seguiditas en la compu enloquecen a cualquiera… Más cuando estás sujeto a una tensión donde los profes, además, se estresan y se vuelven unos capataces…
PALMERAS: Algunos chicos de bachillerato y universidad están más desfasados… Se advierte cuando piden ayuda a los padres, un familiar, un amigo, un profesor conocido, para explicar un tema… La obligación de entregar la tarea el mismo día los tiene en el más alto grado del extremo, sin ningún espacio ni tiempo, como antes, para la distracción con los amigos… La calidad de vida de los educandos en el tiempo del COVID, en el peor momento de la historia… Y así, la calidad vale… Veracruz, en el sótano de la excelencia pedagógica…
