Hacia la recesión

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México, D.F.

Indicadores cíclicos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), determinó que la economía mexicana se ubicó debajo de su tendencia de largo plazo en junio pasado y en julio profundizó su descenso en una trayectoria hacia la recesión dentro del ciclo económico

El indicador coincidente, el cual refleja el estado general de la economía, se ubicó en junio en 99.9 puntos, ligeramente debajo de su tendencia de largo plazo expresada en una línea horizontal de 100 unidades, situación que se ha presentado en los pasados cinco meses, desde febrero de 2015.

En tanto, el indicador adelantado, cuya función consiste en anticipar la trayectoria del coincidente, registró una disminución más profunda en julio, con una posición de 99.6 puntos y una disminución de menos 0.09 unidades respecto de junio pasado, que coloca a la economía mexicana dentro de una trayectoria en franco descenso.

Según el sistema de indicadores cíclicos, procedimiento gráfico del Inegi “que permite dar seguimiento oportuno al comportamiento de la economía mexicana”, el valor de los indicadores coincidente y adelantado, así como su tendencia de largo plazo representada por una línea horizontal igual a 100 (puntos), permite identificar cuatro fases del ciclo económico.

Hay otras dos etapas similares a los datos anteriormente mencionados, pero éstas se ubican debajo de la línea horizontal de los 100 puntos. Una de ellas se identifica cuando el componente cíclico del indicador está decreciendo y se ubica abajo de su tendencia de largo plazo, la cual propiamente corresponde a la fase recesiva.

Existe otro periodo que se reconoce cuando el componente cíclico se encuentra en ascenso, pero se sitúa por debajo de las 100 unidades. Esto es lo que podría denominarse como una fase de recuperación, posterior a la recesiva.

Elaborado con una metodología compatible con la utilizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el sistema de indicadores cíclicos del Inegi, “que permite dar seguimiento oportuno al comportamiento de la economía mexicana”, considera la evolución de variables para cada uno de los dos principales gráficos, cada uno de los cuales considera el comportamiento de seis elementos en su elaboración.

Por su parte, el indicador adelantado, el cual busca señalar anticipadamente la trayectoria del coincidente, toma en cuenta para cumplir su cometido: la tendencia del empleo en las manufacturas, la confianza empresarial para invertir, el índice de precios y cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores, el “tipo de cambio real bilateral México-EU”, la tasa de interés interbancaria de equilibrio y el índice bursátil Standard & Poor’s 500 de Estados Unidos.