•El Príncipe y los intelectuales
•Al servicio del poder político
•Resbalones grises y oscuros
Luis Velázquez
28 de octubre de 2019
EMBARCADERO: Hay unos escritores famosos que en el camino resbalaron en los principios y los valores y pusieron su nombre al servicio oscuro de algunos políticos…Y, sin embargo, su calidad literaria está fuera de duda, imborrable, trascendida en el tiempo y el espacio… Por ejemplo, John Steinbeck, Premio Nobel de Literatura en el año 1962, escribió un libro, “Bombas fuera” para justificar la presencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial… Pero además, lo escribió a petición del presidente Roosevelt, quien así quiso utilizar el prestigio del escritor para justificar una guerra…
ROMPEOLAS: Todavía peor… Lyndon B. Johnson, el sucesor del presidente John F. Kennedy, lanzó la guerra de Estados Unidos en Vietnam, donde la heroicidad del pueblo vietnamita enalteció la naturaleza humana luchando hasta vencer y crear un ejército norteamericanos de derrotados… Steinbeck también era amigo de Johnson… Y Steinbeck defendió con pasión enloquecedora a Johnson por declarar la guerra a Vietnam… Tanto que, por ejemplo, los activistas y los escritores y los intelectuales de izquierda le apodaron “El Halcón”, el halcón del presidente del país más poderoso del planeta…
ASTILLEROS: Otro caso insólito fue con el ruso Máximo Gorki… José Stalin era su amigo y lo declaró su embajador literario ante sus colegas y ante el mundo… Y Gorki entregó su prestigio para enaltecer la gloria de Stalin, el líder ruso que envió a los campos de concentración a miles de disidentes, entre ellos, multitud de escritores… Pero además, Stalin ordenó el asesinato de León Trostky en varios países del mundo donde huyera y lo alcanzara en Cuernavaca… Por eso, los biógrafos hablan de un Gorki antes de Stalin y otro después de Stalin…
ESCOLLERAS: Más insólita fue la entrega oscura, gris, opaca, irracional, de Jorge Luis Borges, el tlatoani de América Latina, quien abrazó al general Augusto Pinochet, presidente de Chile por la vía de las armas y el golpe militar a su amigo Salvador Allende, el primer presidente del continente por la vía de las urnas… Incluso, Pinochet inventó un premio a Borges y que aceptara, como si en verdad lo necesitara… Es más, en el mundo literario aseguran que el abracito de Borges lo tumbó de la candidatura al premio Nobel de Literatura…
PLAZOLETA: En su fiebre enloquecedora de poder, José Vasconcelos, político, intelectual, escritor, filósofo y místico, el primer candidato presidencial de oposición en el país cuando se enfrentara a Plutarco Elías Calles, aceptó la secretaría de Educación Pública del general Álvaro Obregón, y le sirvió sin ningún reproche de conciencia, pues el poder constituye la más alta conquista para los políticos y los intelectuales… Es más, Ignacio Manuel Altamirano, el discípulo de Ignacio Ramírez,
El nigromante, crítico de Benito Juárez, se puso al servicio del dictador Porfirio Díaz y hasta de diplomático lo envío a varias partes del mundo donde llevara vida principesca…
PALMERAS: Octavio Paz y Carlos Fuentes Macías también se pusieron al servicio del poder… Fue con Gustavo Díaz Ordaz cuando le aceptaron cargos diplomáticos… Y, cierto, luego de la matanza de Tlatelolco en 1968 y el nombramiento de Díaz Ordaz como embajador, los dos renunciaron, indignados y molestos, pero al mismo tiempo, nunca midieron con su inteligencia incandescente la identidad de Díaz Ordaz… Peor tantito, Carlos Fuentes aseguraba que en luego del 68, “era Luis Echeverría (el presidente de la república) o el fascismo” en otra entrega insólita del intelectual ansioso de estar cerca del Príncipe… Paco Ignacio Taibo II trabaja ahora con A.M.L.O., el presidente de la república, como director del Fondo de Cultura Económica…
