Diario de un reportero

62

•Un pueblo ardido

•Desencanto y desesperanza

•La vida, atroz, pasa…

Luis Velázquez

01 de junio de 2019

DOMINGO

Hechos pelotas…

Se cerró el primer semestre del sexenio de MORENA en Veracruz. Muchos asuntos pendientes. Y recrudecidos. Uno de ellos, la incertidumbre y la zozobra. El otro, igual de canijo pues la vida económica está paralizada.

Ninguna obra pública al momento. Más que, digamos, unas 3, 4 callecitas mamonas encarpetadas pero inauguradas con todo lujo y vocerío.

En el trascendido se afirma que en el gobierno del estado están hechos pelotas. Por ejemplo:

La versión de que los proyectos y presupuestos, incluida la obra pública definida en la SIOP, pasa por el secretario General de Gobierno.

Licitaciones y adquisiciones y hasta los nombramientos de funcionarios, violentando, incluso, la normatividad en la administración pública.

Y cuando mucho tiempo después, “El dos de palacio” los palomea, entonces, caminan a la secretaría de Finanzas y Planeación donde entran a un túnel igual o peor, vigilando, digamos, la austeridad.

Y por consiguiente, el retraso. Y más, con el tiempo en contra. Pero más aún, tan solo en el sur de Veracruz cerrados 900 negocios según revelara el presidente de la CANACINTRA de Minatitlán, Rogelio Juárez Farrera. (Diario de Xalapa, 23 de mayo, 2019)

Además, los que restan, a punto de la quiebra. Microempresarios y pequeños industriales quebrados.

Y lo peor, la humillación porque desde el poder a cada rato anuncian inversiones, digamos, como si se burlaran de la voluntad ciudadana.

LUNES

AMLO es taquillero…

AMLO, 18 años de lucha política, social y electoral por la silla presidencial, se volvió taquillero.

Pero su gobernador en Veracruz está lejos de la taquilla.

En el primer semestre, el desencanto de la población con su estilo personal de ejercer el poder.

Incluso, ni pinta para buen torero en tarde de luces.

Por el contrario, entraría en la lógica de Octavio Paz cuando hablaba del “dictador constitucional”.

Jefe, patrón, gurú, tlatoani, tótem, el góber es el jefe del Poder Ejecutivo, dueño del día y de la noche.

Pero atrapado entre la espada y la espada de la frivolidad. Tiene razón: cincuentón, habituado a recibir todo, anda por la vida igual, creyéndose merecedor de todo.

Es más, sintiendo que hace un favor a los demás con el simple hecho de saludarles.

Ya se sabe, “la vida loca” rigiendo los días y las noches desde el palacio de gobierno de Xalapa, la silla embrujada del palacio que describía Emiliano Zapata, el hermano menor de Emiliano, y que debía incendiarse porque a todos enloquece.

MARTES

Un pueblo ardido

En un semestre varios conceptos sociales se han puesto de moda en la tierra jarocha.

Entre otros, los siguientes, y a partir, claro, de movimientos sociales que han estremecido de norte a sur y de este a oeste:

Sublevaciones (Soledad Atzompa), linchamientos (Atzompa y el Valle de Uxpanapa), rebeliones (Coatzacoalcos), conspiraciones para organizarse y defenderse de los carteles (en todo el estado).

Estados de Sitio y Toques de Queda (en muchos pueblos urbanos y rurales). Alianzas de la gente (en todos los pueblos). Resentimiento social (en todo Veracruz).

Insurrecciones (Las Choapas, con las guardias comunitarias de los ganaderos). Levantamientos (toda la población ardida a punto de).

Y el denominador común como es la desesperación social, hija del hartazgo.

Un descontento social que ha crecido como los comejenes, de manera silenciosa, callada, estratégica y firme.

Los carteles, la mayor amenaza contra el utópico Estado de Derecho.

Fracasó la policía estatal. Fracasó la policía municipal. Fracasó la Fuerza Civil. Y la Guardia Nacional, rebasada.

De nada sirvió el festival salsero de Boca del Río para, digamos, olvidar durante 3 días el infierno tan temido en que estamos.

En todo caso, el salsódromo fue un faro de cara al Golfo de México para exhibir la pequeñez del gabinete de MORENA.

MIÉRCOLES

Club de cafetómanos

En la filosofía obradorista se cacarea que los carteles se acabarán cuando se combata con hechos y resultados la pobreza y la miseria.

¡Ah!

450 años antes de Cristo, la jodidez era, como hoy, el grave pendiente social.

Según el INEGI y el CONEVAL, de los 8 millones de habitantes de Veracruz seis millones están en la miseria y la pobreza. Medio millón haciendo solo dos comidas, y mal comidas, al día. Un millón de paisanos como migrantes sin papeles en Estados Unidos para garantizar el itacate y la torta en casa.

Y 600 mil personas analfabetas, de catorce años de edad en adelante, limita y cerca por completo la posibilidad del desarrollo humano.

Y en tales condiciones, resulta insólito que en un sexenio (ya pasó un semestre y nada de nada), Cuitláhuac acabe con la pobreza y la miseria.

Porfis, más respeto a la dignidad ciudadana.

Por eso, el gabinete legal y ampliado del gobierno de Veracruz se la pasan, unos, vendiendo esperanzas, y otros, en su club de cafetómanos viviendo en gerundio, es decir, planeando lo que algún quizá harían, pero sin mayor trascendencia, como ha quedado mostrado en el primer semestre.

JUEVES

Desesperanza y desencanto

Después de Miguel Ángel Yunes Linares y Javier Duarte, anexos y conexos, la población electoral creyó que con Cuitláhuac habría cambios, “un montón endemoniado de cambios buenos”, como escribiera Ernest Hemingway en 1960 luego del triunfo de “Los barbudos” en Cuba con la caída del dictador Fulgencio Batista.

Un semestre después, la desesperanza y el desencanto, las hermanas gemelas que suelen convulsionar las entrañas de la población cuando las elites políticas se desnudan a sí mismas.

Incluso, creíamos que con Javier Duarte, Veracruz vivió y padeció el peor de los mundos.

Luego, llegó Miguel Ángel Yunes Linares y fue peor.

Y ahora con Cuitláhuac, es mucho peor, primero, porque el año anterior, con AMLO al frente como su padrino electoral, levantó muchas, demasiadas expectativas, y segundo, porque 6 meses han bastado para la desolación colectiva.

Más aún:

Si Cuitláhuac se encendió en campaña y en los primeros meses denunciando la corrupción de Yunes Linares y de Duarte, caray, en menos de un semestre la maldición le cayó encima porque las compras bajo sospecha (patrullas, medicinas y ambulancias, entre otras cositas) le han brincado como un boomerang avasallante, fuego volcánico lanzado por el volcán político en erupción.

VIERNES

Con todo, la vida pasa atroz…

AMLO pasa los días anunciado el mundo feliz en cada conferencia de prensa mañanera.

La raza cósmica soñada por José Vasconcelos. La comuna de Tomás Moro. El paraíso de Emiliano Zapata. El mundo de los colores y las flores de Carlos Pellicer. La dictadura del proletariado de Carlos Max y Federico Engels. El granero y yunque de la nación de Tomás Garrido Canabal en Tabasco.

Y su mundo feliz, sin aterrizar en Veracruz,

El grueso poblacional, en el desempleo, el subempleo y los salarios de hambre.

Ni una sola fuente de empleo creada en el último semestre. Y de ñapa, el secretario de Desarrollo Económico, listo para dejar el cargo y brincar a la Senaduría de la República para construir la patria amorosa.

La vida, prendida con alfileres. Nadie la tiene segura así tenga escoltas día y noche. La vida, expuesta en cada nuevo amanecer. Veracruz chorreando sangre con los secuestrados, desaparecidos y asesinados.

¿Para qué, entonces, la población que votó… votó por Cuitláhuac para gobernador?

El desencanto es canijo.