Escenarios
•Señales de la vejez
•El Hollywood que se fue
•Vivir del recuerdo
Luis Velázquez/Parte IV
01 de octubre de 2020
UNO. Señales de la vejez
Una persona toma conciencia de su vejez cuando de pronto advierte, por ejemplo, que sus artistas preferidos ya dejaron de filmar películas, incluso, retirados de la pantalla casera y las plataformas digitales.
Y por más que pudiera buscarse un filme de ellos, ni siquiera, vaya, en el mercado negro, salvo las excepciones con las películas mexicanas en blanco y negro a cada rato transmitidas en los canales de paga.
DOS. El Hollywood que se fue…
Por ejemplo, la búsqueda infructífera para encontrar unos filmes estelares, entre otros, con Kim Bassinger, Silvia Krystell, Jacqueline Bisset, Sharon Stone y Mia Farrow.
Y en el caso de los hombres, Alain Dellon, Jean Luis Trintegnant, algunas exitosas de Michael Douglas, Michel Piccolli, incluso, hasta de Richard Gere que poco a poco empiezan a ser retiradas, entre otras, vaya medida, “Chica bonita”, donde estelariza con Julia Roberts, interpretando a una trabajadora sexual callejera.
Mucha suerte ha de necesitarse para encontrar los filmes de Luis Buñuel, por ejemplo, Viridiana, filmada con Silvia Pinal, y que en Europa fue premiada en setenta ocasiones.
TRES. Vivir de la nostalgia
Cierto, hay nuevos actores adueñados del mercado internacional y hasta con una larga y nutrida filmografía, como por ejemplo, Rachel Mc Adams, la hija de una trabajadora doméstica y un padre trailero, convertida en una revelación, y que paso ha de subrayarse el par de películas donde interpreta a una reportera.
Pero Rachel significa el nuevo tiempo del cine mundial, en tanto, los viejitos vivimos de la nostalgia y necesitamos saber que estamos vivos porque los actores de nuestra época siguen vigentes.
CUATRO. La dicha de estar vivo
Y ni modo, el club de cinéfilos de la séptima y octava década hemos optado por mirar las películas mexicanas en blanco y negro para admirar, entre otros, a María Félix, Emilio “El indio” Fernández, Agustín Lara, Pedro Vargas, Pedro Armendáriz, Ignacio López Tarso, Rita Macedo (cuando era pareja del escritor Carlos Fuentes), Luis y Antonio Aguilar, Enrique Lizalde y los hermanos Almada, echando muchos, demasiados tiros y dejando tiradero de cadáveres.
Solo así, garantizada está, la nostalgia vuelve y puede conservarse la dicha de estar vivo.
Hay veces que por ahí, hacia medianoche, pasan una película de Charles Chaplin en blanco y negro y muda y también constituye un buen ejercicio para interpretar el significado verbal de las musarañas y los gestos y ademanes.
CINCO. Nadie como Silvya Kristell
En aquel tiempo del siglo pasado, hace unos 60 años, uno creció teniendo en la recámara una foto espectacular de Silvya Kristell, cuya sola presencia bastaba para desatar el volcán corpóreo y dejar que la imaginación hiciera las travesuras soñadas.
Pero de pronto, Kristell desapareció y ahora, todo indica, la francesita Marina Vacht (“Joven y bella”, y su penúltima película, “La doble amante, la amante doble”) causa expectación mundial, pero sin alcanzar los niveles eróticos de su antecesora que filmara varios episodios cinematográficos de “Emmanuelle”.
SEIS. Vivir del recuerdo
En la vejez, la persona vuelve a vivir la vida pasada. Y nada hace tan felices los días y noches como las viejas películas con las que cada uno alcanzara la juventud y se desarrolló y brincó a la madurez y luego a la vejez.
Al lado de ellos, nos hicimos viejos. Y con el corazón por delante, los recuerdos ganan. Y si los distribuidores ya las retiraron, entonces, solo queda mantenerse fieles a ellos y apagar la tele y abstenerse del cine porque nada más importante hay en la vida como la lealtad.
Expediente 2020
Migrantes ahogados
Luis Velázquez
01 de octubre de 2020
Dos paisanos de Veracruz tuvieron desenlace fatal. Caminando a la tierra prometida en Estados Unidos, perdieron la vida al cruzar el río Bravo. Se ahogaron, igual, igualito, como quedó pincelado en varias películas del siglo pasado.
En aquel entonces, los migrantes sin papeles encontraban la muerte, muerte inevitable en la mayoría de los casos, de dos formas. Una, ahogados en el río Bravo. La otra, caminando en el desierto. Perdidos, extraviados, sedientos, expuestos a la cacería de los rangers y las víboras.
Eran dos hombres. Originarios de Tlaquilpa, uno de los municipios de la montaña negra de Zongolica.
Uno, Ciicerio Tehuacatl Tentzohua, de 28 años. El otro, Fabián Cervantes Sánchez, de 25 años.
La policía los identificó a partir de las credenciales de elector en sus ropas. El río Bravo se los tragó a la altura de Nuevo Laredo, Tamaulipas, aquí, en México.
Las familias, ambas indígenas, pobres y en la miseria. Incapaces para cubrir los gastos funerarios y el traslado de Nuevo Laredo a Veracruz y luego a Tlaquilpa.
La travesía de la muerte.
Nada recuerda más como la película donde Ignacio López Tarso actúa de migrante con su esposa y un matrimonio amigo y por razones de la convivencia se matan entre sí y el único sobreviviente es López Tarso, quien muere luego de caminar en el desierto.
Sediento y hambriento, el sol canicular encima.
Los paisanos de Tlaquilpa agarraron camino porque “muchas cornadas da el hambre”.
Simple y llanamente, la errática política económica del gobierno de Veracruz y federal para arraigar en sus pueblos a la población precarista.
Atrás de la partida de ellos, el hambre y la miseria. Ahora, con sus muertes, hijos en la orfandad, esposas viudas, padres ancianos a la deriva social y económica.
Se creía, por ejemplo, que la tragedia universal de morir ahogado en el río Bravo, tantas veces retratada en las películas en blanco y negro de la edad de oro del cine mexicano, estaba superada.
Pero era mentira.
Intentaron entrar a Estados Unidos nadando en el río Bravo, primero, sin papeles, y segundo, sin dinero para contratar un pollero, y tercero, con todo el valor que únicamente alimenta la miseria.
78 GOBERNADORES EN VERACRUZ
La muerte tiene carta de adopción en Veracruz. Bien valdría la pena declararla Hija Predilecta de Veracruz… en los 212 municipios.
Tiradero de cadáveres por la violencia. Tiradero de cadáveres de mujeres. Tiradero de cadáveres por el COVID. Las personas que continúan suicidándose. Y los paisanos ahogados en el río Bravo, fallecidos en el desierto, soñando con el ingreso al país vecino.
Luego de 78 gobernadores que han ocupado la silla embrujada del principal palacio de Xalapa, la única resultante es un Veracruz sórdido, siniestro y sombrío, duro y adverso, fatídico.
Inverosímil la muerte de los chicos de Tlaquilpa, uno de 28 años y el otro de 25, y quienes sin duda sabían nadar, pero la corriente del río los dominó y pudo más y se los llevó.
Ta’canijo salir de Tlaquilpa con la bendición de los padres ancianos soñando con la tierra prometida y morir de tan fea manera.
Partieron de seguro porque por más y más puertas tocadas para un empleo digno, seguro, estable y pagado con justicia laboral, jamás encontraron ni una ventana abierta.
Se fueron, quizá, “veinte y las malas” como la única posibilidad de una esperanza económica y social, expuestos a la política racista y xenófoba de Donald Trump.
Quemaron sus naves en Tlaquilpa, soñando con que a otros paisanos les ha ido bien.
Pensaron que ellos también podrían, primero, entrar a EU, y segundo, hacerla.
Y hacerla para enviar el dinerito a casa y para que sus familias tuvieran, pudieran alcanzar una calidad de vida básica, mínimo, el alimento en casa y los centavitos para una emergencia de salud.
¡Duro y terrible que hayan vuelto (si es que ya se pudo) convertidos en cadáveres, listos para sepultarse en el pueblo, quizá cremados!
La manifiesta incapacidad del Estado para garantizar la vida con un ingresito mensual.
AVILONES DE PALACIO
Cada migrante que pierde la vida en el intento, encarcelado en Estados Unidos, deportado, quizá con hijos menores detenidos en el otro lado y separados de los padres, incluso, cada ilegal enfermo, digamos, de VIH, significa el gran fracaso de la política económica.
Expuesto a tantos sinsabores, nadie migra por gusto, contento, dichoso y feliz. Por lo general, se migra en un acto desesperado para hallar una lucecita en el fondo del túnel.
Cierto, los pueblos del mundo han sido fundados por migrantes, siempre soñando con la utopía social de la tierra prometida.
Pero en el caso del país y de Veracruz, por añadidura, la migración alcanza otro trasfondo como es el económico.
En contraparte, mientras el gobierno estatal festina las remesas enviadas por los paisanos a sus familias y que cierto significan el sostén económico por encima de los ingresos derivados por la caña de azúcar, el café y los cítricos, ninguna voluntad hay de la dirección de Asuntos Migratorios (¿Así se llama?) de la secretaría General de Gobierno para ocuparse de los migrantes y sus familias en su destino social.
Ninguno de los ilegales, por ejemplo, parte al llamado “sueño americano” porque sea apoyado de manera oficial. Cada uno se va como puede. Y en cambio, cuando empiezan a mandar sus remesas, entonces, el aparato gubernamental lo celebra y los hace suyos, ¡vaya avilones!
Barandal
•Amar al prójimo
•Rafagueo de AMLO
•Cristo en el Gólgota
Luis Velázquez
01 de octubre de 2020
ESCALERAS: Hace más de dos mil años, Jesucristo anduvo predicando “el amor al prójimo” y al próximo, igual, igualito que ahora López Obrador desde la conferencia mañanera en el Palacio Nacional.
Y desde entonces, guerras, muertos, panteones, niños huérfanos, mujeres viudas, padres ancianos a la deriva económica y social.
En el país, por ejemplo, y solo como punto de referencia, el asesinato de los 72 migrantes de América Central en San Fernando, Tamaulipas, hasta con el tiro de gracia.
Los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. Y los trescientos muertos, aprox., la noche de Tlatelolco el 2 de octubre del 68.
PASAMANOS: Los diecisiete campesinos emboscados y asesinados en Aguas Blancas, Guerrero.
Las decenas de indígenas ejecutados en Acteal, Chiapas.
El tiradero de cadáveres (niños, mujeres, ancianos) en Veracruz en el tiempo de la 4T, la purificación moral y la honestidad valiente.
El discurso del amor o sobre el amor al prójimo ha fracasado.
Simple y llanamente.
Quizá solo ha servido para que así como López Obrador desea apropiarse de la frase bíblica, los ministros de Dios también se ocupen de política y que, por demás, constituye una garantía constitucional.
CORREDORES: Desde el primer día en Palacio Nacional, el Presidente se ha ocupado del “amor y paz” aun cuando el rafagueo en contra de los intelectuales y periodistas críticos, disidentes, insumisos, es la constante, a tal grado que semana anterior unos setecientos publicaron desplegado llamándolo a la mesura, la prudencia, la frialdad de las neuronas y en todo el caso, el amor al prójimo y al próximo.
Incluso, ahora mismo tiene en el banquillo a sus antecesores Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto para ser llevados a un proceso penal, como nunca antes en la historia, ni siquiera vaya con Porfirio Díaz Mori ni tampoco con Plutarco Elías Calles, el otro gran poderoso ex presidente de la república en la pos revolución.
BALCONES: El viejo, histórico, mítico y legendario proverbio de que “el lobo es el lobo del hombre” está por encima del “amor al próximo” mil años luz de distancia.
Y si por un lado el Presidente vive obsesionado con repetir, incluso hasta como elemento distractor, la filosofía cristiana y apostólica de amar a los demás, por el otro, sigue apretando el botón nuclear en contra, digamos, de sus detractores, casi casi como Donald Trump en Estados Unidos.
PASILLOS: Igual que con Antonio López de Santa Anna cuando se viviera “el país de un solo hombre”…
Igual, igualito como cada presidente de la república ha ejercido las facultades metaconstitucionales para hacer y deshacer…, está López Obrador.
Claro, con doble discurso, predicando el amor, ajá, pero utilizando el aparato gubernamental en contra de quienes piensan diferente.
Grave, por una sencillísima razón:
El presidente de la república es el tlatoani, el gurú, el tótem. Tiene de su lado todo el poder del mundo. En la pirámide del poder político está arriba de todos.
Y por tanto, ha de gobernar con serenidad, cordura y mesura, convocando siempre con palabras, pero más aún con hechos, a la concordia… en vez de la discordia.
VENTANAS: Lo más grave en un político, dice el emperador Adriano en el libro de Margarita Yourcenar, es llegar al poder “atrapado y sin salida” por los rencores, los odios y la venganza.
La venganza… cuando se tiene todo el poder político, económico, social, fiscal y policiaco del mundo.
Predicando “el amor al prójimo”, Jesucristo fue crucificado en el Gólgota. López Obrador está cayendo en la encuesta y el desencanto social se multiplica.
Malecón del Paseo
•“Los secretos del poder”
•El político y el reportero
•Asesinan a las fuentes
Luis Velázquez/Parte IV
EMBARCADERO: Hay una película norteamericana donde los periodistas de investigación exponen la vida y se ponen en la mira de un poderoso funcionario público… Metido en la corrupción, el político contrata a un amigo, su compañero en el ejército de Estados Unidos en Vietnam, como pistolero a sueldo y va matando a sus enemigos y adversarios… Y de pronto, el gatillo es enfocado a un reportero incómodo, quien con todo y que son amigos, lo investiga, pues si son amigos, “más amigo es de la verdad”…
ROMPEOLAS: Se llama “Los secretos del poder”, interpretada por Russell Crowe y Rachel McAdams como reporteros y Ben Affleck como el poderoso Ministro de Estado… De por medio está la venta de equipo bélico al gobierno y en donde el político se vuelve socio, aliado y cómplice… En juego está adueñarse del cien por ciento de las ventas en una carrera militar sin límite como se estila en las grandes jugadas empresariales del mundo…
ASTILLEROS: La ambición sin límites por el dinero y el enriquecimiento fácil origina que una parte de los empresarios bélicos vigilen al Ministro… Y le filtran una mujer guapísima como secretaria y quien a los tres meses de trabajar a su lado y dada su inteligencia, conocimiento y habilidad se informa de todo y hasta participa en las decisiones, luego de hacerse amante del político… Pero en realidad, lo espía y transmite la información a los otros socios… Un día, cuando el Ministro descubre la doble identidad de la chica ordena a su gatillero que la asesine y la matan en el Metro cuando espera abordar el tren…
ESCOLLERAS: Russell Crowe es el reportero experimentado con múltiples relaciones en el bajo y el alto mundo de la política… Y la investigación comienza… Y la directora del periódico, una mujer, le asigna a una novel reportera, Rachel Mc Adams, llena de enjundia y de fuego volcánico por ser y ganar un espacio en portada… Y hacen buena pareja reporteril, ella, con mucha, muchísima humildad al lado del maestro, y al mismo tiempo, con mucha independencia y libertad… El político sabe que lo espían… Y como el viejo reportero rastrea pistas en el bajo mundo, el político ordena a su sicario que siga matando a sus fuentes informativas… De pronto, han asesinado a cuatro de sus fuentes…
PLAZOLETA: El par de reporteros se mantiene firme… Además, con la firmeza de la directora, obsesionada con ganar las noticias y posicionar al periódico, asumiendo los riesgos… La directora exige pruebas y pruebas documentales y testimoniales… Y entre ambos reporteros las van consiguiendo hasta amacizar la información… Incluso, con mayor eficacia que la policía y la que, caray, hasta amenaza al periódico con intervenir sus documentos… Hacia el final negocian y las partes trabajan juntas, mejor dicho, la policía protege al par de periodistas empeñadas las partes en descubrir la verdad…
PALMERAS: El político queda acorralado y en la desesperación por salvarse, ordena al pistolero asesinar al reportero, Russell Crowe, y quien de plano lo enfrenta en su despacho, y hacia donde lo va siguiendo el sicario… Pero la policía está avisada y llega a tiempo… Y salva al reportero y detiene al político acusado de homicida intelectual de las cuatro víctimas… Es la una de la mañana en la redacción del periódico, cuando el par de reporteros escriben y pulen y vuelven a pulir el texto del gran reportaje estremecedor de las 8 columnas del día siguiente…
