Orizaba, Ver.- La Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), a sus seis años de fundada por Javier Duarte de Ochoa, no ha reportado el uso de al menos 800 millones de pesos que una asociación civil cobró por concepto de cuotas; en lo académico, sus planes y programas de estudio, «adolecen de las mínimas condiciones pedagógicas para formar alumnos con competencia en el campo de trabajo» señala María Enriqueta Basurto, subdelegada de la Asociación Nacional de Escuelas Privadas.
La Universidad Popular, puntualiza, «se maneja como una escuela privada pero con financiamiento estatal. Al año recibe 23 millones de pesos para operar sus actividades, pero además se recaudan alrededor de 800 millones de pesos por concepto de cuotas que se le cobra a cada uno de los alumnos. Ese dinero, según nos ha dicho el nuevo secretario, Enrique Pérez, se va directamente a una asociación civil que no sabemos quién la maneja».
La UPAV es institución con una cantidad increíble de alumnos, «sin ningún reconocimiento educativo, sólo político; sus planes y programas académicos no tienen un sustento académico», acusó pero va más allá y señala que incluso como representante de la Asociación Nacional de Escuelas Particulares, iniciaron una serie de investigaciones para determinar la fortaleza de los planes de estudios y, por ejemplo en el caso concreto de la licenciatura de Trabajo Social, se detectaron muchas inconsistencias.
«Su mapa curricular está débil. Si lo comparamos con la de otras instituciones de educación superior del país, detectamos que adolece de una serie de actividades que afectan al desarrollo y preparación académica de los alumnos. Como muestra señala, no se desarrolla el trabajo comunitario se omitió, no existe; no hay trabajo ni en las zonas rurales ni en las regiones urbanas. Esa es tan sólo una de las tantas carencias que se tienen».
Otra muestra, explica, «lo tenemos en la carrera de enfermería. Dicho por los mismos directivos de hospitales públicos y privados de la zona, se quejan que los alumnos de enfermería (de UPAV) carecen de las técnicas para inyectar y vacunar. Al final los alumnos no tienen la culpa, es problema de los mismos maestros y en especial de la misma institución educativa».
Los alumnos son los más perjudicados, dijo, «porque el dinero va y viene, pero, ¿el tiempo que invirtieron para estudiar cuatro años? Qué es lo que va a pasar en ese caso. Eso es lo que no se ve, fue un gran negocio para unos cuantos perjudicando a los alumnos; la UPAV ofrece 27 licenciaturas más una serie de postrados que alcanzan incluso los doctorados».
Por lo pronto y para corregir las carencias de la misma universidad, expresó que se debe hacer una revisión profunda en los planes y programas de estudios de todas las carreras para que entonces sí los alumnos puedan recibir una educación de calidad «porque la UPAV sólo se creó por órdenes políticas más no con una visión académica de formar nuevos profesionales», acusó.
