Escenarios

2570

Un PRI arrodillado

Azul corazón de Amadeo

Alianza PRIAN en Veracruz

Por: Luis Velázquez

1

Desde hace 14 días, el PRI en Veracruz es un partido de oposición. Y lo peor: mientras el grupo PAN y PRD en el poder están felices y la tribu roja que se enriqueció está, digamos, “con el alma en un hilo”, el resto de las huestes aprenden, y aprenden mal, a ser críticos.

Pero…pero resulta que de pronto, el PRI se ha vuelto un PRIAN, como suele llamar, por cierto, Andrés Manuel López Obrador a tal amasiato en el altiplano y uno que otra entidad federativa.

Hay, dice un priista, una oposición silenciosa con Felipe Amadeo Flores Espinoza al frente. Mejor dicho, arrodillada al palacio de la Yunicidad. Callada. Deprimida. De capa caída. Descarrilada.

Incluso, en vez de cuestionar con la misma estrategia partidista y política de siempre, aguanta vara.

Peor tantito, se ha vuelto invencible.

Y es que de pronto, Amadeo ha descubierto que su corazón se ha azulado.

Le ha ganado la relación amical desde hace más de 40 años, con todo y que su hijo, el magistrado Felipe Amadeo Flores Villalba, ex director jurídico de Javier Duarte, ex líder estatal de los Viagras, notario público, perdiera en la recta final la presidencia del Tribunal Superior de Justicia, con la que soñaba junto con su padre.

Un PRIAN en Veracruz.

Amadeo, ratificado por dedazazo del CEN, Enrique Ochoa Reza, el líder los taxistas de la Ciudad de México, se olvida de una circunstancia fundamental y clave:

El góber azul nunca, jamás, ha tenido misericordia de sus enemigos y adversarios políticos.

A menos, claro, que a Flores Espinoza le haya ganado el corazón por encima de las neuronas.

Y si es así, bendiciones, pero que la militancia tome nota.

Y tome nota de cara a la elección de los candidatos a presidentes municipales, síndicos y regidores el año entrante.

2

Un priista recuerda los días de Javier Duarte antes, mucho antes de la campaña electoral de gobernador de este año y los días previos.

Por ejemplo, “a tiro por viaje”, Miguel Ángel Yunes Linares rafagueaba a Duarte.

Por aquí Duarte expresaba un punto de vista, Yunes se lanzaba en su contra.

Duro y tupido, sin clemencia.

Es más, hasta denuncias penales interpuso en su contra tanto en la Fiscalía como en la Procuraduría General de la República, PGR.

Todavía más, en la declaración mediática se iba en contra de Enrique Peña Nieto exigiendo rendición de cuentas.

Y Duarte enloquecía y enloqueció y sigue, incluso, enloqueciendo ahora, Yunes en el trono imperial y faraónico, de tal manera que, por ejemplo, al prófugo de la justicia le ha dado por justificar, digamos, su pasado a través del twitter.

En contraparte, 14 días después, ningún militante sabe si el CDE del PRI tiene presidente, porque en ningún momento ha levantado la mano para analizar, cuestionar y evidenciar al góber azul.

Deja hacer y deja pasar.

Todo lo que ha sucedido este mes de diciembre, a Flores Espinoza le parece bien.

Sólo falta que aplauda.

Y es ahí donde el silencio cae bajo sospecha y hasta se vuelve aliado y cómplice.

De seguir así, veinte y las malas, dice el priista, que en la elección de ediles el año entrante si ganan unas 30 alcaldías será bendición de un Ser Sobrenatural (escrito con mayúscula).

3

Hoy miércoles se efectuará el consejo nacional del PRI en la Ciudad de México.

Amadeo, en uso de las facultades metapartidistas de la presidencia, nombró con su bolita a cristal a los delegados de Veracruz.

De entrada, quitó a todos los que huelen a Javier Duarte y Fidel Herrera Beltrán.

Y por añadidura, puso e impuso a los suyos, según versiones, la mayoría pura morrallita, obediente y sumisa capaz de todo para ganarse una oportunidad.

Así, lanzó del paraíso rojo a la banda duartiana y fidelista y nombró a la suya para que, entre otras cositas, le llamen “don Felipe” o “don Amadeo” o “señor Flores”, como quien dirige un coro infantil.

En contraparte, los secretarios y titulares del gabinete legal y ampliado de la Yunicidad están “con la espada desenvainada”, con malos, pésimos, arbitrarios y soeces tratos al personal burocrático, muchos desde Miguel Alemán Velasco y Patricio Chirinos Calero, y a los que está corriendo como si fueran delincuentes.

Y Flores Espinoza callado, silenciado, arrodillado, quizá porque “ante el río revuelto ganancia de pescadores”.

Si en la primera vez como presidente del CDE del PRI perdió 50 alcaldías y en la segunda perdió la gubernatura y la mayoría en el Congreso local, entonces, mucho ganaría en lo personal y familiar con dejarse perder la mayoría de Ayuntamientos en el 2017.

Perdería su partido, pero ganaría el círculo familiar, que en todo caso, es lo más importante en la vida.