MÉXICO.- Los hospitales de alta especialidad resienten este año los efectos de los recortes a su gasto de operación, las restricciones en materia de plazas eventuales y los reclamos de médicos residentes por retraso de pagos.
Los recortes, respecto al presupuesto de 2018, van de los 10 a los 93 millones de pesos en seis institutos y hospitales de alta especialidad.
Se trata de los institutos nacionales de Cancerología (INCan), Nutrición, Neurología, Perinatología y de Enfermedades Respiratorias, (INER) y el Hospital General Manuel Gea González.
El INCan y el INER son los que tuvieron los ajustes más severos. Al primero le recortaron poco más de 93 millones de pesos y al segundo 91 millones, en ambos casos equivalentes a una reducción presupuestal de 7 por ciento.
En otros nosocomios el mayor impacto ha estado relacionado con la restricción para la ocupación de plazas eventuales.
De acuerdo con la Unidad de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud, existen 87 mil plazas de eventuales entre el personal de salud. La Ssa ha reconocido que su utilización se ha restringido.
Judith Méndez, especialista en finanzas y salud del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP), señaló que parte del problema consiste en que el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2019 parece haberse diseñado de manera inercial.
Advirtió que mientras no haya una política pública de salud con un presupuesto acorde, que no se base sólo en acabar con la corrupción, será difícil resolver las carencias del sector y no se podrá concretar un sistema de salud universal.
