Adiós Amigo

1828

A los 86 años de vida deja de existir el entrañable Pedro Rivera Pavón, mejor conocido por sus amigos como “Don Peter”, semblanza de un gran veracruzano, padre, líder, impulsor de la ganadería y maestro de muchos políticos actuales; hombre de una gran experiencia, y toda una vida dedicada con amor, respeto a la ganadería y la política.

Editorial

La madrugada de ayer dejó de existir el político y ganadero veracruzano Pedro Rivera Pavón, a la edad de 86 años, en su residencia de la ciudad de Xalapa.

Un mentor de la vida ganadera en el estado, inició desde muy joven, teniendo la suerte de que su padre fuera ganadero, y aprendió con él la ganadería tradicional. Estudiaba en Veracruz en la Escuela Náutica Mercante, y al tercer año dejó la carrera para irse al rancho, oficio que le gustó, y teniendo solo 20 años se dedicó a la ganadería.

Con amplios recuerdos que lo remontan al municipio de Juan Rodríguez Clara, aprendió la enseñanza de su padre “para saber mandar, hay que saber hacer”, consejo que fue oportuno, ya que inició a trabajar, y sintió el rigor de aprender el manejo de un rancho; Aprendió a chapear, a hacer hoyos, a cortar leña y árboles; aprendió de todo.

Encabezó la Asociación Ganadera e incluso fue presidente de dos agrupaciones al mismo tiempo, la de Juan Rodríguez Clara y la de Santiago Tuxtla. Sin embargo, aunque se trabajaba intensamente, las vías de comunicación eran escasas y se tenían problemas para sacar cualquier tipo de mercancía de aquella región.

Fungió como subdirector de la Dirección de Ganadería de Xalapa, estando ahí gestionó la construcción de la carretera que era la conexión del Papaloapan, Santiago Tuxtla e Isla; siendo el ex gobernador Fernando López Arias, a quien le tocó terminar la obra hasta el río de San Juan; y Rafael Murillo Vidal, su sucesor, la terminó completamente en seis meses; acción por la que la gente estaba feliz. Fue un gran intermediario con la gente, a quienes ayudaba para tener contacto con los funcionarios y resolverles sus problemas.

Durante esa época hizo campaña con López Arias para diputado y ganó; al cambio de Gobierno fue invitado a ser director de Ganadería, ocupando ambos puestos al mismo tiempo. También formó parte del Banco Agropecuario del Sureste, como director de créditos y después en el Banco Rural de Los Tuxtlas, en donde proyectó el desarrollo de la siembre de maíz.

Un estudio que realizó mostró posibilidades de que 18 ejidos se hicieran ganaderos, por lo que pidió apoyo al Gobernador para buscar un crédito de 5 millones de pesos. Se organizó la compra de ganado y la formación de grupos. Les otorgaron el dinero y así se crearon los primeros 17 ejidos ganaderos que hubo en México.

Una vez que se comprobó la efectividad del ejido ganadero, la banca de segundo piso les otorgó créditos a gran escala y eso detonó el crecimiento y el fortalecimiento de la ganadería en el estado. De 1968 a 1985 el hato ganadero de Veracruz, era de 5 millones 500 mil cabezas.

Además desempeñó otros cargos como diputado Local por el Distrito de San Andrés Tuxtla, siendo gobernador Rafael Hernández Ochoa; diputado Federal del distrito de Acayucan-Los Tuxtlas; Dirigente de la Confederación Nacional Ganadera.

Además fue miembro activo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ocupando diversos cargos como coordinador o delegado dentro del partido.

Pedro Rivera Pavón, un hombre que se formó en un ambiente natural, siendo un criador, que miraba a la ganadería como una extensión de su familia. Un hombre que veía al ganado desde chiquito, el desarrollo de los becerros, el empadronamiento de las novillonas, como paren y crían a sus becerros. Enamorado de la naturaleza y de su familia, con la que compartió uno de sus orgullos, su rancho “El pozo”, el que a pesar de ser pequeño es muy productivo.

Su pasión por los caballos es algo que embona con su rancho, siempre tuvo un lote de yeguas para sacar caballos de trabajo, junto con su caballo traído de los Estados Unidos, un cuarto de milla, era el tipo de caballo que necesitaba para el campo, un caballo fuerte e inteligente. Las vacas y los toros eran para él los animales más bellos, igual el rejón un caballo muy bonito muy fuerte, muy airoso con mucha presentación y con los cuales se identificaba.

Un hombre querido y muy respetado, por su profundo conocimiento del estado, la política y el campo. Quien siempre ayudó a la gente que le gustaba trabajar. Un priista muy leal a su partido. Un impulsor de la grandeza ganadera, que hasta sus últimos días fue incansable, motor que será recordado y al que se le agradecerá lo mucho o poco que brindó a Veracruz.

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