El Defender SVX es una edición especial, limitada a 1.300 unidades para todo el mundo, que conmemora el 60 aniversario de este todoterreno.
Está basado en las versiones del Defender 90, es decir, el que tiene carrocería corta. De los Defender de chasis largo (110 y 130), no hay versión SVX.

Hay dos variantes posibles, una con techo de lona («Soft Top 90», 50.790 €) y otra con carrocería cerrada y acristalada («Station Wagon 90», 37.800 €). La versión con techo de lona lleva un arco metálico de color plateado por el exterior de la carrocería. Este arco sirve como elemento de protección en caso de vuelco y como armazón para soportar la capota (que es de color negro).
Lo que distingue al Defender SVX
Todos los SVX tienen detalles específicos en la carrocería y de equipamiento. Los estribos son tubulares, las llantas son de aleación y hay un protector para la para los bajos de la carrocería hecho de aluminio (para la parte frontal y el depósito). Además, el estilo de la parrilla frontal es completamente distinto al resto de los Defender y lleva techo solar. Los pilotos también cambian porque utiliza diodos luminosos (LED), salvo para los intermitentes. Tiene un sistema de sonido Clarion, conexión «USB», otra para «iPod» y navegador Garmin Nuvi. El pomo de la palanca de cambios es de metal y algunos mandos tienen un acabado específico. Los asientos delanteros son Recaro y contrastan con lo espartano que es el habitáculo del Defender.

Algunos detalles sobre sus cualidades dinámicas
Salvo por los detalles de aspecto y equipamiento mencionados anteriormente, el SVX es prácticamente equivalente al resto de los modelos de la gama Defender con carrocería corta.
El SVX tiene el mismo motor que el resto de los Defender del año modelo 2007. Es de cuatro cilindros turbodiesel de 122 CV. Este motor en el Defender tiene fuerza suficiente; puede acelerar con relativa agilidad hasta una velocidad no muy alta, por ejemplo hasta unos 110 km/h, pero no a partir de ahí (tiene mucha resistencia aerodinámica al avance). Tiene fuerza a bajo régimen, algo importante para una utilización en campo. Su funcionamiento muy áspero y ruidoso en casi cualquier circunstancia.

Los Defender están orientados para un uso por zonas lentas y complicadas. Ahí puede dar buen resultado porque tiene una altura libre al suelo grande (245 mm), ángulos característicos muy buenos y una caja de marchas lentas que multiplica mucho la fuerza del motor. (Su reductora es de 2,7 a 1). La mayor parte de las rampas que es capaz de subir el Defender, se pueden afrontar con el motor prácticamente al ralentí sin necesidad de acelerar (en parte porque el motor tiene un sistema que autorregula la cantidad de combustible que se inyecta para evitar que se cale). Con los neumáticos que tiene de serie la motricidad es buena, salvo si hay mucho barro.
Tiene tracción total permanente. Para conectar la reductora hay circular a una velocidad máxima de 8 km/h. Además se puede bloquear el diferencial central para mejorar la capacidad de tracción sobre superficies muy blandas. También es útil bloquear el funcionamiento normal de este elemento por ejemplo en un cruce de ejes, porque de esa manera es capaz de avanzar con mayor facilidad.

Los diferenciales delantero y trasero no tienen bloqueo mecánico (es curioso que un coche con un planteamiento tan orientado al campo no pueda tenerlo). Para cumplir esta función está el control electrónico de tracción, que frena la rueda que se queda en el aire para que el coche puede seguir avanzando (y nos ha parecido que funciona muy bien).
El Defender no es adecuado para pistas de tierra donde se pueda circular a cierta velocidad, porque en esas circunstancias es torpe y lento de reacciones.
