«Los congresos locales en México predican con el mal ejemplo, puesto que teniendo la obligación de vigilar el ejercicio el gasto de los estados y municipios, incumplen con el presupuesto que se autoasignan cada año”, señala el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) en su Informe Legislativo 2018.
Refiere que los congresos estatales gastaron 14 mil 687 millones de pesos el año pasado, lo que significa un incremento de 9.5 por ciento respecto al presupuesto que se aprobaron en los respectivos presupuestos de egresos subnacionales.
Al respecto, el IMCO señala que “realmente no tendría por qué existir una variación presupuestal de los congresos locales porque no está dentro de sus funciones atender eventualidades. La función legislativa permanece constante en el tiempo y sigue con las mismas facultades, por eso no se justifican grandes modificaciones en el gasto. En realidad, los presupuestos terminan siendo de juguete”.
Destaca que Oaxaca, ejerció un presupuesto con sobregasto de 86%; Hidalgo, con 29.9; Tamaulipas, con 19.9%; Guanajuato, 18.5% y Guerrero con 17.4%, por lo que fueron las entidades con mayor sobrejercicio en el presupuesto de sus congresos locales.
Menciona que las únicas entidades que registraron menor monto ejercido frente a lo aprobado fueron Tabasco, con 6.2 por ciento; Yucatán, con 4.5 por ciento; Chihuahua, con 3.8 por ciento; Jalisco, con 2.4 por ciento y Zacatecas, con 1.5 por ciento.
