Barandal

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•20 años cargando la mochila

•Estudiar para el desempleo

•Vale pa’nada título profesional

Luis Velázquez

12 de octubre de 2019

ESCALERAS: Lo peor de la vida es la historia siguiente: durante unos 20 años, una persona se la pasa estudiando la primaria (6 años), la secundaria (3 años), el bachillerato (3 años), la universidad (5 años) y una maestría (2 años), y hacia el final del camino, el desempleo, el subempleo y los pinches salarios de hambre en un sistema político y económico que por lo regular favorece a los ricos y pudientes.

Antes, por ejemplo, Rafael Hernández Ochoa gobernador decía que la gran herencia que puede dejarse a un hijo es una carrera profesional.

Pero ahora, está claro, y sin ninguna duda, el papelito vale para nada.

Y más, con la terrible y creciente competencia laboral.

PASAMANOS: Un chico suele empeñar la vida cargando la mochila durante dos décadas en el salón de clases y estudiando en las noches hasta con veladora o una bombilla como Benito Juárez y cuando egresa comienza el infierno laboral.

Miles de egresados de las universidades públicas y privadas en el desempleo.

En muchos casos, metidos hasta de taxistas.

En otros, migrando a Estados Unidos con todo y sus leyes migratorias Donald Trump…

CORREDORES: El diplomita de una licenciatura sirve para colgarse en la sala de la casa, nada más… Ahora, la mejor herencia de un padre (y en donde la mayoría terminan frustrados) es un negocito bien sentado y exitoso, acreditado y pujante, con una clientela leal y fiel.

Y más, cuando los empleos tanto oficiales como privados son inestables.

Y lo peor entre lo peor, con bajos salarios.

Por ejemplo, y en el caso de la burocracia, si bien te va, la persona puede acomodarse un sexenio con el gobernador que llega, pero cuando el periodo constitucional termina, entonces, ni modo, a la calle, y otra vez a iniciar de cero.

BALCONES: Y en el caso de la iniciativa privada suele ocurrir un fenómeno paralelo.

Por ejemplo, cuando los hijos del dueño crecen y concluyen la universidad, o antes, se adueñan del negocio. Y ellos mandan. Y ellos gobiernan. Y ellos eligen al personal.

Y sin contemplaciones, despiden al personal de confianza de sus padres para imponer a los suyos, así sean puros juniors inexpertos.

Así fue antes en la historia y de igual manera hoy…

PASILLOS: El fracaso de la política económica se ha recrudecido.

Antes, mucho antes, por ejemplo, el desempleo era grave, todavía, entre los indígenas, los campesinos y los obreros.

Ahora, hace crisis en el medio universitario.

Y más, como en las escuelas oficiales donde y por lo regular educan para el empleo, en ningún momento como en algunas universidades privadas con una mentalidad empresarial.

Bastaría referir, por ejemplo, que en el Tecnológico de Monterrey cuando apenas, apenitas son estudiantes y van hacia la mitad de la carrera, muchas empresas del país y del extranjero ya los están solicitando, y por lo regular, terminan en alguna parte del mundo ganando en dólares y euros.

Es lo que llaman la fuga de talentos…

VENTANAS: Pero una fuga de talentos que tiene sus raíces en un sistema político injusto, desigual, autoritario y corrupto.

Por ejemplo, la amnistía fiscal millonaria a un montón de políticos, empresarios, artistas y políticos hasta de MORENA en el tiempo de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, como el caso de Ana Guevara, Yeidckol Polevsny, Epigmenio Ibarra y Rodolfo Monreal, el hermanito del senador Ricardo Monreal.

Y ni se diga, las 4 familias que acumulan el 8 por ciento del Producto Nacional Bruto como los Salinas Pliego, Carlos Slim, Bailleres y Germán Larrea.

Un título universitario es insuficiente para vivir con dignidad humana.