Barandal

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•Las horas contadas

•Wínckler, en la mira

•Y Eduardo Coronel Jr.

Luis Velázquez

25 de julio de 2018

ESCALERAS: ¡Deplorable papel del Fiscal Jorge Wínckler! Una vez más, defendiendo el cargo para llevar el itacate y la torta a casa. Y mientras una ONG pide su cabeza, otras “tiran su espada en prenda” por él.

Desde hace ratito, el gobernador electo anunció que revisaría su política de procuración de justicia y derechos humanos.

Los diputados locales electos de MORENA, son 29, le organizan juicio político en la LXV Legislatura.

Entonces, el Solecito exigió su renuncia. Y unos Colectivos lo defendieron como un héroe solidario y humanitario.

Y el domingo 22 de julio, otra vez el rafagueo y de nuevo su autodefensa.

Desde luego, y por ahora, está litigando su permanencia en el cargo por 9 años en total en el carril mediático.

Pero ningún político desafía al jefe del Poder Ejecutivo Estatal y que a partir de diciembre será serán el hombre de AMLO en Veracruz.

Una simple llamada telefónica del gobernador en turno basta para acalambrar a la mitad de las elites políticas y a la otra mitad.

De nada, pues, si ya está en la mira, como todo indica, servirán los espadazos en la prensa.

El Fiscal vive las horas contadas.

Y su Fiscal de los Desaparecidos, Eduardo Coronel junior, también.

ESCALERAS: La vocera del Solecito, Lucía Díaz Genao, exigió de nueva cuenta el juicio político a Jorge Wínckler y Eduardo Coronel junior.

Y de paso, añadió un nuevo nombre. El ex procurador de Justicia, Felipe Amadeo Flores Espinoza, a quien sonando los tambores de guerra denominó “como el político más perverso entre los perversos”.

Todavía, el fuego y la bilirrubina le alcanzó para advertir que si el dueto de Fiscales y el ex Fiscal “se salen con la suya” significará “un acto inhumano del Congreso” que viene y en donde MORENA será mayoría.

Wínckler, dijo, abandonó la investigación y la búsqueda de los desaparecidos.

Pero, además, discriminó y revictimizó a las víctimas.

Y escondió información.

Y agravió por todos lados los derechos humanos.

Peor aún:

La señora Díaz Genao aseguró que Wínckler “es el brazo armado del gobernador Yunes”.

Entonces, varios Colectivos (Familias en Búsqueda, Enlaces Xalapa, Red de Madres, Defensa Verde, y otros) salieron en su defensa y dijeron al góber electo que ni se atreva a lanzar una persecución política contra Wínckler y compañía.

Caray, el Fiscal General manipulando a las ONG para seguir en el cargo público los 9 años para los que fue elegido.

CORREDORES: La soberbia y altivez y la petulancia y la egolatría del Fiscal en el tobogán público.

Las palabras del góber electo y de los diputados locales electos y del Solecito lo tienen descarrilado.

Sabe que si el candidato del PAN, PRD y MC a gobernador perdió en las urnas, y dada la guillotina política de la yunicidad en los últimos casi veinte meses, sus días y noches están contados.

Incluso, en las redes sociales (que tanto le gustan) ya publicaron un meme donde Luis Ángel Bravo Contreras le dice desde el penal de Pacho Viejo:

“¡Aquí te espero!”.

Será, dice el Solecito, “un acto inhumano si el Congreso deja… que se salga con la suya”.

Incluso, antes del día de las urnas el primero de julio se miraba secretario General de Gobierno en el nuevo gobierno azul.

Wínckler, asegura el Solecito, “es el brazo armado del gobernador Yunes”.

RODAPIÉ: La señora Díaz Genao es un símbolo local y nacional.

En la búsqueda de su hijo y de los hijos de otras madres desesperadas ha enfrentado a cuatro fiscales, a saber, Flores Espinoza, Luis Ángel Bravo Contreras, Jorge Wínckler y Eduardo Coronel junior.

El Fiscal le echó encima a sus diputados locales y plumíferos y ha sobrevivido a la guerra de lodo.

El poder público la quiso seducir, pero ella mantuvo su dignidad, mientras otras ONG cayeron en las mieles azules y bebieron la cicuta.

El Solecito continuó, sin embargo, tocando puertas en foro nacional y extranjero.

Hasta un documental sobre las fosas clandestinas de “Colinas de Santa Fe” ha logrado filmar para que nadie olvide el sexenio más siniestro y sórdido en la historia del Golfo de México.

Ha sido una dura, ríspida, lucha contra el poder.

Peor aún:

Desde el poder rojo y azul lograron dividir a las ONG cuya esencia consiste en buscar a los hijos desaparecidos y secuestrados y, quizá, y por desgracia, asesinados.

Pero doña Lucía, igual que las madres aglutinadas en el Solecito y otras ONG, mantiene inalterable la fe.

El dolor familiar con la pérdida de sus hijos transfigurado en una causa social.

BALAUSTRES: Y es que cuando se lucha contracorriente todos han de estar seguros, ciertos, de que por aquí se sucumbe al poder político, todo se pierde, incluso, hasta la dignidad.

Y perdida la dignidad el ser humano se vuelve una marioneta.

El compromiso personal de cada madre convertido en un compromiso moral y social.

Por eso, doña Lucía es una madre libre, pues se ha congregado a lo que ama y su dolor ha sido convertido en acción.

Ella, como las otras madres, luchan contra el desdén oficial, la injusticia social y la corrupción larvada de los regímenes rojo y azul.

Y luego del menosprecio y desprecio de un cuarteto de fiscales (Flores Espinoza, Bravo Contreras, Wínckler y Coronel junior) ha descubierto una ventana con el gobernador y los diputados electos de MORENA.

Y en el pulso entre la vida y la muerte, el Solecito seguirá luchando hasta que Jorge Wínckler, anexos, conexos y derivados, sean llevados a un juicio político en el Congreso local.

Pueden Wínckler y los suyos continuar pataleando. Son los coletazos del viejo dinosaurio.