sábado, mayo 9, 2026

Columnas luis Velázquez

Escenarios

•Misa por la tele

•Se necesita mucha fe

•Milagros de la fe

Luis Velázquez

UNO. Misa por televisión

Se necesita fe, mucha fe, para sentarse una hora frente a la televisión únicamente para escuchar misa.

Y escuchar misa rezando y levantando los brazos y extendiendo las manos a la hora del padrenuestro.

Misa, ya por el canal televiso local, con el obispo de la diócesis. Desde Miami. O desde el Vaticano con el Papa.

Los feligreses así resultan admirables y admirados. Más, cuando la fe se ha perdido porque Dios anda muy ocupado en otras latitudes geográficas y a uno lo tiene y mantiene en el desamparo.

DOS. Whatsapp para hacer el bien

Más fe se requiere cuando, por ejemplo, escuchando misa los feligreses se integran en el whatsapp y se envían correítos llenos de dicha, paz, felicidad y tranquilidad.

El domingo anterior, por ejemplo, varias señoras se retransmitían un correo donde informaban de la muerte de una señora jarocha de unos cuarenta, 45 años en Nueva York, quien falleciera del coronavirus y dejara una niña de 5 años, y quien necesitaba una familia generosa que la adoptara.

Si la conoces y/o conoces a su familia, porfis, avisen, decía el correíto hacia el final de la frase.

TRES. Búsqueda de personas

El otro domingo mientras escuchaban misa las feligreses se enviaban una foto en el whatsapp de una señora de unos sesenta años, en bata, sentada en la banca de un parque, con la mirada perdida, perdida ella porque padece Alzheimer.

“Avisen a la familia… si la conocen”, decía el epígrafe.

Milagro de Dios, digamos, antes de que la misa terminara, en el whatsapp ya tenían la respuesta de un familiar que la andaba buscando avisando que ya la habían recogido y estaba otra vez en casa.

CUATRO. Milagros de la fe

Este domingo, un sacerdote oficiando misa en una iglesia de Miami reveló en la homilía que el recibo de luz de los meses anteriores les había llegado por 7 mil pesos y como de hecho el templo está vacío, uno que otro feligrés, dos, máximo, sentados en cada banca en los extremos, solicitaban ayuda para juntar el dinerito.

“Lo que pueda cada quien” dijo el sacerdote.

Y entre las amigas en Veracruz juntaron unos centavitos y los depositaron en la cuenta correspondiente.

CINCO. Vivir en paz

La red de amigas son discretamente solidarias con otra amiga a quien de pronto le cayó el Alzheimer y fue confinada en un asilo, donde por fortuna la aceptaron.

Pero como la familia es de recursos limitados entre todas se fijaron una cuota mensual aceptable y entre todas juntaron los diez mil pesos para mantenerla internada.

Y cada domingo, después de escuchar misa, se van turnando para visitarla y hacerle compañía durante media hora cada una, de tal forma que ella sienta la presencia, digamos, espiritual y afectiva.

Así, dicen, están y viven con paz consigo mismas.

SEIS. La paz de adentro, la paz de afuera

En la red del whatsapp participan unas treinta señoras y tienen varios años de caminar juntas.

Unas veces, en la tarde pastelera. Otras, en la zumba. Otras, en la manualidad. Otras, en el apostolado social los sábados en una colonia popular.

Resultan admirables. Se dan tiempo y espacio para estar juntas y estar con los demás y estar con la familia

Quizá la paz interna les llegue desde algún lugar del fondo del corazón.

Ellas son felices y con eso basta, pues la paz de adentro es la paz de afuera.


Expediente 2020

El góber bendecido

Luis Velázquez

De nada, o poco, habría servido la bendición de López Obrador a su góber jarocho. Por ejemplo, con todo y buenos augurios ha incumplido promesas y esperanzas claves.

Una. Prometió bajar el índice de violencia y continúa, inderrotable.

Dos. Prometió disminuir el número de feminicidios y siguen. Y lo peor, en la impunidad.

Tres. Prometió reducir el número de secuestros y continúan. Peor aún, desde la secretaría de Seguridad Pública nacional lo festinaron cuando en realidad se trató de fuego artificial.

Cuatro. Prometió bajar el número de extorsiones y estamos en los primeros lugares nacionales.

Cinco. Prometió la purificación moral y la honestidad valiente y varios secretarios del gabinete (Salud, Educación y Seguridad Pública) bajo sospecha con las compras por dedazo y asignación.

Seis. Prometió un Veracruz lleno de concordia y en su lugar ha construido un muro de discordia por todos lados. Bastara referir que hasta las elites eclesiásticas están en contra y han tomado las calles y avenidas para expresar la inconformidad social.

Siete. Prometió aplicar la ley con (la presunta) desviación de recursos públicos estatales y federales cometidas en el yunismo y el duargazgo, y a pesar de tantas denuncias penales que se fueron acumulando en la Fiscalía General tanto en el tiempo de Jorge Wínckler Ortiz como de Verónica Hernández, ni fu ni fa.

Un solo detenido de la secretaría de Finanzas y Planeación en el penal de Pacho Viejo.

Ocho. Prometió un gobierno transparente y ha despedido a un número incalculable de funcionarios (solo en la Fiscalía General más de sesenta) y nunca, jamás, la rendición de cuentas.

La primera morenista despedida, así nada más, de pronto, cuando nadie lo esperaba, Leslie Garibo fue lanzada de la Contraloría, sin ningún pudor ni rubor ni respeto a su integridad.

Nueve. Prometió que por ninguna razón endeudaría al gobierno de Veracruz y lleva varios créditos millonarios.

Diez. Prometió a las compañías constructoras obra pública y la mayoría las ha entregado a empresas foráneas según denuncias de las cúpulas.

Once. Prometió trato digno, justo, humano, enaltecedor a los familiares de los desaparecidos buscando a los suyos y la oferta terminó en desdén y menosprecio.

Por eso, incluso, los plantones ante López Obrador en su última gira en Xalapa, Emiliano Zapata y Perote.

Entre otras tantas promesas.

UN PUEBLO DINAMITADO

La anterior filosofía política y social de gobernar y ejercer el poder ha generado una inmensa, gigantesca fisura entre las tribus de Morena en la silla embrujada del palacio y la población.

Se llama desencanto social. También, desilusión política. De igual manera, irritación popular. Coraje. Encabritamiento.

La población electoral está dinamitada. Cada vez crece el número de electores pitorreándose del góber precioso de AMLO.

Las amas de casa y las amigas en la tarde pastelera, las señoras y chicas en la zumba y en el desayuno, se envían whatsapp con el mayor número de memes burlándose del góber y que ninguna relación guardan con los líderes de los partidos políticos.

Una era de hostilidad se ha multiplicado alrededor del tlatoani jarocho y él mismo constituye el epicentro.

De hecho y derecho se trata de una vuelta al pasado priista y panista, pues entre las partes hay vasos comunicantes.

Desde la soberbia y la altivez hasta la indiferencia social.

“Aquí mando yo” exclamó la Fiscal General cuando tomara posesión como si se tratara de la dueña y la capataz de una hacienda porfirista, ex reina de la belleza en su pueblo donde se consideraba “la flor más bella del ejido”.

Las tres palabras de la frase bíblica, sin embargo, expresan la filosofía del sexenio guinda y marrón.

Yo mando. Yo gobierno. Yo ejerzo el poder. Yo soy la primera y la última palabra en todas las cosas y los hechos.

Por eso, tantas promesas incumplidas del jefe del Poder Ejecutivo Estatal.

EL INCIENSO DE AMLO LO TRAE MAREADO

Tarde o temprano, la filosofía política del góber precioso incidirá en niveles superiores, por ejemplo, en Palacio Nacional.

Semanas anteriores, el senador Ricardo Monreal envió desde un noticiero radiofónico de la Ciudad de México (Carlos Loret de Mola) un mensajito directo al corazón y las neuronas de Cuitláhuac.

Dijo, por ejemplo, que dado el estilo de gobernar en Veracruz, MORENA podría perder, perdería las elecciones de presidentes municipales, síndicos y regidores y diputados locales y federales a mediados del año 2021.

El telegramita fue directo, y aun cuando también incluyó a los mandatarios de Puebla (Miguel Barbosa) y Morelos (Cuauhtémoc Blanco), el objetivo mayor era y es Cuitláhuac, la llamada segunda fuerza electoral del país luego de la Ciudad de México.

Y si en el palacio de Xalapa fue considerado un ex abrupto de Monreal, considerado sin la mayor trascendencia, o como un pleito entre las tribus guindas, allá el góber bendecido y los suyos.

Pero si de pronto, la secretaría de Salud federal pone los dados en la mesa enumerando los estados donde se concreta la mitad de los contagiados de coronavirus en el país (Veracruz, Ciudad de México, Estado de México, Tabasco y Puebla), entonces, estamos ante un nuevo aviso en tiempo y forma.

El saldo es negativo para las cúpulas de MORENA en Veracruz. Y más porque tanto el senador como la secretaría de Salud, SS, tan cercanas a las neuronas y el corazón de López Obrador, constituyen, más miembros del gabinete legal y ampliado, un símbolo.

López Obrador, recuérdese, como muchos gobernantes encumbrados, es un político de mensajes cifrados y polisémicos y de señales y calambres.

La política necesita cemento. Y tiene que verse y tocarse. (Jan Martínez Ahrens)

Y la andanada de Monreal y la SS en contra de Cuitláhuac García significa un telegrama demoledor. Simple y llanamente, está mal. Va mal. Y nada indica que pueda enmendarse, creyendo que con tanto incienso y halago presidencial ya la libró.


Barandal

•Desencanto periodístico

•De nada sirve la denuncia

•Les vale a los políticos

Luis Velázquez

ESCALERAS: Hay mañanas como hoy cuando el reportero se pregunta si vale la pena y alcanza trascendencia social contar los hechos de cada día como son, en toda su crudeza, o si por el contrario, conviene más tirar incienso al paso de las tribus políticas.

Hay mañanas así cuando de pronto, se cree que ningún caso tiene, porque encaramados en la soberbia, el desdén y la frivolidad, los políticos ejercen el poder de espaldas a la realidad social.

PASAMANOS: Cierto, la tarea del político es gobernar y la del reportero informar. El político, por lo regular, oculta información y el diarista está obligado a rastrear los hechos hasta debajo de las piedras.

En el mejor de los casos, la información documentada en la realidad habría de servir para orientar y reorientar la vida pública, siempre atrás del bienestar social en un país donde 6 de cada diez habitantes están en la miseria y la pobreza, como el caso Veracruz donde medio millón de paisanos solo hacen dos comidas al día, y mal comidas, dada la jodidez que padecen.

CORREDORES: Y si el periodismo registra los estragos de la miseria y la pobreza, el desempleo, el subempleo y los salarios insultantes, entonces, lo único deseado y esperado es que las cúpulas gobernantes aceptaran la realidad y enmendarán la política pública.

Y sin embargo, por más y más que el periodismo, por ejemplo, ha exhibido en el tendedero público la deshonestidad y el ejercicio del poder con sentido patrimonialista, de nada ha servido.

BALCONES: Nunca sirvió en el tiempo priista y panista. Tampoco ahora cuando MORENA gobierna y sus elites desdeñan el periodismo, pero más, mucho más, menosprecian a la población en sus legítimas demandas sociales.

Los políticos, entonces, van por un lado. Y la sociedad, por otro. Y el periodismo, por otro.

Don Julio Scherer García, a quien el escritor Carlos Fuentes Macías llamaba el Francisco Zarco del siglo XX, el gran director del diario Excélsior y el semanario Proceso, pasó la vida denunciando la corrupción política, murió y la corrupción sigue, inderrotable, y en el tiempo de MORENA en el mando presidencial y en varios estados, entre ellos, Veracruz.

PASILLOS: Hay mañanas como hoy cuando se tiene la certeza de que de nada sirve un periodismo apegado a los hechos concretos y macizos, pues a las cúpulas políticas les vale.

Aquí, en la tierra jarocha, por ejemplo, fue documentado el nepotismo y el tráfico de influencias y el conflicto de intereses en el gobierno de Veracruz, y siguieron.

Fue documentada la compra de patrullas, ambulancias y medicinas por dedazo, y nada pasó.

Las cámaras empresariales documentaron la asignación de obra pública a empresas foráneas y nada sucedió.

Simple y llanamente, a todos ellos les valió, con el peor desencanto social, en el tiempo de la llamada purificación moral y la honestidad valiente y la sacrosanta 4T.

VENTANAS: Nada se gana con un periodismo de denuncia social.

Trepados en el poder sexenal, los tlatoanis se vuelven mesiánicos, infalibles, merecedores del incienso del mundo, y con frecuencia, llegan a creerse dueños del destino común.

Y si un diarista escribe y cuenta la realidad como es, primero, se desgasta, porque ningún bienestar social genera con sus historias.

Y segundo, queda excluido con el riesgo de que los chairos, siervos de la nación y soldados de la patria vayan en su contra.

Y tercero, su vida puede estar en peligro, como sucediera, por ejemplo, a la reportera de Papantla, María Elena Ferral, un crimen, además, impune.


Malecón del Paseo

•La felicidad, a debate
•Claves para la dicha
•Un empleo y salud

Luis Velázquez


EMBARCADERO:
Los teóricos, los científicos sociales y mujeres y hombres siguen discutiendo el concepto de la felicidad… Las casas encuestadoras aplican sondeos cada año en la población de los 5 continentes para definir el pueblo más feliz… Desde la conferencia mañana en el púlpito nacional, López Obrador dice que México es un país feliz… Y como es natural, «cada quien habla según ha ido en la fiesta» y en la vida… Por decreto, en la antigua Roma fue establecido que la obligación primaria de las tribus gobernantes era la felicidad del pueblo… El filósofo del rancho dice que la felicidad total y absoluta, es decir, siempre, nunca ha existido… En la vida, dice, solo hay momentos de dicha y que deben guardarse en el corazón y las neuronas para recordarse en los instantes adversos…

ROMPEOLAS: La definición más cercana a la felicidad es la siguiente… Tener una familia unida, con un empleo seguro y pagado con justicia laboral y estar todos sanos, sin enfermedades, y sin deudas… Otros dicen que con tener para comer todos los días, la felicidad es suprema… Con todo, nadie, por ejemplo, es feliz cuando como en el caso de Veracruz todos los días y noches hay un tiradero de cadáveres y un tiradero de impunidad… Y cuando a la vuelta de la esquina acechan los asesinatos de mujeres, niños y ancianos… En contraparte, la dicha también se alcanza, por ejemplo, cuando se tiene casa propia sin la tensión cardiaca de estar pagando la renta cada mes… Tener en casa a la pareja y a los hijos que esperan luego de la jornada laboral con una sonrisa y un abrazo y un apapacho…

ASTILLEROS: Felicidad es pasar los mejores ratos con la familia… Y si los padres, por ejemplo, ya se han ido, entonces, recordarlos con la pareja y los hijos en los momentos agradables… Hacer fiesta en casa cuando mamá guisa mole poblano y caldo de olla y bolitas de masa y crucetas y flor de izote en caldito sabroso… Llegar a casa con un pastel de sorpresa sin necesidad de esperar el cumpleaños… Improvisar una piyamada con los nietos el fin de semana… Jugar con la mascota de los niños en el parque de la esquina… Mirar la salida del sol cada mañana… Soñar con la pareja mirando la luna y que algún hijo también mira en el otro extremo del mundo donde vive con los suyos…

ESCOLLERAS: Tener un mecánico honesto que cuide bien el cochecito… Saber que el sastre es puntual… Tener el dinerito para pagar la letra del automóvil en tiempo y forma… Ordeñar la quincena para ir al cine con la pareja y los hijos y comer palomitas y chetos… Saber que en la quincena sobraron unos centavitos y que bien pueden ahorrarse… Estar a gusto en el trabajo con el patrón y los compañeros, ninguno de ellos intrigante, chismoso, envidioso ni conspirador… Tener una amada amante comprensiva y generosa… Sentir que debajo de la mesa en el restaurante un pie femenino nos toca mientras ella sostiene la mirada prometedora, refulgente y esplendorosa…

PLAZOLETA: Hacer castillos de arena a la orilla de la playa con los niños y si se puede, claro, con la novia… Echarse una cascarita con los amigos en la playa… Acostar boca/abajo a la pareja en la playa y cubrir su cuerpo con arena con la siguiente leyenda a un lado… «Aquí tu descansas y yo también»… Leer todos los días unos 3, 4 horas, acumulativas en la mañana, la tarde y la noche… Escuchar a Leo Dan y acordarse de los amores que nos dejaron en el camino… Cambiar de canal cuando en la tele está un político con su discurso demagógico y populista… Pasar la vida sin necesidad de pedir un favor al funcionario público en turno…

PALMERAS: Amado Nervo, parece, tiene un poema donde dice a su pareja que «la felicidad eres tú»… Claro, si hacemos caso a la filosofía de Octavio Paz de que en una pareja solo una quiere y ama porque la otra está por egoísmo, entonces la felicidad más grande de la vida es tener una pareja que te ame y un trabajo donde cada quien se sienta a gusto, pleno y realizado… Todo lo demás es ganancia…

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