El Papa Francisco comparó el aborto con las prácticas nazis y señaló que la diferencia es que se realiza con guante blanco.
El pontífice se refirió al aborto como un «homicidio de niños» y lo comparó con las prácticas nazis para «purificar la raza».
Y es que afirmó que los hijos son el don más grande por lo que deben ser acogidos “como vienen, como Dios los manda, como Dios los permite, aunque a veces están enfermos; he escuchado decir que está de moda, o al menos es habitual, en los primeros meses de gestación hacer ciertos exámenes, para ver si el niño no está bien, o tienen algún problema. La primera propuesta en ese caso es ‘¿lo rechazamos?’.
Denunció que el aborto es un «» y recordó que cuando era joven una profesora de Historia enseñaba lo que hacían en la polis griega de Esparta cuando nacía un niño con malformaciones, que «lo subían a una montaña y lo arrojaban abajo».
Agregó: «Y nosotros quedábamos perplejos ‘¡Pero cómo se puede hacer eso, pobres niños!’ Es una atrocidad. Hoy hacemos lo mismo; en el siglo pasado todo el mundo estaba escandalizado por lo que hacían los nazis para procurar la pureza de la raza. Hoy hacemos lo mismo, pero con guante blanco».
