Abandonan cadáveres en carretera

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Veracruz, Ver.-Las autoridades investigan el hallazgo de seis cadáveres que fueron abandonados en un camino que conduce a Manlio Fabio Altamirano, a unos cuantos minutos del puerto jarocho.

Uno de las víctimas correspondía a Mariano Castillo Sánchez, “elemento de la Policía Ministerial reportado como desaparecido” desde el pasado sábado cuando había asistido a una fiesta con otras personas.

La Fiscalía General del Estado dijo mediante un comunicado, que el oficial fue encontrado “la madrugada de este jueves en el camino Limones-Tenexpan”, en el municipio de Manlio Fabio Altamirano.

Una fuente de la Fiscalía, que no está autorizada a dar su nombre, dijo que “entre las víctimas estaba la esposa del policía Mariano Castillo Sánchez, su trabajadora doméstica y dos empresarios del puerto de Veracruz”, el sexto cuerpo permanece en calidad de no identificado.

Junto a los cuerpos, “se encontró un mensaje” firmado por un grupo de la delincuencia organizada.

“Policarpio Ramírez y Jarochos Unidos, CDS, esto les va pasar a los que apoyen a las jaliscas, ministeriales, dedos de antros. Más unidos que nunca, sigue la limpia”, decía el mensaje escrito en un cartón color marrón.

El oficial, su esposa, la doméstica y uno de los empresarios, fueron privados de su libertad el pasado 15 de julio, cuando salían de una fiesta en el puerto jarocho.

Sujetos armados, que llegaron en tres camionetas, se los llevaron  por la fuerza, y se tiene conocimiento que no hubo petición de rescate por devolverles la libertad.

Los cuerpos fueron abandonados completamente desnudos sobre la carretera mencionada, sobre un puente de concreto, a unos cuantos metros de donde hace una semana el cártel de Jalisco abandonó el cuerpo desmembrado de una persona del sexo masculino.

El elemento de la ministerial asesinado, desde hace años, era comandante Primero y estuvo adscrito a varias ciudades del estado. Otra de las víctimas, se supo, es Daniel Zamudio, gerente del antro Capezzio disco, lugar de mala nota, donde se venden sustancias prohibidas y el consumo de alcohol entre menores de edad es tolerado.

La masacre se realizó a unos 30 kilómetros del puerto de Veracruz y de la ciudad turística de Boca del Río, donde el Cártel de Jalisco Nueva Generación dio muerte a unas 35 personas en septiembre de 2011 como una venganza contra Los Zetas.

Ahora el grupo de Jalisco Nueva Generación está en guerra por el territorio en Veracruz contra una nueva agrupación que se hace llamar Jarochos Unidos.

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