miércoles, marzo 11, 2026

Malecón del Paseo

  • 19 duartistas en la cuerda floja
  • Falta el dictamen de la PGR
  • Vigente denuncia penal de ASF

Luis Velázquez

EMBARCADERO: En la denuncia penal de la Auditoría Superior de la Federación ante la Procuraduría General de la República contra el gobierno de Veracruz por irregularidades millonarias en los recursos federales hay una lista de 19 funcionarios duartistas, cuyo destino todavía está en la cuerda floja.

Ellos son, entre otros, los siguientes:

Adolfo Mota Hernández, Édgar Spinoso Carrera, Gabriel Deantes Ramos, Iván López Fernández y Mauricio Audirac Murillo.

Carlos Aguirre Morales, Jorge Jaramillo Méndez, José Guillermo Villegas, Timoteo Aldana Carreón, José Rafael Méndez Escobar, Enrique Rodríguez Piñero y Leonel Bustos Salas.

Todos ellos, asignadas a varias dependencias, la mayor parte de la secretaría de Finanzas y Planeación, donde entra y sale el billete tanto por los impuestos estatales como de los fondos federales.

Y en donde, además, según la fama pública, han venido aplicando la llamada “Operación licuadora” que consiste en desviar a otros programas sociales, a otros pueblos y a otros bolsillos el dinero público.

Pero, además, y en donde según el líder del PRD, Rogelio Franco Castán, el erario es jineteado en el mundo bursátil, de igual manera como en el sexenio de Agustín Acosta Lagunes fueron puestos a “sudar”.

Al momento, el dictamen de la PGR ha tardado demasiado, pues a nivel nacional tiene demasiados pendientes, entre ellos, el más escabroso como es la fuga de Joaquín “El chapo” Guzmán del penal de alta seguridad de Almoloya de Juárez, en el estado de México.

Y aun cuando la PGR tiene dependencias para cada caso, la realidad es que de norte a sur y de este a oeste de la nación también hay muchas investigaciones de ilícitos con el gasto público que esperan turno.

ROMPEOLAS: Sin embargo, en el ámbito local la versión de la SEFIPLAN y del Contralor, el cacique huasteco, Ricardo García Guzmán, es que la PGR ya absolvió a los 19 duartistas bajo sospecha, y por tanto, todo ha sido solventado en la Auditoría Superior de la Federación, ASF.

Puro cuento, ya que una cosita es que aquí mismo, el Contralor, empleado del señor Javier Duarte, pretenda quedar bien y exponga el nombre y el crédito que le queda exonerando a los demás, y otra cosita es la absolución tanto de la PGR como de la ASF.

Además, hay otra circunstancia:

De acuerdo con los expertos, las denuncias penales de la ASF ante la PGR suelen demorar mucho tiempo, primero, por tantas demandas, y segundo, porque son escrupulosos a la hora de revisar cuentas, pues han de integrar pruebas y más pruebas.

Todavía más: una denuncia penal ante la PGR por meter las uñas al erario sigue a través del espacio y del tiempo y aun cuando el funcionario investigado muera, el rastro de pistas continúa ad perpetuam.

Y si de pronto, el funcionario bajo tierra, lo descubren culpable, entonces, la PGR va en contra de los bienes de su familia y procede sin miramientos.

Por eso mismo, “toda alabanza en boca propia (del Contralor) es vituperio”, porque así vayan a misa todos los días y confiesen y comulguen, el proceso ha de seguir, y más ahora con la creación del Sistema Nacional Anticorrupción del presidente Enrique Peña Nieto, a quien faltan tres largos y extensos años para terminar el mandato constitucional.

Además, y de por medio hay otra circunstancia: cualquiera de los tres Yunes (Pepe Yunes Zorrilla, Héctor Yunes Landa y Miguel Ángel Yunes Linares) que gane en las urnas y se vuelva el sucesor del señor Javier Duarte, procederá de manera impecable en contra de los 19 duartistas.

Más todavía si es Héctor Yunes, quien tendrá oportunidad para utilizar su caña de pescar a los “peces gordos”.

Más aún si es Yunes Linares, quien ha expresado con claridad que con cuatro meses como gobernador le serán suficientes para encarcelar tanto a Javier Duarte como a Fidel Herrera, y ni se diga al resto del gabinete legal y ampliado bajo sospecha.

ASTILLEROS: En contraparte, la fama pública habla del enriquecimiento tan ilícito como inexplicable de funcionarios duartistas y que incluye, entre otros bienes, mansiones, edificios, departamentos de lujo, lotes, ranchos, ganado, yates y aviones.

Y aun cuando el caso más sonado es Gabriel Deantes con sus evidentes residencias de lujo en el fraccionamiento “Las ánimas” de Xalapa, más una plaza comercial, más un edificio de cuatro pisos, más caballos de carrera según se afirma, otros, como por ejemplo Jorge Carvallo Delfín, posee hasta un avión.

Y, bueno, todos ellos son candidatos naturales a una investigación y denuncia penal de Héctor Yunes Landa, Pepe Yunes Zorrilla y Miguel Ángel Yunes Linares en caso de que cualquiera de los tres llegara a la gubernatura.

Es decir, y luego de la ruptura de los Yunes priistas con el gobernador de Veracruz, nadie los salvará del cadalso y la hoguera pública, ni siquiera, vaya, Manlio Fabio Beltrones, presidente del CEN del PRI, en una negociación para, digamos, y como parte de un reality-show, mantener unida a la familia priista.

Y es que se parte de un solo principio: nunca una generación política en el poder sexenal ha abusado tanto del recurso público.

Y, lo peor, con cinismo, pues ellos creen que son intocables para el resto de sus vidas.

Más aún, y como ha documentado el CONEVAL, cuando seis de cada diez habitantes de Veracruz están en la miseria y la pobreza, y cuando un millón y medio de paisanos sólo aplican una o dos comidas al día, y mal comidas.

Por tanto, resultaría imperdonable para cualquiera de los tres Yunes que llegara a la gubernatura que en el ejercicio del poder fueran doblegados y se atragantaran con sus propias palabras de encarcelar a los presuntos ladrones y pillos que hoy gobiernan Veracruz.

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