Tras décadas de ruptura de relaciones bilaterales y un lento acercamiento en los últimos años, El Vaticano y Vietnam se aprestan a dar un paso adelante en los vínculos institucionales, aunque han decidido dejar de lado dificultades que viven los fieles católicos en ese territorio.
Ambas partes están dispuestas a elevar el nivel de la representación papal en ese país asiático y acaban de anunciar que “en el próximo futuro” será designado un nuncio apostólico (embajador vaticano) residente en Hanoi.
Esta ha sido la principal conclusión del más reciente encuentro de un grupo de trabajo que existe entre Vietnam y la Santa Sede, el cual se reunió en la capital vietnamita “en una atmósfera cordial y de mutuo respeto”.
Entre otras cosas, un comunicado conjunto estableció que se han tenido “resultados positivos recientes”, incluidos encuentros de alto nivel, además contactos y consultas regulares. Por ahora, el Vaticano mantiene a un representante pontificio no residente, el arzobispo Marek Zalewski.
“Ambas partes discutieron y alcanzaron un acuerdo sobre cuestiones relevantes para elevar, en el próximo futuro, el nivel de las relaciones entre Vietnam y la Santa Sede, de un representante pontificio no permanente a un representante pontificio permanente”, indicó.
“Han compartido la convicción que tal paso ayudará a hacer crecer y desarrollar posteriormente las relaciones entre las dos partes”, agregó.
La declaración manifestó tonos optimistas, destacando -por ejemplo- el llamado del Papa a que “un buen católico es también un buen ciudadano”, mientras la Santa Sede expresó “su gratitud por la atención que las autoridades vietnamitas han reservado a la Iglesia católica en los años recientes”.
Además sostuvo que el Estado vietnamita está realizando “con consistencia” e “incansablemente” diversas mejoras en el cuadro político para respetar y garantizar la libertad de credo y de religión del pueblo, alentando y favoreciendo a la Comunidad católica, en el obrar en el respeto de las leyes vietnamitas y en el participar activamente en el desarrollo.
Más allá del optimismo expresado, la nota evitó vistosamente las dificultades que diversos grupos de creyentes católicos han tenido en los últimos años en Vietnam a la hora de defender bienes y terrenos pertenecientes a sus comunidades.
Por lo pronto, ambas partes acordaron convocar un octavo encuentro del Grupo de trabajo conjunto entre Vietnam y la Santa Sede, que se realizará en el Vaticano aunque la fecha exacta de la misma será establecida a través de canales diplomáticos.
