¿QUIÉN PODRÁ AYUDARNOS?

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Gabriel García-Márquez

Poeta y articulista.

Después de la entrega del paquete económico 2020 mucha gente se pregunta: ¿Qué irá a hacer el gobierno con tanto dinero producto de la recaudación, los ahorros por los proyectos cancelados y la férrea austeridad republicana?

Es decir, para qué quiere tanto dinero el gobierno federal si se han cancelado grandes proyectos como el aeropuerto de Texcoco, se han reducido los salarios de los servidores públicos, se ha recortado la nómina de la burocracia, a muchos estados se les ha recortado el presupuesto y se ha dejado de hacer el gasto en comunicación y publicidad, entre otros tantos rubros.

Para qué quieren recaudar más impuestos si se han reducido las partidas para la construcción y reparación de carreteras, caminos, vivienda, escuelas, hospitales y ampliación de las redes de telecomunicaciones. Estas medidas que, según los expertos, afectarán el ritmo de crecimiento y la generación de empleos, así que cuál bienestar.

No habrá más impuestos, afirmó el presidente durante su campaña y en su toma de posesión, pero no dijo que se iría con todo en contra de los evasores y quienes por error no hayan pagado sus impuestos. La intención es incrementar la recaudación mediante el combate a la evasión y aumentando las tasas de retención a otras actividades económicas. Ahora resulta que ser evasor se equipara a ser parte de la delincuencia organizada.

En algunos casos el impacto a las finanzas personales será muy fuerte, ya que de aprobarse el presupuesto tal como va, el ciudadano común verá afectado su precario ingreso en rubros como el ahorro, la renta de inmuebles y las ventas por catálogo e internet.

Es decir que los ahorradores formales tendrían que pagar más impuestos al incrementarse la tasa de retención de intereses por los ahorros que tienen en los bancos. De manera que si te gusta ahorrar para el futuro tendrás que pagar más impuestos. Si de por sí los bancos pagan una miseria por el dinero ahorrado, ahora esta utilidad se reducirá a casi nada.

Los arrendadores de casas o departamentos estarán obligados a expedir facturas por los meses de renta que corran, de lo contrario no podrán demandar a un inquilino moroso si no demuestran con CFDI el cobro de la renta. Con esta medida pretenden obligar al arrendador a pagar el ISR y evitar que evadan al fisco. Esto será un duro golpe para las rentas de vivienda.

En el caso de las ventas por catálogo, Hacienda simplificará el pago de los impuestos por este concepto, mediante un esquema simplificado de retención, para determinar el ISR a pagar sobre la diferencia entre el precio de venta sugerido y el precio de compra del artículo. La intención es fomentar la formalidad, es decir tener cautivos a los informales. También se van contra la llamada economía digital, es decir las ventas por internet, que es uno de los sectores que están creciendo más en México, que representa un 5% del PIB.

A estos impuestos hay que sumarle los incrementos a los refrescos y a los cigarros, cuyo costo tendrá que ser absorbido por los consumidores, porque no es que vaya a disminuir el consumo de estos productos como afirman, tal vez al principio, pero después el consumo seguirá igual y por este rubro obtendrá el gobierno importantes ingresos.

ESTAMOS EN MANOS DE LOS LEGISLADORES

El titular de Hacienda afirmó que: “queremos que todos los mexicanos paguen sus impuestos”, como si no lo hiciéramos ya, porque todos pagamos IVA, nadie se salva de pagarlo, así que todos pagamos impuestos. Al comprar gasolina o pagar la luz. Lo cierto es que nadie se salva, por todo lo que consumimos pagamos impuestos.

Dicen que la intención del fisco es que aumente la recaudación sin subir las tasas actuales ni crear nuevos impuestos. Que los recursos que no se gasten en un rubro por la política de austeridad se van a gastar por otro lado, es decir a Pemex, CFE y los llamados programas de bienestar social se verán beneficiados.

Es un paquete a todas luces austero, pero en realidad se trata de obtener más ingresos y gastar menos. Si el congreso lo aprueba en el 2020 habrá austeridad y subejercicio. Los mexicanos seguiremos pagando los platos rotos, pagando más impuestos y viviendo mal. Los únicos ganones serán Pemex y CFE.

Lo cierto es que de aprobarse tal cual el paquete económico, los pronósticos serán catastróficos, Ojalá los diputados se pongan la mano en el corazón y entren en razón haciendo los ajustes necesarios para no acabar de hundir a los emprendedores y a quienes todavía mantienen alguna fuente de empleo.

Ahora solamente nos resta esperar a que se cumpla con la ruta crítica trazada para que antes del 20 de octubre la Cámara de Diputados la apruebe, de ahí se pase al Senado que tiene 11 días para dar el visto bueno a la Ley de Ingresos, es decir que tiene hasta el 31 de octubre para hacerlo. Y la Cámara de Diputados tiene hasta el 15 de noviembre para aprobar el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación. De manera que nuestro futuro está en manos de los legisladores que tienen la facultad para modificar o aprobar este proyecto.