sábado, mayo 9, 2026

Columnas Luis Velázquez

Escenarios

•Que nunca resucite el PRI

•Sueño de Damián Alcázar

•Renunció a curul de MORENA

Luis Velázquez

17 de agosto de 2020

UNO. “La ley de Herodes”

Damián Alcázar ha filmado unas setenta películas. 4 años laboró en la Universidad Veracruzana en el área del teatro. Otros 4 años en Guanajuato. Otros 4 años en Bellas Artes.

Damián dice que su mejor filme es “La ley de Herodes”, donde interpreta a un presidente municipal de una región indígena y en donde reforma la Constitución para hacer y deshacer, y entre otras cositas, aumentar los impuestos hasta a un prostíbulo de mala muerte.

DOS. “Ojalá y nunca resucite el PRI”

Alguna vez le propusieron la diputación federal por dedazo y a nombre del Obradorismo, pues es un fans de Andrés Manuel López Obrador, igual, digamos, que sus amigos actores, Héctor Bonilla y Joaquín Cosío.

Luego de varias presiones terminó aceptando. Pero cuando una y otra vez asistió al Congreso de la Unión se desencantó cuando miraba asombrado que sus homólogos, incluidos los diputados jóvenes, toda una promesa política, votaban por dedazo acatando órdenes superiores.

Fue entrevistado en un programa de TV Imagen y dijo: “Ojalá que el PRI… nunca resucite”.

TRES. Peña Nieto hundió al PRI

El partido tricolor, aseguró, hizo muchísimo daño al país. Citó como referencia la corrupción insólita.

Incluso, dijo, la población electoral le dio nueva oportunidad con Enrique Peña Nieto luego de las derrotas infligidas por Vicente Fox y Felipe Calderón, y el PRI la desperdició.

Perdió la presidencia de la república a mediados del año 2018 cuando López Obrador fue el candidato de la izquierda.

Incluso, igual que Vicente Fox, en el programa televisivo, Damián golpeó el suelo con los zapatos para dar fuerza expresiva a su deseo apocalíptico de que el PRI nunca resucite.

CUATRO. Damián y Cuitláhuac

Damián lo dijo ahora cuando de aquí a mediados del año entrante, 6 de julio del 2021, habrá elección de quince gobernadores y de los quinientos diputados federales, y en el caso de Veracruz, de los doscientos doce presidentes municipales y cincuenta legisladores locales.

Entre paréntesis, ha de recordarse que un día, cuando Damián estaba en Xalapa, ciudad que suele visitar con regularidad, el góber lo invitó a palacio y Cuitláhuac García anunció que habían acordado programas sociales estelares para Veracruz.

El tiempo ha transcurrido, quizá más de un año, y nada de nada.

CINCO. Renunció a curul federal

Damián renunció a la curul federal porque confirmó que no era lo suyo, con todo y que el nuevo gobierno lo ungió por dedazo.

En el filme “La ley de Herodes”, elegido diputado por dedazo inició el discurso de la siguiente manera:

“Llego a la curul con las manos manchadas de sangre. Pero a mucha honra, porque maté a un traidor a la patria”.

SEIS. El paraíso socialista

Los deseos de Damián para que el tricolor nunca resucite encarnan en una población electoral cada vez renuente.

Durante más de ochenta años establecieron lo que el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, denominó “La dictadura perfecta” dejando un país donde 6 de cada 10 habitantes están en la miseria, la pobreza y la jodidez en tanto doscientas familias son dueñas de más del 60 por ciento de la riqueza nacional.

Doce años el PAN controló la presidencia de la república, y ahora el turno es de la izquierda, con MORENA, el paraíso socialista soñado… que soñar nada cuesta decía aquel.


Expediente 2020

Los hijos del coronavirus

Luis Velázquez

17 de agosto de 2020

La alerta roja está en el tendedero público. Uno de los recuerdos del coronavirus será que hacia fin de año y el siguiente el número de embarazos se multiplicará en el país. Todo, por el confinamiento. Las pasiones desatadas por tanto encierro. En adultos y jóvenes. Y hasta menores de edad.

El reporte oficial es de unos 146 mil embarazos. Se ignora la encuesta a mano alzada para determinar el número. Pero sin duda, y como siempre ocurre, son mucho más.

Bastaría referir el exitazo con los table-dance a domicilio y virtuales y la venta insólita de juguetes sexuales.

Además, los Super Saturday de los jóvenes que como en Londres, en el otro extremo del mundo, y Tlacotalpan, en Veracruz, significó la liberación de los chicos para lanzarse a los antros y bares.

Los expertos dirán que se trata de una consecuencia natural. Quizá. Indicativa, no obstante, porque en la estadística hay menores de edad. Incluso, chicas de 13 y 14 años que ya esperan un bebé.

Y lo significativo, es que habrían quedado embarazadas… en casa. O en casa de las amigas.

De por sí, Veracruz, por ejemplo, en el ranking nacional. Primer lugar con adolescentes embarazadas. Primer lugar en abortos. Unos, con la comadrona. Otros, en clínicas en la Ciudad de México y hasta en Estados Unidos para salir caminando de compras en las plazas comerciales.

La vida, entonces, en el tiempo del COVID.

La enjundia y la pasión sexual en su más alto decibel.

Y ojalá, nada de inculpar a los menores ni tampoco a los jóvenes, incluso, a las parejas o disparejas mayores.

La fuerza del deseo descarrilado es inverosímil. “La primera tentación” se llaman varias películas. “El primer beso”. “El primer amor”.

Digamos, y en todo caso, y en nombre de las buenas conciencias, la gente VIP, que los embarazos se salieron de control.

Y ni modo, solo queda el aborto o empezar a tejer y destejer chambritas para esperar al bebé con toda la alegría del mundo.

A nadie, claro, se le ocurriría bautizar al niño con el nombre de Coronavirus, COVID o Pandemia.

DESTRAMPE SEXUAL

Se ignora si la educación sexual y la formación moral, religiosa digamos, significan un muro impenetrable ante el deseo.

Más todavía, ante la influencia de los amigos.

Y ante las tentaciones circunstanciales.

Y ante el sistemático acoso de las amigas en la hora estelar, digamos, hacia el final de la noche en una fiesta amical, un fin de semana, un paseíto en el yate, un destrampe piyamero.

Se ignora si las encomiendas de los padres a los hijos para mantener la sana distancia del deseo surten efecto, o por el contrario, “en la primera de cambios”, los muros quedan desmoronados.

En la antigüedad era famoso el cinturón de seguridad para las mujeres, pero así era destruido, pulverizado, hecho añicos.

El gran destrampe sexual, por ejemplo, hacia la mitad del siglo pasado, el tiempo de los hippies, con la faldita quince centímetros arriba de las rodillas femeninas, el pelo largo, el alcohol y la droga y el intercambio de parejas, los tríos, los cuartetos. Atracones de semanas, meses.

Aquel oleaje pasó de moda. Como la mayoría de las modas. Pero el deseo sexual es perpetuo y sigue reproduciéndose en cada nueva generación. El despertar. La primera vez. Todo es nuevo. Todo quiere conocerse. Y a vivirse, con el acelerador metido hasta el fondo y un bidón de gasolina de reserva para evitar paradas en una gasolinera.

Por eso, más el acuartelamiento, el número insólito de embarazos en el país anunciados por los expertos.

Todo, digamos, lo previeron. O lo quisieron prevenir. Menos contagios. Menos muertos. Cubre-bocas. Careta. Gel. Sana distancia. Encerrarse en casa.

Menos, el deseo sexual fue contemplado en la posibilidad.

Moraleja: todo enclaustramiento despierta a la pantera y al tigre dormidos. El sexo, como un pulpo que avasalla a todos por igual.

CADA QUIEN SU EMBARAZO

Ojalá, como dicen en MORENA, “por el bien de todos”, las parejas y sus padres sean felices con el bebé que esperan.

Habrá quienes, claro, se vayan al aborto, incluso, clandestino. Cada quien, pues, su embarazo.

Es más, en el tendedero público habrá nombres ya para los niños.

Por ejemplo, y a tono con la época, digamos, con el programa “La Voz”, si es niño bien podría llamarse Christian, por Nodal, o Ricardo, por Montaner. Y si niña, Belinda o María José. Incluso, para recordar siempre al primer presidente de la república de la izquierda en el siglo XXI, Andrés Manuel. De cariño le llamarían “El pejecito”. O si vamos más allá, Claudia, por Sheinbaum, la inminente candidata presidencial de López Obrador, ajá.

El niño, claro, traerá un cubre-bocas en la axila. Acaso una careta. Hay tapabocas con el retrato de López Obrador y que un artesano produce en la ciudad de Veracruz y los vende, con mucho éxito, por cierto, digamos, como la venta virtual de pambazos en Xalapa.

Tal cual, a mirar con optimismo la vida. Ya se sabe, por ahora, pecado mortal el aborto. Y si en un descuido un cristero aparece y denuncia al médico, entonces, el doctor y la chica que aborte y su pareja pararían en la cárcel en un Veracruz donde la Fiscalía General tiene abiertas ciento cincuenta y nueve carpetas de investigación contra madres abortistas para, caray, insólito, inadmisible, llevarlas a la cárcel.

Los hijos del deseo y el placer estarán por nacer. Serán también los hijos del coronavirus.


Barandal

•Clases en línea

•Dudosa calidad

•La SEV, politizada

Luis Velázquez

17 de agosto de 2020

ESCALERAS: Iniciará el nuevo ciclo pedagógico en la secretaría de Educación de Veracruz, SEV. Será, igual como antes, en línea. El COVID se ha recrudecido, días, por ejemplo, cuando se han registrado ochenta muertos de manera oficial.

Las clases serán a través de medios digitales, la radio, la televisión comercial y TV Más.

Los alumnos de las regiones rurales e indígenas recibirán los Cuadernillos de la SEV para que los chicos, orientados por los maestros, puedan estudiar, sin arriesgarse a perder el semestre.

A primera vista, se antoja una desigualdad educativa y social.

PASAMANOS: Por ejemplo, encerrados en sus casas, familias con 3 y 4 hijos, únicamente tienen una televisión, y por añadidura, la vida se complica para que los 3 y 4 hijos reciban las clases con oportunidad.

También, si acaso, la familia solo cuenta con una computadora y como las clases son en la mañana, entonces, el mundo se complica.

Y ni modo de extender la mano a Bill Gates para un donativo cuantioso de computadoras pues el mundo está despedazado con la recesión.

CORREDORES: De por sí, Veracruz, en el sótano de la calidad educativa nacional.

En el sexenio de Javier Duarte, el titular de la SEV, Adolfo Mota Hernández, era dichoso y feliz porque Veracruz tenía el primer lugar nacional en bailable regional con “La Bamba” y “El querreque”.

Ahora, el titular de la SEV de MORENA es feliz porque integró su orquesta sinfónica de salsa y formó un sindicato en una secretaría donde había, parece, unos 18, 19, quizá como un sindicato de choque, tipo, por ejemplo, la CNTE, Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y en donde militara y saliera entrepiernas.

BALCONES: Adolfo Mota, igual que el profe Zenyazen Escobar, soñó con lograr desde la SEV la candidatura a gobernador.

Su estrategia era pasar de la SEV a la Rectoría de la Universidad Veracruzana para aglutinar grupos estudiantiles a su alrededor como Manuel Carbonell de la Hoz en el sexenio de Rafael Murillo Vidal, y de ahí a la nominación priista.

En Zenyazen, aseguran sus biógrafos, late el mismo sueño y lo busca, por ahora, en abierta rivalidad con el secretario General de Gobierno, Éric Cisneros Burgos.

Mientras, la calidad educativa, en el pantano y el estercolero. Digamos, en gerundio, es decir, planeando y planeando.

PASILLOS: Se entiende: en todos los tiempos, la desigualdad social, económica y educativa, entre otros rubros, es legendaria, histórica, mítica y real.

Y ni modo que Zenyazen tenga una varita mágica para rescatar la educación y alcanzar el prestigio obtenido en los tiempos de Enrique Rébsamen, Enrique Laubscher, Rafael Delgado y Carlos A. Carrillo, entre otros educadores de nombre y prestigio, incluso, continental.

Menos, en el tiempo atroz y cruel de la pandemia.

Pero con todo, alguna salida educativa existirá, todavía sin explorar en la SEV.

VENTANAS: Los niños de las regiones indígenas y rurales están en una desventaja insólita, descomunal.

La fama pública, por ejemplo, de que en tiempos normales, sin COVID, los menores quedan dormidos en el pupitre en el salón de clases por la anemia recrudecida.

Segundo, la fama pública de que los maestros, tolerados por la SEV, llegan a trabajar el día martes y se retiran el jueves y solo imparten clases de 9 a 12 horas con media hora de recreo.

Y tercero, la actitud de los maestros atemorizados por el oleaje de violencia. Bastaría recordar que en Soledad Atzompa, en la sierra de Zongolica, seis malandros fueron linchados y quemados vivos acusados de secuestrar profesores.


Malecón del Paseo

•Ramalazo del COVID a mujeres
•Están más sensibles
•Carga pesada del hogar

Luis Velázquez
17 de agosto de 2020


EMBARCADERO:
El coronavirus está pegando duro, tupido y peor a la población femenina… Entre otras circunstancias, por las siguientes… 1) El prolongado y traumático encierro en casa (vamos en el sexto mes) las ha vuelto mucho más sensibles… Y por cualquier cosita, se vulneran y hasta terminan en el llanto… Cada vez, sienten los días y noches más largos, incluso, caminando sobre un sendero lleno de espinas y cardos y sin gente… Ni una palomita volando en el cielo o una gaviota dando vueltas sobre el Golfo de México… Simple y llanamente, les ha costado demasiado adaptarse al cambio… Más, porque llevan la carga pesada del hogar… La pareja, los hijos, los padres ancianos… Peor cuando la secretaría de Salud y la Organización Mundial de la Salud aseguran que el COVID va pa´largo y se corre el riesgo de que permanezca siempre… Canijo, deplorable, por ejemplo, que el resto de la vida andemos con tapabocas, caretas, gel y sana distancia…

ROMPEOLAS: 2) Entre las amigas se consuelan… La mayoría anda así… Basta mirar una película, una serie, un mensaje en el whatsapp, una plática virtual, para que de pronto, el dolor, el sufrimiento, el desconsuelo, la soledad, el llanto… Y aun cuando reconocen que ningún pendiente familiar o social tienen ni les preocupa y menos que estén enfermas, la pandemia las ha vuelto demasiado sensibles… Un abrazo de pronto con un familiar, una amiga a la que dejaron de ver desde hace 5 meses, por ejemplo, es suficiente para soltarse en llanto…

ASTILLEROS: 3) El sicólogo del barrio dice que las hormonas les están pegando duro y tupido… Y alterando, más, mucho, que a los hombres… Claro, nunca debe olvidarse que las mujeres son mejores que los hombres… Más inteligentes y talentosas, más firmes y consistentes en los objetivos, más serenas y cerebrales, más capaces y creativas y productivas, más leales, más entregadas a una causa familiar, social y religiosa, por ejemplo… Pero el COVID es canijo… Quizá por el enclaustramiento… Acaso por la falta de convivencia amical… Quizá por la soledad inherente… Acaso porque están rodeadas de la pareja, por ejemplo, de los hijos, de los hermanos, de los padres, pero al mismo tiempo, vaya paradoja, se sienten solas…

ESCOLLERAS: 4) Con todo, la población femenina sigue empujando la carreta, aunque sea, digamos, una carreta destartalada que destartalada está, de por sí, la vida, la esperanza y la economía… Y es que con todo y los vientos huracanados en contra, las mujeres son altamente responsables… Y siguen luchando… Por ejemplo, la atención diaria a los hijos y la pareja y/o a la familia… Con todo y COVID, todos han de desayunar, comer y cenar, y hacer limpieza en casa y tener la ropita lavada y planchada… Y continuar laborando en casa a través del Internet, ahora cuando la mitad del mundo y la otra mitad están en línea…

PLAZOLETA: 5) Dos, tres, cuatro caras de las mujeres en un día… A, la lucha contra las hormonas… B, la lucha contra la sensibilidad que las hunde en el abismo social… C, cumplir la tarea laboral… Y D, cumplir la faena familiar… De hecho y derecho, unas heroínas admirables, respetables, íntegras, para sobreponerse a sí mismos y ganar la batalla todos los días y noches… Las primeras en levantarse para preparar el desayunito y las últimas en acostarse para dejar todo limpiecito y ordenado… Más peor cuando, caray, el machismo se presenta en casa en alguna forma… Por ejemplo, los hombres que para nada se acomiden, incapaces de tender las camas, regar las plantas, jugar con los niños y hacer la tarea con ellos, ir de compras a la plaza comercial y el mercado, pasear al perrito, platicar con la señora…

PALMERAS: Las mujeres andan tan sensibles que se antoja una política de Estado, un gran programa social para levantar el vuelo… Duro, grave, será que se apabullen y descarrilen por completo… Entonces, el fin del mundo, el Día D, el Waterloo en los hogares… Hora, entonces, de que los hombres miren alrededor y asuman otra postura… Simple y llanamente, como dice aquel, «por el bien de todos»…

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