Cocina para disfrutar

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Por: Editorial

San Andrés Tuxtla, Ver.

En la región de Los Tuxtlas en Navidad y festejo de fin de año cuando los lugareños se reúnen, se culmina con el tradicional Fandango, la gente se reúne alrededor de la “tarima” a bailar, a tocar la jarana y tomar toritos de limón (bebida de alcohol de caña con jugo de limón o alguna fruta de temporada).

Disfrutar los olores y sabores de la cocina sanandresina es un deleite para turistas y locales, quienes disfrutan de sus platillos típicos, vegetales domesticados y cultivados por los olmecas como la yuca, calabaza, maíz, frijol, tomatito, hasta los más exóticos sabores de una cocina renovada y refrescante como el vino de chagalapoli; es una herencia cultural que deben disfrutar no solo los turistas o visitantes, sino los habitantes de la región.

La cocina prehispánica integra la elaboración de totopostes o totopotztles, el cual es una tortilla hecha a mano en comal a las brasas, que se va raspando con un pedazo de jícara hasta dejarla delgada y se pone a secar al sol para posteriormente dorarla al fuego y cocerla o freída en aceite.

De igual forma la elaboración de “Pinole”, bebida ceremonial de las gentes del campo, su origen prehispánico, hecho a base de maíz tostado y quebrado, se consume en velorios, fiestas y en año nuevo.

La cocina mestiza y contemporánea está integrada por salsa para acompañar pescado en Tachogobi, a base de tomate de milpa, chile y limón (chile uña de picho y limón criollo), y Chagalapoli (Agridulce).

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