sábado, mayo 9, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•Rastros de Salma Hayek

•“Mujer que mira lejos”

•De Veracruz a E.U. y París

Luis Velázquez

19 de agosto de 2020

UNO. Rastros de Salma Hayek

Antes de probar suerte en Los Angeles y antes, mucho antes, de vivir en París casada con uno de los 9 hombres más ricos de Europa, la actriz Salma Hayek, nacida en Coatzacoalcos, filmó par de películas estelares en México.

Una, “El callejón de los milagros”, con guión del escritor y cronista, Vicente Leñero.

Y la otra, “El coronel no tiene quien le escriba”, filmada en Chacaltianguis con Fernando Luján, basada en una novela de Gabriel García Márquez, la novela, incluso, que más amaba porque retrata un tiempo singular del Gabo cuando “era feliz e indocumentado”.

DOS. La cortesana bonita

En las dos películas, Salma Hayek interpreta a una prostituta.

Ferozmente bella, en la película “El callejón de los milagros” hace debut estelar y por la puerta grande del cine, actuando, entre otros, al lado del jarocho Ernesto Gómez Cruz, su gran debut en la película “Los caifanes”, con Óscar Chávez, El caifán mayor, Julissa y Enrique Álvarez Félix, el hijo de María Félix.

Salma impacta y avasalla con su belleza. La mirada desafiante, altiva, gallarda, casi casi como la de María Félix. El cuerpo delgado y moldeable. Gran actuación.

Igual, igualito que en el filme “El coronel no tiene quien le escriba”.

TRES. “Mujer que mira lejos”

Oportunidad de oro en Televisa para filmar telenovelas, de pronto, renunció a un contrato jugoso con Emilio Azcárraga Jean, quemó sus naves en el país y se trasladó a vivir a Los Angeles, Hollywood, el sueño de los artistas del mundo.

Dijo entonces Azcárraga Jean: “Es una mujer que mira lejos”.

Y dejó la comodidad de la aldea mexicana para jugar en las grandes ligas.

Fue una activista migratoria. Ella misma reveló que desfiló ene número de veces con los paisanos de México y América Latina reclamando una oportunidad laboral.

CUATRO. Productoras cinematográficas

Se mantuvo firme, inalterable, en la lucha.

Igual, digamos, que otras actrices, entre ellas, Ana de la Reguera, Adriana Fonseca y Martha Higareda, las cuatro con una característica singular que bastante, mucho, las engrandece.

El cuarteto es de baja estatura. Pero con dimensiones insólitas, descomunales, para abrirse paso y estar y ser.

Las 4, por ejemplo, dejaron la provincia nacional y partieron atrás del sueño donde se conservan vigentes.

Salma, quizá, la más exitosa, aun cuando, y por ahora, también Ana de la Reguera y Martha Higareda, igual que Diego Luna y Gael García Bernal, son productoras cinematográficas.

CINCO. “El callejón de los milagros”

Salma tuvo la oportunidad de debutar en plan estelar en “El callejón de los milagros”, basada en la novela de Naguib Mahfous, Premio Nobel de Literatura, interpretando a una chica sencilla y modesta de un barrio popular que termina como cortesana, y aceptó el desafío, sin miedos ni temores, vida ficcional que es y fue.

Y se adueña de la película por encima, incluso, de otras estrellas del cine que ya eran y son, como Ernesto Gómez Cruz, María Rojo, Bruno Bichir y David Giménez Cacho.

SEIS. Grandeza humana

La historia fílmica y su vida son impresionantes en Salma Hayek. Vive entre México, Los Angeles y París. En París vive en un castillo donde, incluso, tiene un zoológico.

Una vida de ensueño y que sin componendas ni trastupijes políticos, alcanzó la plenitud.

Se agarró a trompadas con la vida. Luchó, inderrotable. Siempre un paso adelante. Siempre mirando lejos. Sin que los días difíciles y duros la doblaran.

He ahí su grandeza humana y la firmeza de su vida.


Expediente 2020
El góber ocurrente
Luis Velázquez
19 de agosto de 2020

De acuerdo con la historia, muchas veces las neuronas, la experiencia, el fogueo, la sensibilidad social y la formación humana y académica de los políticos apenas, apenitas alcanzan para las ocurrencias. Pedro Aspe, secretario de Hacienda y Crédito Público con Carlos Salinas, les llamaba ocurrencias geniales.
Por ejemplo, la penúltima del góber de Veracruz de tomar un machete, endilgarse una playera roja, el color oficial del PRI, y con su secretario General de Gobierno y su Cartel de Reporteros, cortar el monte en el patio trasero de la secretaría de Educación.
Quizá, deseó así copiar a Ernesto Che Guevara cuando en Cuba tomaba el machete el fin de semana y se iba con su equipo de gobierno, gabinete legal y ampliado, a cortar caña, tiempo aquel cuando Fidel Castro soñó con moler diez mil toneladas de caña en una zafra fracasando en el intento.
La ocurrencia extravagante más grande en la historia la cuenta Suetonio, en el libro «Los doce Césares», donde retrata a Calígula en la locura del poder ordenando a los soldados tapizaran los pisos del palacio con monedas y se quitaba las sandalias y con ojos extraviados, casi casi en viaje esotérico, brincoteaba encima de las monedas como un loquito para sentir, decía, la buena vibra y el mejor karma del dinero entrando por los talones.
Ocurrencia igual, pero digamos, con sabor azteca, la cultura prehispánica en su más alto decibel, cuando Antonio López de Santa Anna perdiera la pata en la guerra contra los norteamericanos en Tampico y la sepultara con honores militares.
Su otra ocurrencia, claro, cuando se aburría de gobernar Veracruz que 3 veces fue jefe del Poder Ejecutivo Estatal, nombraba un interino, elegía a una mulata sabrosa de talle juncal y se iba de pueblo en pueblo a apostar a los gallos en su honor, bailar y extasiarse en el cuerpo de la virgen y doncella en turno en las horas de la madrugaba, bien borracho, bendito Dios.
Ocurrencias geniales las de Miguel Hidalgo y José María Morelos cuando en las noches de la guerra de Independencia paseaban en medio del campamento para elegir a la mujercita que los acompañara esa noche en su catre o petate.
Ocurrencia siniestra, sórdida y sombría del dictador Porfirio Díaz Mori de ofrecer «Pan o palo» a los disidentes, contestatarios, enemigos y adversarios.
Cuitláhuac García, en las grandes ligas de la política mundial.
¡Hosanna, hosanna!

OCURRENCIAS DE GOBERNADORES

Algunos ex gobernadores de Veracruz también alcanzaron la sublimidad con ocurrencias.
Agustín Silvestre Acosta Lagunes, por ejemplo, cuando viajaba del palacio a su casa en el frac. Las Animas, de Xalapa, en la camioneta oficial, blindada, y miraba a un agente de Tránsito comiendo una torta sabrosa sobre una banqueta en una calle, se bajaba de la unidad móvil y le ponía tremenda regañiza, porque concebía que tal era su obligación como gobernador, garante del orden y la disciplina institucional de los servidores públicos.
Ocurrencia sensacional de Fidel Herrera Beltrán de trepar al avión oficial para viajar a Cuba y además de comer mariscos a la orilla del Golfo de México, consultar a las santeras para que le adivinaran su suerte en los días siguientes.
La ocurrencia de Miguel Alemán Velasco de exclamar que «no era bombero» para estar en el incendio del mercado popular en la ciudad de Veracruz donde murieron veintinueve personas y un número incalculable de changarros y locales quedó consumido por el fuego, a tono con aquella, la primera del sexenio, de cuando refutara a los críticos que «no había sido contratado para semental» porque le cuestionaban la edad.
Incluso, y ante ellos, quizá la ocurrencia de Javier Duarte de asegurar que en medio del tiradero de cadáveres en Veracruz «no pasaba nada» significó un sencillo chascarrillo neurológico.
Ocurrencia la de Patricio Chirinos Calero cuando parte del sexenio se la pasó en Los Pinos cogobernando con su amigo Carlos Salinas y Porfirio Muñoz Ledo, ex de todo menos de presidente de la república, le acuñó el apodo de «La ardilla».
Ocurrencia, en todo caso, amor de padre y/o «el orgullo de mi nepotismo» de Miguel Ángel Yunes Linares de lanzar a su primogénito de candidato a gobernador.
Ocurrencias de los políticos, entonces, toda la vida.
Y por eso mismo, Cuitláhuac tomando el machete para cortar el monte solo entró a las grandes ligas que más ocurrencias, por cierto, ha tenido, digamos, como vaso comunicante, característica singular del estilo personal de ejercer el poder en la izquierda.

LOS LÍMITES DE LAS NEURONAS…

Otras ocurrencias del góber jarocho de López Obrador:
Una. Confesar al mundo que era un góber fifí y sabadaba. Ahora, el góber machetero.
Dos. Revelar al mundo su gusto, dicha y felicidad como feligrés del Palacio de la Salsa.
Tres. Lanzar en el facebook foto estrujante donde unos amiguitos y una chica aparecen con trajes de noche, con moñito, y fumando puro, como los juniors de la colonia Macuiltépetl, de Xalapa.
Cuatro. Pedir a la senadora Gloria Sánchez asegurar en el Congreso de la Unión que en Veracruz había una conspiración mediática en su contra.
Cinco. Contratar anuncios espectaculares donde unos presuntos vecinos pero sin firmar, le dan las gracias por la obra pública.
Seis. Asegurar que los conservadores, emisarios del pasado, neoliberales, de Veracruz, lo quieren derrocar y derrotar en las elecciones de alcaldes y diputados el año entrante.
Siete. Proclamar que «por el bien de México» varios gobernadores integraron un grupo de choque para defender al Señor Presidente.
Ocho. La ocurrencia repetitiva de estar declarando que ya identificaron a los asesinos físicos e intelectuales de tal o cual atentado y que pronto, pronto, pronto, «antes de que el gallito cante tres veces», serán detenidos.
Nueve. El odio irracional, fuera de control, desbordado, en contra del ex Fiscal, Jorge Wínckler Ortiz, contra quien se demoró nueve meses para tumbarlo en tanto van casi doce meses de que Wínckler sigue prófugo de la justicia, sin que el aparato de seguridad pública lo pueda detener, y lo que significa el hazmerreír total.
Por eso, agarrar el machetito con el riesgo de terminar con las manos ampolladas, quizá, expresa el estado neurológico y emocional del góber. De hecho y derecho, su estilo personal de gobernar, pues hasta ahí llegan las neuronas.
Cuitláhuac chapea y en Veracruz las cosas van y están mal, muy mal, por ejemplo, el tiradero de cadáveres y de impunidad igual, igualito, o peor, que con Javier Duarte.
Por un lado, el pesimismo de una población cada vez más desencantada, y por el otro, la jovialidad machetera del gobernador número 78 de Veracruz.
El mejor regalo para Cuitláhuac en su cumpleaños es una moruna…


Barandal

•Grandes luchas sociales

•El Veracruz jodido

•Estado rico, gente pobre

Luis Velázquez

19 de agosto de 2020

ESCALERAS: Hay luchas sociales que nunca parecen terminar. Entre otras, las siguientes. 1) La despenalización del aborto. 2) Los desaparecidos. 3) Los feminicidios. 4) Las fosas clandestinas. 5) La alianza de políticos, jefes policiacos, policías y carteles. 6) El desempleo con una errática política económica. 7) La baja calidad educativa. 8) La pésima calidad de salud. 9) La inseguridad. 10) La impunidad. Y 11), el pobre, pobrísimo desarrollo humano de los habitantes de Veracruz.

Son asuntos pendientes. Legendarios, históricos, míticos.

PASAMANOS: La miseria y la pobreza sirven como “carne de cañón” en cada uno de los comicios.

Los candidatos a un cargo de elección popular los usan para “rasgarse las vestiduras” y vender la esperanza burda y barata de un mundo mejor cuando ellos asciendan al poder.

Por eso, y luego de 78 gobernadores que han ocupado la silla embrujada del palacio de Xalapa, 6 de los 8 millones de habitantes en la jodidez total y absoluta.

Un estado rico y pródigo en recursos naturales, pero habitada por familias precarias, “Los olvidados de Dios” como les llamara Luis Buñuel en su película clásica filmada en México.

CORREDORES: En cada proceso electoral, tanto los candidatos a la gubernatura como a las presidencias municipales y diputaciones locales y federales “ofrecen las perlas de la virgen” a los jodidos.

Y el tiempo constitucional termina y de cualquier manera, la mayoría sigue igual, bajo la regla universal de que pobre eres, pobre serás y pobre morirás.

Y ni modo, es el destino familiar y colectivo.

Desde luego, en cada tiempo de gobierno hay programas sociales y que más bien sirven “para tapar el ojo al macho” porque habitúan a la gente a extender la mano para recibir el óbolo, pero nunca les enseñan a pescar.

BALCONES: Por eso, la lucha social continúa.

Encima de los graves pendientes está la pésima calidad de vida. La terrible y espantosa desigualdad económica que lleva a la disparidad social, educativa, de salud y de seguridad pública y procuración de justicia.

Pero otros pendientes también flagelan. El tiradero de cadáveres y de impunidad. Los desaparecidos. Las fosas clandestinas.

Heroica, sublime, que llena de ternura el corazón, la lucha para despenalizar el aborto, cuando, caray, cada mujer ha de ejercer su libertad para decidir sobre su cuerpo sin estar sujeta a las órdenes, primero, familiares, y segundo, de la iglesia, y tercero, de las conciencias VIP.

PASILLOS: Terrible y angustiante que Veracruz ocupe el primer lugar nacional con adolescentes embarazadas. Y más duro que también seamos uno de los primeros lugares nacionales en abortos. Y abortos clandestinos. En el mejor de los casos, si hay dinerito de por medio, en una clínica local o en la Ciudad de México. Incluso, en Estados Unidos, las familias pudientes.

VENTANAS: Dramático el caso de las cientos de madres de familia que muchos años después, desde el año 2011, el primero de Javier Duarte, todavía hoy con MORENA en el poder sexenal, continúan buscando a sus hijos y parientes desaparecidos.

Inverosímil, inconcebible, cuando los militantes de la izquierda abanderan la defensa de los derechos humanos en el mundo.

Y aun cuando desde la mañanera juran y perjuran que nunca como ahora tanto apoyo oficial para los familiares con desaparecidos, la realidad es que los plantones, marchas e inconformidad social siguen, y a cada rato, incluso, con plantones en el zócalo de la Ciudad de México, y que también incluye la lucha contra los feminicidios.


Malecón del Paseo

•Bullying escolar

•Filme terrorífico

•Venganza de los buenos

Luis Velázquez

19 de agosto de 2020

EMBARCADERO: Hay una película terrorífica sobre el bullying escolar… La pasan en Megacable… Se llama Abominación… Los chicos cursan el bachillerato… Un grupo está integrado por los muchachos, hombres y mujeres, malos, digamos… Peleoneros, creídos, soberbios, petulantes, dueños del día y de la noche y del destino humano… Y otro grupo son los chicos dóciles, sencillos, débiles, frágiles, estudiosos, aplicados, deportistas… Los chicos malos se van contra los buenos… Todos los días les hacen bullying… Los humillan, vejan, exhiben, denuestan, se burlan y se ríen… Las chicas malas contra las chicas buenas… Los chicos malos contra los chicos buenos…

ROMPEOLAS: Los malos son estudiantes fornidos, altos, fuertes, que llegan en automóviles deportivos a la escuela… Los buenos son bajitos de estatura, delgaditos, inofensivos, incapaces “de romper un plato”… Llegan a pie y en autobús y en bicicletas a las escuelas… En el campo deportivo echan montón los malos a los buenos y los golpean y agarran a patadas… Y hasta el entrenador les tiene miedo… Entonces, se aproxima una fiesta estudiantil y los buenos deciden aprovechar la coyuntura para ajustar cuentas y vengarse…

ASTILLEROS: Los buenos se alistan… Todos piden dinerito extra a sus padres… Y juntan el dinero… Y compran armas… Incluso hasta ametralladoras… Y entrenan los fines de semana, primero, y luego, todos los días, en las tardes, en campos de tiro… Incluso, hasta las mujeres… El rencor y el odio y el deseo de venganza de todos ellos, en su más alto decibel… El día de la fiesta, uno de ellos, el chico bueno más flaquito, más delgado, más indefenso, deja carta a sus padres… “A partir de mañana temprano me odiarán… Pero ni modo… Ustedes nunca me hicieron caso”…

ESCOLLERAS: Llega la noche de la fiesta… Los chicos malos comienzan a beber y a sobajar a los demás… Incluso hasta bajan las novias a los chicos buenos… Entonces, y como es una fiesta de disfraces, aparecen los chicos buenos, la secta que integraron para la venganza… Unas chicas buenas se apoderan de la dotación y reparto del alcohol y mezclan el licor con una pócima para dormir a todos… Y cuando quedan dormidos, los atan con cadenas y cuando despiertan, la sorpresa… Pero entonces, inicia la peor noche de la vida escolar…

PLAZOLETA: Enmascarados los chicos buenos, empiezan a torturar a uno por uno a los chicos malos, hombres y mujeres, a quienes han quitado la escafandra para ubicarlos… Por ejemplo, obligan a un chico a cortar los dedos a una mujer… Disparan en las piernas a otros para inutilizarlos… Agarran a martillazos a otros más… Los malos están aterrorizados. De pronto, se quedaron sin humos de soberbia y prepotencia… Se vuelven unos angelitos de la pureza… Pero los buenos continúan con su aquelarre y masacre… Y empiezan a matar a los malos… Un chico malo pide que se quiten la máscara… “¡No sean cobardes!” les gritonea… “Cobardes ustedes, les dicen, que nos hacían bulliyng”…

PALMERAS: Los buenos se quitan la máscara y todos quedan sorprendidos… Pero siguen con el ajuste de cuentas… Matan a otros más… La venganza, pues, sórdida y siniestra, de las víctimas… Filme, lo insólito: una chica buena dice que ya se desfogó y anuncia que se va del lugar, pero antes mata al jefe de los buenos y a ella la mata otro y el otro a otro, y el bullying causa peores destrozos… Unos malos sobreviven… Los buenos, todos se matan entre sí… Sus mentes, atrofiadas por tanto maltrato de los compañeros…

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