lunes, abril 13, 2026

Diario de un reportero

•Todos son iguales…

•Gran ofensa social

•Pillos y ladrones

•ADN de los políticos

Luis Velázquez

05 de octubre de 2019

DOMINGO

Todos son iguales…

Los casos de Javier Duarte, Miguel Ángel Yunes Linares y Jorge Wínckler, y otros ex gobernadores priistas, significan una ofensa, una grosería, una bofetada social a la población. Incluso, una burla. Peor tantito, una humillación.

En el tiempo cuando estuvieron “en la plenitud del pinche poder”, encaramados en lo más alto del poder, fueron de “todo y sin medida”.

Por ejemplo, el mundo político y social les rendían culto y pleitesía. Les tiraban incienso a su paso. Los glorificaban como los más fregones del mundo.

Dueños del día y de la noche, y del destino común, y del presupuesto, y de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, tuvieron en un puño a los trabajadores, los empresarios, las élites eclesiásticas y a la mayor parte de los medios.

Nada ni nadie les hacía sombras. Eran, fueron los perdona-vidas. En un dos por tres, antes de que el gallito cantara 3 veces, se enriquecieron. Incluso, en el trascendido, y en algunos casos, hasta se aliaron con los carteles y a cambio de pagos millonarios en dólares “los dejaron hacer y deshacer”.

Y cuando finalizó su tiempo y entregaron su estafeta, sorpresas que da la vida, todos ellos en el banquillo de los acusados, en la barandilla, en la antesala de la cárcel, en la cárcel.

LUNES

Ofensa social a la población

Caso Duarte, por ejemplo:

Condenado a 9 años de cárcel en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México, en las últimas semanas un activismo mediático insólito, al grado de llegar a los noticieros estelares de TV Imagen y Televisa.

Y, bueno, hasta el regidor del municipio más humilde del país sabe que para llegar a tales dimensiones se necesita, así tengas el suficiente dinero para comprar el espacio, el visto bueno del jefe de jefes.

Y Duarte, por tanto, y como hipótesis básica, solo alcanzó tal pasarela con la bendición superior.

Y en la pasarela, el señor se purifica por completo. Se declara honesto entre los honestos. Se expresa como un perseguido político, en ningún momento, un político preso por una serie de pillerías.

Incluso, hasta anuncia a 8 columnas que pronto será liberado.

Y entonces, ¿dónde queda la procuración de justicia que con Yunes Linares fue tan cacareada y que llevara a unos treinta políticos duartistas y a 68 policías al penal de Pacho Viejo, acusados de desaparición forzada?

Y más, cuando los duartistas ya fueron dejados en libertad para llevar, dicen, su proceso penal en arraigo domiciliario, en tanto los policías (pobrecitos) siguen encarcelados.

Un gobernador, con un presidente de la república, Javier Duarte y los suyos fueron encarcelados. Y ahora, con otro gobernador y otro presidente de la nación son liberados.

¡Vaya ofensa social para la población!

MARTES

¿Yunes… igual que Duarte?

Yunes Linares fue volcánico en contra de la corrupción y las pillerías de Duarte y los suyos.

Y si faltaron varios duartistas en caer presos se debió, primero, a la falta de tiempo, y segundo, a que unos se mantuvieron prófugos de la justicia.

Ahora, la misma política de Yunes contra Duarte está reproducida por Cuitláhuac García contra Yunes y los suyos.

Por lo pronto, el ORFIS, Órgano de Fiscalización Superior, lo tiene acusado del presunto desvío de 5 mil millones de pesos en la Cuenta Pública del año 2017 y 4 mil 500 de la Cuenta Pública del año 2018.

¿Cómo? ¿El Yunes azul incurriendo en el mismo desvío de recursos de Javier Duarte y los suyos?

En todo caso, si Yunes fue contra Duarte, ahora Cuitláhuac contra Yunes, la política como “un tragadero de hombres” para ajustar cuentas entre las dinastías partidistas.

Entonces, ¿tanta indignación de Yunes contra la corrupción duartiana para terminar haciendo lo mismo?

MIÉRCOLES

Demasiada podredumbre

El ex Fiscal Jorge Wínckler fue implacable contra los duartistas.

Más implacable contra su antecesor, Luis Ángel Bravo Contreras, a quien también enviara a Pacho Viejo.

Ahora, Wínckler, en el banquillo de los acusados. Incluso, según el gobernador, prófugo de la justicia, con su Fiscal Anticorrupción, Marcos Even Torres Zamudio. Y 4 más ex colaboradores de primer nivel en la picota.

¿Wínckler, igual que Bravo Contreras? ¿Venganza de las cúpulas gobernantes? ¿Todos los políticos, igual de corruptos, pillos y ladrones?

Incluso, el ORFIS denunciando a Wínckler por un presunto desvío millonario.

¡Caray, si andan los políticos, demasiada podredumbre!

Los políticos, dice el politólogo Carlos Ronzón Verónica, son vomitivos.

Y el profe, lo dice, además, porque durante algunos años de su vida trabajó en el CEN del PRI y conoció a las elites políticas por dentro y fuera. En el triunfo y la derrota. En la cumbre y el ostracismo. En la precariedad y la riqueza. En la soberbia y la modestia.

Así, profundizó en el estudio de la naturaleza humana cuando un político tiene poder y cuando lo ha perdido o se lo han arrebatado.

JUEVES

Una ofensa para los jodidos

El país está igual. O peor. Los clanes políticos, del cielo al infierno. Todos, en la corrupción total y absoluta. Quizá también, en el ajuste de cuentas. Del tiempo de tirar cohetes al tiempo de recoger varas. Cargando el descrédito que suele durar toda la vida.

Roberto Borge, exgobernador de Quintana Roo, preso. Mario Villanueva, también ex de QR, preso desde hace más de veinte años.

Eugenio Flores Hernández, ex de Tamaulipas, preso. Tomás Yarrington, ex de Tamaulipas, preso.

César Duarte, ex de Chihuahua, prófugo de la justicia.

Enrique Peña Nieto puso a tres gobernadores (Javier Duarte, Roberto Borge y César Duarte) como el modelo nacional de la nueva generación política y dos de ellos viven tras las rejas y el otro, César, “a salto de mata”.

Antes, todos ellos, glorificados. Declarados los héroes de la patria en sus entidades federativas. Los dioses terrenales.

Ahora, presidiarios y perseguidos. Entonces, ¿para qué diablos buscaron el trono imperial y faraónico? ¿Para enriquecerse? ¿Para ordeñar la vaca?

La política, en su más alto desprestigio. Una ofensa para la población jodida. Una humillación y un pitorreo para los pobres.

VIERNES

Pillos son y pillos seguirán…

Con tantos políticos ladrones y pillos solo se lastima a la población. El abuso y el exceso del poder. Y lo más canijo, nada indica que las cosas vayan a cambiar, digamos, con MORENA.

En el caso de Veracruz, por ejemplo, el lodo ya los salpicó.

Uno, el nepotismo y que luego de tanta exhibida, todos los familiares siguen en el cargo.

Dos, nada pasó con la compra por dedazo de las patrullas policiacas.

Tres, tampoco nada pasó con la compra por dedazo de las medicinas, entre otras cositas de las trascendidas, más, claro, las ignoradas, por ahí manejadas con bajo perfil y discrecionalidad.

Priistas, panistas, perredistas y morenistas, todos cortados con la misma tijera de la corrupción.

Cada político en su tiempo actuando como el mesías, el enviado de Dios, el ángel de la pureza. En el fondo, burdos y vulgares demagogos, la palabrita tan de moda en el siglo pasado, los hijos de Damián Alcázar en “El infierno” y “La dictadura perfecta”.

Pillos son y pillos continuarán.

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